La escalada del precio de la vivienda está condicionando la movilidad y la promoción interna de los empleados públicos. El estudio de Supera Oposiciones señala que una parte de los funcionarios rechaza o pospone plazas y ascensos por no poder asumir el coste residencial en el destino asignado.
El informe de empleados públicos refleja que la disposición a trasladarse para avanzar profesionalmente se encuentra con un límite financiero. Un incremento salarial o un incentivo específico, el retorno al lugar de origen y el acceso a entornos menos masificados se sitúan entre los factores que influyen en la elección de plaza.
La descentralización de las sedes estatales y el teletrabajo aparecen como vías para reducir la presión de los grandes núcleos urbanos. Según el estudio, estas medidas pueden facilitar la atracción y retención de talento cualificado, al tiempo que permiten compatibilizar el progreso profesional con una calidad de vida sostenible.
Datos relevantes
- El 43,5% de los funcionarios solo aceptaría un traslado si este incluye un incremento salarial o un incentivo específico que compense directamente el coste de la vida actual
- Para el 56% de los empleados públicos, la posibilidad de regresar a su lugar de origen o a provincias medianas es el factor clave para elegir plaza, buscando huir de la presión de las grandes urbes
- El 73% de los funcionarios defiende la creación de sedes estatales fuera de la capital y un 52,5% ve en el teletrabajo la herramienta definitiva para democratizar los ascensos sin forzar mudanzas inasumibles
- un 31,5% de los funcionarios afirma haber rechazado o postergado una plaza o ascenso por no poder hacer frente al coste de la vivienda en el destino asignado
- un 23,8% adicional afirma que el coste de la vida condiciona «totalmente» cualquier decisión que implique un traslado
MiniFAQs
¿Cómo influye el coste de la vivienda en la movilidad de los funcionarios?
El estudio indica que el precio de la vivienda puede impedir aceptar una plaza o ascenso cuando el destino exige trasladarse a un gran núcleo urbano. Un 31,5% de los funcionarios afirma haber rechazado o postergado esa decisión por no poder afrontar el coste residencial, mientras que un 23,8% asegura que el coste de la vida condiciona totalmente cualquier traslado.
¿Qué medidas valoran los empleados públicos para evitar traslados inasumibles?
La posibilidad de regresar al lugar de origen o trasladarse a provincias medianas es el factor determinante para el 56% de los empleados públicos al elegir plaza. El estudio también recoge el respaldo a crear sedes estatales fuera de la capital y a impulsar la digitalización y el teletrabajo para reducir la brecha de oportunidades entre servicios centrales y delegaciones provinciales.
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El acceso a una vivienda condiciona también el funcionamiento y la movilidad de la Administración.
Supera Oposiciones analiza cómo el precio de la vivienda frena la movilidad de los funcionarios
La escalada de los precios de la vivienda se ha convertido en un tapón estructural para la propia Administración Pública española. La imposibilidad de costear un hogar en los grandes núcleos urbanos está paralizando la movilidad y la promoción interna de los empleados públicos, tal y como se desprende del Estudio ‘Perspectiva y Retos del Empleado Público en España’, elaborado por Supera Oposiciones, escuela especializada del grupo educativo thePower Education. En concreto, un 31,5% de los funcionarios afirma haber rechazado o postergado una plaza o ascenso por no poder hacer frente al coste de la vivienda en el destino asignado.
Si bien es cierto que casi la mitad de los empleados públicos (48,8%) está dispuesta a mudarse fuera de su provincia para acelerar su carrera, la realidad financiera actúa como un muro infranqueable. De hecho, un 23,8% adicional afirma que el coste de la vida condiciona «totalmente» cualquier decisión que implique un traslado. Ante este escenario, las exigencias cambian: el 43,5% de los funcionarios ya condiciona su promoción a un incremento salarial o a un incentivo específico que compense directamente el coste de la vivienda en la ciudad de destino.
Éxodo hacia la periferia: en busca de calidad de vida
Frente a la presión inmobiliaria de las grandes urbes, la periferia y las provincias medianas emergen no sólo como una opción residencial más accesible, sino como una estrategia clave para garantizar la calidad de vida de los empleados públicos. El informe revela que, para el 56% de los empleados públicos, la posibilidad de regresar a su lugar de origen o trasladarse a entornos menos masificados es el factor determinante a la hora de elegir una plaza. Este anhelo de retorno encaja con el respaldo masivo (73%) a la creación de sedes estatales fuera de la capital, una medida que el funcionariado valora como altamente eficaz para atraer y retener talento cualificado en todas las regiones, ayudando a vertebrar el país.
Sin embargo, la descentralización del Estado ya no depende exclusivamente de los traslados físicos: la transformación digital actúa como el gran catalizador del cambio. El 52,5% de los trabajadores considera que la digitalización y el teletrabajo están reduciendo con éxito la histórica brecha de oportunidades entre los servicios centrales y las delegaciones provinciales.
«Estos datos no deben leerse en clave de crisis, sino como una gran oportunidad de transformación para nuestra Administración. El Estado español cuenta con un capital humano extraordinario y con una voluntad innegable de crecer profesionalmente. Sin embargo, el contexto inmobiliario actual nos exige actualizar las reglas del juego. No se trata de criticar la rigidez del sistema, sino de acelerar su evolución: la descentralización de sedes estatales y el impulso decidido al teletrabajo son las palancas que permitirán democratizar el talento. Al fin y al cabo, adaptar las condiciones al coste de vida real de cada territorio es el camino para que el progreso profesional y una calidad de vida sostenible vayan de la mano», sostiene Jesús Polvorinos, responsable de Supera Oposiciones.
