La Asociación Española del Aluminio plantea reforzar la gestión de este recurso en Europa ante su relevancia para la competitividad industrial, la descarbonización y la autonomía económica. La disponibilidad de material reciclado resulta especialmente relevante en sectores como la construcción, el transporte, los envases, las energías renovables y las tecnologías digitales.
La propuesta plantea retener una mayor parte de la chatarra de aluminio dentro de Europa, mejorar su clasificación, recogida y reciclaje, simplificar la regulación e impulsar la inversión tecnológica. La AEA defiende que este enfoque permitiría capturar, reciclar y reutilizar internamente un volumen mayor de aluminio.
La estrategia también responde al aumento de las exportaciones de chatarra hacia mercados asiáticos y al riesgo de desviación hacia Estados Unidos. Para la asociación, garantizar la disponibilidad de este recurso y elevar las capacidades de reciclaje son factores esenciales para una industria europea más resiliente y sostenible.
Datos relevantes
- La Asociación Española del Aluminio reivindica la chatarra de aluminio como un activo estratégico para la transición energética, la competitividad industrial y la autonomía económica
- La Asociación defiende una estrategia que retenga la mayor parte de la chatarra dentro de Europa, que mejore la clasificación, recogida y reciclaje de la materia prima y que se simplifique y armonice la regulación
- La capacidad de reciclaje en España, según los datos que maneja la Asociación, se acerca al 1.500.000 de toneladas anuales
- Europa exporta desde hace años más chatarra de aluminio de la que importa, y los volúmenes exportados han aumentado significativamente, especialmente hacia Asia
- Se calcula que, aproximadamente el 80% de la chatarra exportada corresponde a material postconsumo de baja calidad
MiniFAQs
¿Por qué reclama la AEA una estrategia específica para la chatarra de aluminio?
La AEA considera que la chatarra de aluminio es un recurso crítico para la competitividad industrial, la descarbonización y la autonomía estratégica europea. Europa produce una parte limitada del aluminio primario que consume, por lo que disponer de aluminio reciclado permite reducir dependencias externas. La asociación advierte además de que la exportación de material reduce la disponibilidad para los recicladores europeos.
¿Qué medidas incluye la estrategia planteada por la AEA?
La propuesta se apoya en cuatro pilares: mejorar la clasificación, recogida y reciclaje; retener una mayor parte de la chatarra dentro de Europa mediante instrumentos comerciales adecuados; simplificar y armonizar la regulación entre países; e impulsar inversiones e innovación tecnológica. La asociación defiende asimismo una tasa de exportación aplicada de forma universal a la chatarra exportada fuera de la Unión Europea.
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La capacidad de reciclar y retener materiales será decisiva para la autonomía industrial europea.
La AEA reclama una estrategia industrial específica para la chatarra de aluminio
La Asociación Española del Aluminio (AEA), entidad que representa a más de 650 empresas del sector, defiende y reclama una estrategia industrial específica en Europa para la chatarra de aluminio. Un recurso crítico y un activo estratégico que, según la Asociación, se debe garantizar a favor de la competitividad industrial, la descarbonización y la autonomía estratégica de la Unión Europea.
“El aluminio es una materia prima esencial para sectores como el transporte, la construcción, los envases, las energías renovables, las tecnologías digitales o la defensa, entre otros. Dado que en Europa producimos una parte limitada del aluminio primario que consumimos, la disponibilidad de aluminio reciclado es cada vez más importante para reducir dependencias externas”, explica Felipe Quintá, Presidente de la AEA.
Europa exporta desde hace años más chatarra de aluminio de la que importa, y los volúmenes exportados han aumentado significativamente, especialmente hacia Asia (India, China, Malasia, Tailandia, Pakistán, entre otros). Además, también se observa un riesgo creciente de desviación hacia Estados Unidos debido a las nuevas políticas arancelarias estadounidenses.
Esta situación, según manifiesta el Secretario General de la AEA, Gonzalo de Olabarria, “reduce la disponibilidad de materia prima para los recicladores europeos, aumenta los precios de chatarra dentro de la Unión y debilita nuestra autonomía estratégica en un contexto cada vez más complejo y competitivo a nivel global por los materiales críticos”.
Una estrategia más allá de las limitaciones a la exportación
En este contexto, la AEA se alinea con la European Aluminium pidiendo la introducción de un arancel o tasa de exportación sobre toda la chatarra de aluminio exportada fuera de la UE aplicado de forma universal.
“Creemos que esta es una herramienta eficaz para corregir las distorsiones del mercado internacional y retener más material dentro de Europa”, continúan diciendo Quintá y de Olabarria, “pero desde luego, no la única”. La verdadera solución “también pasa por crear un ecosistema europeo capaz de capturar, clasificar, reciclar y reutilizar internamente un volumen mucho mayor de aluminio”, reforzando así la economía circular y la independencia industrial de la Unión Europea.
Bajo esta mirada, la estrategia que defiende la AEA, se basa en cuatro pilares:
- Mejorar la clasificación, recogida y reciclaje, especialmente de las fracciones de baja calidad. Se calcula que, aproximadamente el 80% de la chatarra exportada corresponde a material postconsumo de baja calidad, para la que en la actualidad existe tecnología que permite su reciclaje y aprovechamiento.
- Retener una mayor parte de la chatarra dentro de Europa, mediante instrumentos comerciales adecuados. El verdadero problema de escasez de aluminio se concentra principalmente en determinadas fracciones de alta calidad que pueden reutilizarse eficientemente en la industria europea, con una huella de carbono mínima.
- Simplificar la regulación y armonizar estándares y requisitos entre países, dado que la normativa europea sobre residuos y reciclaje es demasiado compleja y genera cargas administrativas que dificultan nuevas inversiones.
- Impulsar inversiones e innovación tecnológica, para aumentar la capacidad europea de reciclaje y producir aluminio secundario de alta calidad.
“En un contexto de competencia global por las materias primas estratégicas, no nos podemos permitir seguir perdiendo recursos esenciales como la chatarra de aluminio. Garantizar su disponibilidad e impulsar nuestras capacidades de reciclaje son elementos clave para avanzar hacia una economía y una industria resilientes y más sostenibles”, concluyen desde la AEA.
