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La industrialización en rehabilitación reduce la demanda de energía de un edificio existente

El Clúster de la Edificación edita un documento de consulta donde expone las diferentes fases del proceso de una rehabilitación industrializada.

El objetivo global de estas actuaciones es reducir al menos un 30% el consumo de energía no renovable en los hogares y bajar la demanda de calefacción y refrigeración como mínimo un 7%.

La rehabilitación de edificios será la protagonista en el sector de la edificación en los próximos años, dado que el objetivo global de estas actuaciones es reducir, al menos, un 30% el consumo de energía no renovable en los hogares y disminuir la demanda de calefacción y refrigeración como mínimo un 7%.

Para conseguirlo, la vía más efectiva es actuar sobre la envolvente del edificio. Es aquí donde la industrialización en la rehabilitación puede marcar la diferencia reduciendo la demanda de energía, según el grupo de trabajo en el Clúster de la Edificación compuesto por varias empresas fabricantes como son Pladur, BMI, Emac Complementos, Danosa, Mapei, URSA, Ulma y como centro tecnológico el ITC. 

Este grupo ha creado un documento de consulta público donde se expone tanto la necesidad de rehabilitación en España, como la problemática que esta supone. Además, recoge en profundidad el proceso de rehabilitación de una edificación.

“Uno de los retos de la industrialización de la rehabilitación es la necesidad de aportar soluciones flexibles. Cada inmueble por rehabilitar es diferente y dispone de múltiples puntos críticos a salvar (chimeneas, balcones, elementos decorativos…) que habrá que solucionar”, explica Carlos Muñoz,product Manager de Emac y colíder de este grupo de trabajo.

En este sentido, las cubiertas y fachadas son los puntos más eficientes a la hora de invertir para conseguir los objetivos de eficiencia y sostenibilidad que se buscan, porque al final son los que separan del exterior. Además, son las partes más accesibles del edificio, y por tanto, susceptibles de ser industrializadas en una rehabilitación puesto que este tipo de soluciones suelen ser de grandes dimensiones.

Asimismo, en el documento de trabajo se especifican las fases en el proceso de rehabilitación, siendo la primera, el diagnóstico,

fundamental, puesto que hay que asegurar que la estructura del edificio soportará la capa industrializada que se fija al cuerpo existente. Sin embargo, la fase de planificación es la más importante, puesto que la digitalización del edificio y de la solución industrializada diseñada serán las que marquen la diferencia respecto a una rehabilitación tradicional.

Finalmente, llegaría la fase de ejecución, donde se instalarían los módulos o soluciones constructivas acordadas en el proyecto. Esta fase, igualmente crítica, se simplifica por haberse planificado durante la fase anterior y por una fabricación de los sistemas de anclaje y unión adecuados al edifico.

Según Dasil Fernández, colíder del grupo y responsable de prescripción en Pladur, “hablar de industrialización requiere cambiar la mentalidad y pensar en procesos, ya que dejamos de construir para pasar a fabricar y ensamblar. En el caso de la rehabilitación será una mezcla entre ambos mundos”.

En qué fijarse para adquirir una vivienda sostenible

La concienciación sobre la importancia de las viviendas sostenibles es cada vez mayor entre los ciudadanos. De hecho, el 57% de los compradores de viviendas estaría dispuesto a pagar más por una casa sostenible1 y estarían dispuestos a desembolsar un 13,1% más por una vivienda eficiente y respetuosa con el medio ambiente. En euros, la cifra supone que los futuros compradores llegarían a pagar 23.900 euros más por una casa sostenible, según el valor medio de las transacciones inmobiliarias de vivienda libre del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.

En un contexto de subida de precios de la energía, las casas eficientes suponen un ahorro de consumo energético que se refleja en la factura y, además, muestran un mayor respeto por el medio ambiente. Por todo ello, la Plataforma Passivhaus, asociación sin ánimo de lucro que engloba a profesionales, empresas y expertos en el campo de la eficiencia energética en la edificación, recomienda a quienes van a adquirir una vivienda valorar los siguientes aspectos para medir la sostenibilidad de la misma:

1.- Consumo energético: es fundamental fijarse en el consumo energético real, es decir, el que se monitoriza mejor que el calculado. En este sentido, los proyectos Passivhaus garantizan que lo proyectado se corresponde con el comportamiento real del edificio y, por ello, a menor consumo, mayor sostenibilidad. En estos momentos, demandar que la vivienda tenga una calificación energética A sería el máximo según la normativa nacional, pero dentro de esa letra caben diferentes niveles de exigencia y contar con sello de sostenibilidad (BREEAM/Verde) o con un sello de alta eficiencia energética (Passivhaus) sería lo ideal de cara a tener una garantía.

2.- Procedencia de la energía: los edificios siempre van a necesitar energía, pero esta puede proceder de fuentes más o menos sostenibles. No es lo mismo utilizar carbón/petróleo que renovables (eólica/hidráulica/fotovoltaica). De esta forma, los usuarios de la vivienda pueden cambiar sus contratos y comercializadoras a empresas que trabajan con fuentes de energía renovable, o incluso optar por sus propias instalaciones de producción renovable para autoconsumo.

3.- Materiales: Existen materiales más o menos sostenibles. Muchos materiales de construcción cuentan con una Declaración Ambiental de Producto (DAP) que indica su sostenibilidad (en todo el ciclo de vida). También existen variables adyacentes a los materiales que valorar, especialmente su procedencia. Es decir, si son materiales de proximidad o incluso reciclados.

4.- Racionalidad: se trata de valorar las necesidades reales y cubrirlas con lo mínimo o de la manera más eficiente posible. De hecho, este debería ser un ejercicio para practicar más por parte de los usuarios. Es decir, para una inversión determinada en la vivienda, valorar si es mejor contar con más metros cuadrados o invertir ese dinero en mayor espesor de aislamiento.

Passivhaus contribuye a la sostenibilidad energética, a través de la reducción drástica de las demandas, pero también haciendo factible y realista el cubrir todas esas demandas a través de fuentes de energía de origen renovable. A la hora de adquirir una vivienda es clave valorar certificaciones exigentes en cuanto a eficiencia energética como Passivhaus que reduce la factura energética y contribuye por tanto a luchar contra la pobreza y la hipoteca energética de las familias, a la vez que protegemos el medio ambiente” comenta Arturo Andrés Jimenez, presidente de la Plataforma Passivhaus.

Construir Passivhaus es más barato que construir de manera convencional

Construir edificios Passivhaus es más barato que construir edificios convencionales puesto que la sobreinversión inicial necesaria -que está estimada entre el 3% y el 10% en función del tipo de proyecto -se recupera en los primeros años de uso del edificio debido a los grandes ahorros energéticos que se obtienen, contando a partir de entonces con un ahorro constante y resultando en un edificio mucho más económico al final de su vida útil.

Para ponerlo en magnitud, el gasto de climatización de estos edificios, referido al consumo energético y antes de impuestos, se sitúa en torno a 1,5€ por m2 al año, es decir que para una vivienda de 100 m2 ronda los 150€ al año.

El precio medio del alquiler en 2022 sube un 4,74% frente al año pasado

Según pisos.com, el precio medio del alquiler en España fue de 10,38 euros por metro cuadrado en noviembre de 2022, subiendo un 1,27% frente al pasado mes de octubre.

Tres capitales superaron los 17 euros por metro cuadrado: Barcelona (19,75 €/m²), Madrid (17,35 €/m²) y Donostia-San Sebastián (17,01 €/m²).

Propietarios que llevaban tiempo alquilando retiran sus inmuebles del circuito porque no están dispuestos a someterse a un tope en las rentas, pues ellos también sufren la inflación.

Según el informe mensual de precios de alquiler elaborado por pisos.com, la vivienda en alquiler en España tuvo en noviembre de 2022 un precio medio por metro cuadrado de 10,38 euros. Esta cifra arrojó una subida mensual del 1,27%. En la comparativa interanual, creció un 4,74%.

Los precios del alquiler refuerzan su tendencia alcista. Según Ferran Font, director de Estudios de pisos.com, “las subidas son generalizadas y va a ser complicado que esta evolución cambie de signo porque este mercado está sometido a una gran presión”. En este sentido, el experto señala que el principal problema es la falta de oferta: “Propietarios que llevaban tiempo alquilando retiran sus inmuebles del circuito porque no están dispuestos a someterse a un tope en las rentas, dado que ellos también sufren la inflación”, revela Font, al tiempo que comenta que “aquellos que acaban de llegar marcan mensualidades altas que expulsan del mercado a muchos inquilinos, pero estos inmuebles no tienen problema para alquilarse rápidamente a pesar de su precio”.

Por el lado de la demanda, tampoco es previsible que los precios caminen hacia la contención porque “ahora los tipos de interés de las hipotecas no favorecen la compra, así que muchos alargarán su etapa dentro del arrendamiento”. Además de que las viviendas disponibles son incapaces de responder a la cada vez más abultada demanda, sobre todo, en las grandes ciudades, el portavoz del portal inmobiliario alude al endurecimiento de los requisitos previos para poder alquilar. “La ocupación y el vandalismo son temores que llevan a los arrendadores a imponer filtros importantes a la hora de seleccionar a los arrendatarios, tales como depósitos, avales, seguros o varios meses de fianza por adelantado”, asegura Font.

La capital más cara fue Barcelona y la más barata Zamora

El informe mensual de pisos.com reveló que las regiones más caras para vivir de alquiler en noviembre de 2022 fueron Madrid (13,79 €/m²), Baleares (13,51 €/m²) y Cataluña (12,01 €/m²) mientras que las rentas más económicas estuvieron en Castilla y León (4,70 €/m²), Extremadura (5,22 €/m²) y Castilla-La Mancha (5,37 €/m²). En el último mes, el incremento más llamativo tuvo lugar en Baleares (2,47%). El mayor ajuste se produjo en Navarra (-2,70%). Respecto al año pasado, Baleares (18,82%) fue la que más subió y Navarra (-13,13%) la que más se rebajó.

En la clasificación de provincias por renta, en noviembre de 2022 la primera posición fue para Barcelona, con 13,90 euros por metro cuadrado. Le siguieron Madrid (13,79 €/m²) y Baleares (13,51 €/m²). En el lado opuesto, Cuenca cerró la clasificación con 3,19 euros por metro cuadrado. Otras provincias económicas fueron Ávila (3,26 €/m²) y Ciudad Real (3,42 €/m²). La provincia que más encareció sus alquileres en el último mes fue Guipúzcoa (2,90%), mientras que la que más los abarató fue Las Palmas (-2,98%). De un año a otro, la mayor subida registrada fue la de Baleares (18,82%). La renta que más se ajustó fue la de Navarra (-13,13%).

En cuanto a capitales de provincia, Barcelona fue la más cara para los inquilinos con 19,75 euros por metro cuadrado. Le siguieron Madrid (17,35 €/m²) y Donostia-San Sebastián (17,01 €/m²). Por el contrario, Zamora fue la más barata con 6,07 euros por metro cuadrado. Otras capitales de provincia económicas Jaén (6,12 €/m²) y Ciudad Real (6,24 €/m²). Teruel (2,95%) protagonizó las subidas mensuales, mientras que Segovia (-3,01%) fue la capital que más se devaluó en este periodo. Frente a noviembre de 2021, Alicante (22,85%) lideró los incrementos. El recorte más llamativo lo arrojó Pontevedra (-2,74%).

Cuatro de cada diez jóvenes han solicitado o van a solicitar el bono alquiler joven

El 68% de las personas que han solicitado el bono joven son mujeres y el 39% tiene unos ingresos brutos familiares mensuales que no superan los 2.000 €

Los menores de 35 años de la Comunidad de Madrid son los que más conocen o han oído hablar del bono joven

Tres de cada cuatro particulares que oscilan entre los 18 y los 24 años conocen o han oído hablar sobre la ayuda pública al arrendamiento

Un 43% de los jóvenes que tienen entre 18 y 35 años ha solicitado o pretende solicitar el bono alquiler joven, según el último análisis realizado por Fotocasa. Esta ayuda impulsada por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana pretende facilitar el acceso a la vivienda de alquiler a los jóvenes que tienen entre 18 y 35 años en todo el país. El bono alquiler joven es una iniciativa ampliamente conocida por los particulares españoles que tienen entre 18 y 75 años, ya que siete de cada diez aseguran conocer la iniciativa. Este conocimiento se reparte entre los que han leído u oído algo sobre el tema, que son el 42%, y los que están al tanto de los detalles de esta medida, que son el 25%. Es decir, pese a que sean muchas las personas a las que les suena el bono joven, solo una de cada cuatro tiene un conocimiento detallado.

“Siete de cada diez conocen el bono social, mientras que solo cuatro de cada diez lo van a solicitar. Una de las principales razones es porque esta ayuda no contempla la realidad de las ciudades más tensionadas como son Madrid, Barcelona, Bilbao, Palma o Valencia. Precisamente son los menores de 35 años que residen en estas ciudades los que dedican más del 55% de su salario a pagar la renta de su vivienda y por lo tanto quienes más necesitan este bono público. Sin embargo, tal y como está planteado este cheque, no podrán solicitarlo ya que el límite de los 900€ de renta excluye a la mayoría de los arrendamientos de las ciudades más tensionadas, porque el precio del alquiler está entre los 1000 y 1300 euros”, explica María Matos, directora de Estudios de Fotocasa.

Como cabe esperar, los jóvenes, público al que va dirigido esta medida, están más al tanto. Así, el 75% de los particulares que tienen entre 18 y 24 años conoce o ha oído hablar sobre el bono joven. En el caso de los que comprenden los 25 y los 34 años son el 72%.

Estos dos estratos, además, lideran el conocimiento en profundidad sobre esta ayuda: en el grupo más joven (18-24 años), un 39% afirma conocer bien esta medida. Entre los que tienen de 25 a 34 años, un 34% está en la misma situación. Sin embargo, a partir de esa edad, aunque se haya oído hablar del tema, no se conoce con detalle. En todos los segmentos superiores a los 35 años, el conocimiento del bono joven no alcanza a más del 23% de los particulares.

Si esta segmentación la trasladamos al plano territorial, el resultado es que los particulares madrileños (70%) son los que más conocen o han oído hablar del bono alquiler joven. Seguidamente se posicionan la Comunidad Valenciana (68%), Andalucía (68%) y Cataluña (65%), aunque, como se ve, no hay grandes diferencias territoriales en el conocimiento de esta cuestión.

Un 43% tiene entre 18 y 35 años ha solicitado el bono joven o va a hacerlo

Uno de los requisitos para acceder a la prestación del bono alquiler joven es que los solicitantes tengan entre 18 y 35 años. Y, si ponemos el foco en ese grupo de población, lo que se observa es que un 43% de ellos ha solicitado la ayuda o va a hacerlo.

Si tenemos en cuenta que la recogida de datos para esta encuesta se hizo en el mes de agosto de 2022, cuando muchas comunidades autónomas todavía no habían abierto el plazo de solicitud, es lógico que el porcentaje de jóvenes que pretendía solicitar el bono joven (36%) sea mucho más alto que el de quienes ya lo habían hecho (7%)

Entre estos solicitantes teníamos, en ese momento, un 5% que lo había pedido, pero aún no conocía la resolución, un 2% que ya disfrutaba de la ayuda y un 1% al que se la habían concedido, pero aún no la había recibido. 

Dentro de todo el segmento joven que puede adherirse a esta ayuda, los de menor edad son los que más se acogen o pretenden acogerse a esta prestación. Así, uno de cada dos jóvenes (51%) entre los 18 y los 24 años ha solicitado o pretende solicitar el bono joven. Sin embargo, entre los que tienen de 25 a 35 años hay un 39 % que lo va a pedir o ya lo ha hecho.

Además, el estrato de menor edad, en comparación con los jóvenes adultos, destaca de una manera estadísticamente significativa por tener más planes de solicitar el bono joven (44% frente a un 32%) y por haber recibido una resolución favorable de su solicitud, pero todavía no estar disfrutando de ella (2% frente al 1%).

Por comunidades autónomas, los jóvenes madrileños (49%) y los valencianos (49%) destacan por ser los que más han solicitado o van a solicitar el bono joven. Mientras que, en el extremo opuesto, el territorio con menos particulares que hayan pedido o planeen pedir la ayuda es Cataluña (36%).

Si hablamos de aquellos que todavía no son solicitantes efectivos, pero sí que tienen en sus planes acogerse al bono joven destacan la Comunidad de Madrid (45%). Sin embargo, Andalucía destaca por ser la comunidad en la que más solicitantes ya disfrutaban de la ayuda (3%) en agosto o que habían recibido una resolución favorable y esperaban recibir la prestación próximamente (2%).

Los ingresos brutos mensuales del 39% de los solicitantes del bono joven no superan los 2.000 €

Más allá de enmarcarlos dentro de una franja de edad, hay una serie de características sociodemográficas que ayudan a perfilar a los solicitantes del bono joven. Por ejemplo, son más las mujeres que se han acogido a esta prestación o prevén hacerlo. Representan al 69% de los particulares solicitantes, frente al 31% de hombres.

Una distribución que, no obstante, es casi idéntica a la del grupo de jóvenes que no van a demandar la ayuda: el 68% son mujeres y el 32% hombres. Asimismo, este reparto tiene mucho que ver con el de los demandantes de vivienda de alquiler, donde hay mayoría femenina: son el 60% frente al 40% de hombres.

Por edades, el 39% tiene entre 18 y 24 años y el 61% entre 25 y 35 años. Entre los que no van a pedir el bono joven, el 29% oscila entre los 18 y los 24 años y el 72% tiene una edad comprendida entre los 25 y los 35 años. 

Con respecto a su lugar de residencia, el 20% está en Andalucía. Seguidamente, las comunidades con mayor concentración de solicitantes o potenciales solicitantes del bono joven son Madrid (17%) y la Comunidad Valenciana (12%).

Por lo que se refiere a sus ingresos, el 39% no supera los 2.000 € brutos familiares mensuales. La franja de ingresos más frecuente es la que abarca desde los 1.001 € hasta los 1.500 €, en la que están un 16% de los solicitantes de la ayuda.

Entre los que no van a solicitar el bono joven, la situación económica es algo mejor: son un 31% los que se sitúan por debajo de los 2.000 € brutos familiares mensuales, una cifra ocho puntos inferior a la de los que sí que van a pedir la prestación.

Si hacemos referencia a su estado civil, en el 67% de los casos es el de soltero/a. seguidamente, hay un 33% que está casado, tiene pareja de hecho o convive con su pareja.

Y, por lo que se refiere a su situación actual de convivencia, uno de cada dos todavía vive con sus padres. También hay un 22% que vive con su pareja, un 10 % que vive con su pareja e hijos y un 8% que vive solo/a.

En definitiva, el perfil del solicitante del bono joven casa bastante, como cabe esperar, con los requisitos establecidos por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana para acceder a la ayuda ya que se trata de personas jóvenes, con unos ingresos más bajos y que están en proceso de emancipación.

Las viviendas modulares ya suponen un 3% de la bolsa de propiedades de Alfa Inmobiliaria

Barcelona, Málaga, Extremadura y Galicias son las zonas geográficas con mayor cantidad de este tipo de viviendas

El perfil comprador de estas propiedades es el de jóvenes, adultos que ya piensan en la jubilación y aquellas personas más interesadas por el cuidado del medioambiente

La compañía Alfa Inmobiliaria, con más de 220 oficinas en España, además de 106 a nivel internacional, repartidas por México, República Dominicana y Francia, anuncia que ya son un 3% las viviendas modulares que comercializa en su bolsa de propiedades inmobiliarias, un 1% más que hace poco más de un año.

Si bien este modelo de construcción tiene un fuerte arraigo en Europa, en España aún está en una fase incipiente “Si bien las reticencias a la hora de adquirir una vivienda de estas características se han reducido enormemente en los últimos años, especialmente entre los más jóvenes, y entre las personas más sensibilizadas con el cuidado al medio ambiente” afirma Jesús Duque, vicepresidente de la red Alfa Inmobiliaria. También hay un creciente interés de parte de mayores de 50 años, en muchos casos personas que ya piensan en su jubilación, que no descartan mudarse desde un céntrico piso, a las afueras de cualquier ciudad, animados por las ventajas que aporta este tipo de construcciones.

En cuanto a las zonas geográficas en las que Alfa Inmobiliaria cuenta con un mayor número de estas viviendas destaca la provincia de Barcelona, seguida de distintas poblaciones malagueñas y algunos ejemplos también repartidos por Extremadura y Galicia.

Por el momento, el 100% de las viviendas modulares que comercializa la compañía son casas unifamiliares, que aportan las ventajas de que son más económicas que las de construcción tradicional, más rápidas de construir, y que permiten un mayor ahorro de energía, “Todos ellos motivos más que suficientes para que cada vez cuenten con más adeptos” apunta Duque. Por este motivo, el directivo confía en que en los próximos diez años veremos grandes avances en este tipo de vivienda, acercándonos a otros países europeos como Alemania, donde el 10% de estas propiedades se construyen con sistemas industrializados.

A pesar de que en Barcelona se está desarrollando el edificio construido con madera más alto del país, “la mayor parte de los compradores recuerdan haber visto en los medios imágenes de las viviendas unifamiliares de algunos famosos españoles que viven, o han vivido, en una casa prefabricadas, como Paula Echevarría, Carlos Sainz o Antonio Banderas”, algo que se traduce en la mente del comprador en una garantía de calidad”, señala Duque.

La oferta de viviendas en alquiler se reduce un 50% en dos años

En España hay una oferta de más de 67.000 viviendas en alquiler, una cifra que supone un 26,8% menos con respecto al año pasado, cuando se contaba con 91.854.

Los precios de la vivienda en alquiler crecen un 6,2%, pasando de los 826€ mensuales de media en 2021 a los 877€ en 2022.

Con una rentabilidad de alquiler bruta anual del 6,2%, el carácter de valor refugio de la vivienda permanece inalterable, a pesar de que en estos momentos no puede batir a la inflación.

La retracción de la compraventa motivada por la inflación y el encarecimiento de las hipotecas dibuja un mercado del alquiler marcado por el aumento de la demanda y una oferta cada vez más escasa y presionada por el intervencionismo. Así lo recoge la novena edición del informe sobre el ‘Mercado de alquiler residencial en España 2022’, elaborado por la plataforma de investigación y análisis del mercado Servihabitat Trends. 

Juan Carlos Álvarez, Director General de Negocio de Gestión Patrimonial de Servihabitat, admite que “ahora que estamos en la zona baja del ciclo económico, el desplazamiento hacia este modelo habitacional se incrementa e impone desafíos que deben enfrentarse desde un conocimiento sólido y profesional y desde la seguridad jurídica”. En este sentido, Álvarez añade que “se lleva insistiendo mucho tiempo en que, sin un parque de vivienda de alquiler social y asequible, los parches coyunturales únicamente tienden a profundizar los desequilibrios”, insistiendo en que la colaboración público-privada es la única salida “para que acceder a una vivienda en alquiler sea una opción flexible que conforte a todo el rango de niveles socioeconómicos”.

La oferta de vivienda en alquiler cae a la mitad en dos años

El número de viviendas en alquiler en España se reduce un 26,8% con respecto al año pasado, situándose en torno las 67.200 viviendas. Teniendo en cuenta que la cifra fue de 134.000 en 2020, estaríamos ante un desplome del 50% en dos años.

A nivel regional, el hundimiento ha sido especialmente notable en Canarias y la Comunidad de Madrid, donde en el último año la oferta se ha reducido a la mitad, así como en la Comunidad Valenciana y Baleares, donde el ajuste supera el 30%. Por encima del 20% se han colocado Cataluña y Andalucía.

Muchos propietarios abandonan porque no están de acuerdo con una normativa que les penaliza. Aquellos con necesidad de liquidez han decidido poner su activo a la venta, pero también los hay que han preferido dejarlo vacío para no exponerse a potenciales impagos. Asimismo, el incremento del parque existente que depende de la inversión institucional avanza de forma muy lenta.

En esta línea, el tiempo que se tarda en alquilar una vivienda ha descendido moderadamente por la reducción de la oferta y por la creciente movilización de la demanda que ha decidido posponer la compra. Actualmente, una vivienda tarda un promedio de 53 días en alquilarse.

El precio del alquiler asciende un 6,2% en 2022

El precio medio de una vivienda en alquiler de una vivienda de 80-90 m2 pasa de los 826€ mensuales de media en 2021 a los 877€ en 2022, creciendo un 6,2% y recuperando parte del terreno perdido. No obstante, todavía no alcanza la renta registrada en 2020, fijada en 884€ mensuales.

Las familias incapaces de reunir unas condiciones de solvencia satisfactorias para obtener financiación hipotecaria se ven abocadas a recurrir al arrendamiento, lo que, unido al recorte de la oferta disponible, eleva las mensualidades.

La Comunidad de Madrid (1.220€), Cataluña (1.156€), Islas Baleares (1.108€) y País Vasco (1.036€) son las comunidades autónomas con rentas superiores a la media nacional. Se trata de regiones donde se concentra la actividad laboral y formativa. En el otro lado encontramos a Extremadura (462€) y Castilla-La Macha (494€), opciones interesantes siempre y cuando sea posible teletrabajar o se emprenda algún negocio.

La rentabilidad bruta del alquiler en España apunta hacia la estabilización

La rentabilidad de las viviendas en alquiler se sitúa en el 6,2%, solo una décima más que en 2021, pero seis por debajo que en 2020. La Región de Murcia (7,7%), Cantabria (7,1%), Cataluña (7%) y Castilla-La Mancha (6,7%) son las zonas en las que el alquiler ofrece los retornos más altos, mientras que Baleares (4,5%) es la que menos provecho genera a los arrendadores.

La leve mejoría en la tasa de rentabilidad indica que el carácter de valor refugio de la vivienda permanece inalterable, a pesar de que en estos momentos no puede batir a la inflación.

A futuro, las previsiones señalan hacia una moderación en los precios de venta, por lo que la rentabilidad podría dar ratios muy atractivas a aquellos que decidan comprar para alquilar con fondos propios e introducir un activo de calidad dentro de su cartera patrimonial.

El porcentaje de inquilinos se disparará en 2023

El empuje del alquiler perdió algo de fuerza en los últimos dos años, rozando el 19% tanto en 2021 como en 2022 y superando el 22% si sumamos los alquileres con algún tipo de subvención. Las dificultades económicas volverán a espolear este mercado en 2023. Aquellos que tenían pensado convertirse en propietarios adoptarán una postura de cautela y espera, dilatando su estancia en viviendas de alquiler. Además, la demanda hacia esta fórmula de tenencia se ampliará en los casos en los que se haya agotado el ahorro acumulado y la situación laboral esté comprometida.

La edad media del inquilino en España ha pasado de los 33,4 a los 32,6, lo que constata que durante este periodo ha habido mayores oportunidades para acceder a una vivienda de propiedad por parte de un perfil más joven. Aun así, resulta significativa la cronificación de la problemática que acarrean los menores de 35 años y que impide que alcancen el cénit de su plan de vida inmobiliario con la adquisición de su primera vivienda. Según la Red de agentes colaboradores (APIs) de Servihabitat, el grupo de inquilinos más numeroso es el que va de los 26 a los 35 años, que ganó 2,1 puntos el año pasado, mientras que en 2022 engordó 3,4 más.

La preferencia por alquilar una vivienda con terraza y jardín sigue estando en la hoja de ruta de los inquilinos en la época pospandemia. También sigue vigente la petición de balcón, otro de los elementos heredados del confinamiento. Las viviendas con mayor superficie consolidan su posición, pero los emplazamientos alejados del centro, en poblaciones más pequeñas o en entornos rurales van perdiendo peso. La búsqueda de aislamiento ha dado paso al resurgir de las ciudades.

La creación de vivienda social debe tomar impulso

A finales de 2021 España contaba con 1,4 millones de viviendas sociales frente a un total de 25,9 unidades que configuran el parque residencial español. Por otro lado, las viviendas terminadas que obtuvieron la calificación provisional de protegidas el año pasado supusieron el 13,5% del total, pero al quedarnos solo con las que finalmente obtuvieron la calificación definitiva el porcentaje se reduce al 10,2%.

Este limitado stock tiene que ver no tanto con la rigidez de las condiciones que se deben reunir para acceder a una de ellas, pues los registros de demandantes de vivienda protegida cuentan con largas listas de espera, sino con la falta de una respuesta estructurada y uniforme para sumar volumen a esta tipología. El diálogo y la colaboración entre todas las partes implicadas en el sector inmobiliario es el punto de partida para convertir la vivienda social en una cuestión de Estado.

Intrum completa la adquisición de Solvia a Banco Sabadell

Con esta operación, Intrum completa la compra del 20% de las participaciones de Solvia que Banco Sabadell conservaba desde 2019, cuando se hizo efectiva la adquisición del servicer inmobiliario por parte de Intrum.

Este hito supondrá la completa integración societaria de Solvia dentro del Grupo Intrum, manteniendo los acuerdos de servicio entre ambas entidades.

Intrum completa la compra de Solvia con la adquisición de la participación del 20% que Banco Sabadell mantenía en la sociedad. Esta operación culmina el proceso de integración societaria de Solvia Servicios Inmobiliarios en la estructura de Grupo Intrum en España, que comenzó en 2019 cuando Intrum y Sabadell acordaron el traspaso de la compañía inmobiliaria.

Con esta transacción, Intrum refuerza su apuesta por el mercado español y su liderazgo en la industria del Servicing, manteniendo una estrecha relación con Banco Sabadell, entidad con la que colabora desde hace más de ocho años en la gestión de créditos y activos inmobiliarios.
En los últimos años, Solvia se ha consolidado como referente en la gestión y comercialización inmobiliaria en España, con más de 150.000 activos bajo gestión de todas las tipologías de producto. Cuenta con una amplia red comercial y un modelo de Solvia Stores único en el sector.

“Con la adquisición en 2019 de una posición mayoritaria de Solvia dimos un paso importante en el desarrollo de nuestra actividad de Servicing en España, fortaleciendo y ampliando la posición de liderazgo de Intrum en el mercado. Partiendo de la excelente relación que nos une con Banco Sabadell, consideramos que es el momento idóneo para completar el proceso de consolidación societaria, manteniendo el acuerdo de servicio que nuestras empresas tienen desde hace años”, indica José Luis Bellosta, managing director de Intrum en España y presidente de Solvia.

Por su parte, el consejero delegado de Banco Sabadell, César González-Bueno, ha destacado que “el alineamiento estratégico de Banco Sabadell con Intrum durante estos años nos ha permitido concluir con éxito la reducción de nuestros activos inmobiliarios. Una vez finalizada esta etapa, vendemos nuestra participación minoritaria y mantenemos nuestra alianza como servicer de referencia de la entidad”.

Intrum y Banco Sabadell comenzaron a trabajar conjuntamente en 2014, cuando Intrum asumió la prestación de servicios de gestión y recobro de activos en mora de Banco Sabadell. En 2019, ambas entidades reforzaron esa relación con la adquisición de Solvia Servicios Inmobiliarios por parte de Intrum y la firma de un contrato de gestión y comercialización de los activos adjudicados de Banco Sabadell.

¿Cuánto dinero se queda Hacienda de los premios de Lotería de Navidad?

Los ganadores de premios menores de 40.000€ no tendrán que pagar ningún impuesto a Hacienda y los que superen esa cantidad deberán abonar el 20%

Cada ganador del primer premio de la Lotería de Navidad recibirá 328.000 euros por décimo, una vez descontados los impuestos

“Todos los premios del sorteo de la Lotería de Navidad carecen de repercusión en la base imponible del IRPF”, afirma Enrique García, CEO de TaxDown

El sorteo de la Lotería de Navidad está a la vuelta de la esquina y todos los años muchos de nosotros nos hacemos la misma pregunta: ¿Cuánto dinero se queda Hacienda si nos toca el premio gordo?

La respuesta es muy sencilla ya que la norma que establece la Agencia Tributaria es la misma del año pasado. Todos los ganadores de un premio menor a 40.000€ no tendrán que pagar impuestos a Hacienda. Y los afortunados que obtengan un premio superior tendrán que pagar a Hacienda el 20%.

Ejemplos prácticos del primer, segundo y tercer premio

Así, por cada décimo premiado del Gordo de Navidad con 400.000 euros, quedarán exentos de impuestos los primeros 40.000€. De los 360.000 euros restantes, hay que tributar a Hacienda el 20%. Por lo que 72.000 euros serán para la agencia tributaria y 328.000 para el afortunado ganador.

En el segundo premio dotado con 125.000 euros, se pagarán impuestos sobre 85.000 euros (una vez restados los 40.000 que están exentos). Por lo que Hacienda se quedará con 17.000 euros del total y el ganador recibirá 108.000 euros.

En el caso de los ganadores de los 50.000 euros del tercer premio, la fórmula es la misma. Si 40.000 euros están exentos, a Hacienda se le paga el 20% de 10.000, es decir, 2.000 euros. El afortunado se lleva por tanto 48.000 euros.

El resto de premios del sorteo no llevan retención por parte de Hacienda al ser menores de 40.000 euros.

¿Qué pasa si comparto mi décimo de lotería con amigos o familiares?

Según establece la Agencia Tributaria, en el caso de premios compartidos en los que el premio se reparte entre todos los participantes, se deben distribuir los 40.000 € que están exentos entre todos los beneficiarios en proporción a su porcentaje de participación, y quien proceda al reparto del premio que figure como beneficiario único (o como gestor de cobro) por haberlo manifestado así en el momento del cobro del premio, deberá estar en condiciones de acreditar ante la Administración Tributaria que el premio ha sido repartido a los titulares de participaciones, siendo por tanto necesaria la identificación de cada ganador así como de su porcentaje de participación.

¿Cómo se declaran los premios de la Lotería de Navidad?

“Los premios de la Lotería de Navidad no tienen repercusión en la base imponible del IRPF. Sin embargo, sí que deben declararse los posibles rendimientos que este dinero conseguido les pueda generar a los ganadores, como por ejemplo los intereses bancarios”, afirma Enrique García, CEO de TaxDown.

La vivienda privada refuerza su seguridad con cerraduras inteligentes

Las cerraduras inteligentes con sistema de alarma integrado se implantan como el producto estrella para reforzar la seguridad de las viviendas

La revolución de las viviendas ya ha comenzado impulsada por la necesidad de adaptarse a la tecnología que impera en el siglo XXI: el internet. La actualización del mercado inmobiliario gira en torno a convertir las casas en hogares inteligentes que permitan ser controlados desde el teléfono móvil y que faciliten el día a día de los usuarios con decenas de dispositivos interconectados sin que ello perjudique a la seguridad de la vivienda.

Todo gira en torno a la telefonía móvil. Es más cómodo y permite gestionar multitud de tareas con tan solo un clic o un golpe de voz. Esta es la realidad. Por este motivo los hogares inteligentes se nutren de la versatilidad de los smartphones y del avance de la inteligencia artificial para desarrollar una domótica que interconecte la casa: iluminación, electrodomésticos, termostatos, equipos de sonido o hasta los accesos de la vivienda son solo algunas de las funciones al alcance de la tecnología.

Para crear viviendas inteligentes es esencial disponer de una conexión a internet fiable y estable, tras lo cuál ya podremos rodearnos de productos inteligentes como bombillas con control remoto, asistentes de voz o hasta televisiones, entre otros miles de opciones. Actualmente cada vez son más los artículos para el hogar desarrollados con tecnología domótica que permiten ser monitorizados desde el smartphone para realizar funciones tan diversas como poner en marcha una lavadora desde el trabajo, encender la calefacción antes de llegar al portal o, por ejemplo, activar una aspiradora de forma remota. La variedad es infinita.

Una “seguridad inteligente” conectada con alarmas

Sin embargo, en muchas ocasiones se comienza la casa inteligente por el tejado y se olvida algo vital para disfrutar de la tranquilidad del hogar: la seguridad. Por este motivo, la industria de seguridad ha desarrollado una novedosa tecnología domótica que refuerza el control de los accesos y se integran en la interconectividad del hogar: las cerraduras inteligentes.

Las viviendas inteligentes suman así un valioso activo que puede ser instalado en el interior de las puertas, siendo invisibles desde el exterior, y permiten al propietario un control remoto de los accesos al alcance de su teléfono móvil o manual. De esta manera cada usuario puede conocer quién y cuando intenta acceder a su vivienda y tomar las decisiones que estime oportunas aunque esté a miles de kilómetros de distancia.

Esta novedosa tecnología ya inunda los mercados y ha sido impulsada por Watchman Door, la compañía de referencia en soluciones de control de accesos, que recientemente presentó el wBolt; el primer cerrojo electrónico integrado con diferentes alarmas de seguridad conectadas a la CRA (Central Receptora de Alarmas).

Este producto inteligente puede utilizarse vía app y goza de un método de conexión vía Bluetooth que permite una conectividad inmediata sin importar el entorno de la instalación y evita posibles apantallamientos e inhibiciones. Estas cualidades permiten que la seguridad del hogar se incremente notablemente al añadir la posibilidad de incluir alarma y de recibir avisos en el móvil si están intentando acceder sin permiso o forzar la puerta. Todo ello preservando el factor inteligente predominante de esta nueva tipología de vivienda.

“Con los cerrojos y las cerraduras inteligentes es posible blindar los accesos de nuestra casa de una manera nunca vista antes y tener un control total de quien accede con tan solo consular la App instalada en nuestro smartphone. Esto permite abrir la puerta de forma remota, cerrar todos los accesos desde la cama o recibir un aviso en el smartphone ante una intromisión ilegítima. Todas ellas son cualidades que dan tranquilidad y permiten seguir creando nuestro propio hogar inteligente aportando, no solo accesibilidad, sino, también, seguridad” explica Norman Sánchez, Director General de Watchman Door.

Cómo adaptar la vivienda a las necesidades de una persona con problemas de movilidad

Con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad el 3 de diciembre

4 de cada 100 solicitudes que registra la plataforma se relacionan con la adaptación del baño o aseo

Con una inversión desde 900 € se pueden hacer tres reformas básicas para adaptar el baño y hacerlo más accesible, según datos de timbrit

Desde 50 euros se puede instalar un asiento de ducha abatible y reducir el riesgo de caída para las personas mayores

El 4% de solicitudes registradas al mes a través de timbrit están relacionadas directamente con la adaptación del baño o aseo para hacerlo más accesible. Esto significa que cada mes, 4 de cada 100 personas en Madrid necesitan realizar algún tipo de reforma que facilite su movilidad y mejore el confort de uno de los espacios más sagrados de la casa: el cuarto de baño. “Hay un porcentaje de solicitudes dentro de la categoría reformas y mejora del baño que van directamente relacionadas a mejorar el día a día de estas personas y el bienestar en su hogar”, afirma Saúl Cubilla director de marketing de timbrit, la plataforma para la reforma y el mantenimiento del hogar.

En España hay más de 4,3 millones de hombres y mujeres con algún tipo de discapacidad, así lo revelan las cifras del INE en la encuesta ‘Discapacidad, Autonomía Personal y situaciones de Dependencia’ publicada en 2022. Entre el colectivo que padece algún tipo de discapacidad destacan los problemas de movilidad como los más frecuentes. Para ellos, estos son los tres cambios imprescindibles que propone timbrit para no demonizar el baño y que coinciden con los más solicitados a través de la App y la web.

  • Instalación de inodoro sanitario WC adaptado. Antes de iniciar esta reforma hay que comprobar que se dispone del espacio necesario para su localización, ya que la ubicación correcta debe ser con una distancia de 40 cm de la pared lateral para facilitar la maniobra, así como la instalación de barras abatibles. Esta instalación, según los presupuestos revisados por timbrit, supone un gasto que va de los 200 a los 400 euros.
  • Cambiar la bañera por plato de ducha a ras del suelo o instalar un plato de ducha a medida. Esta es la mejor combinación para disfrutar de una buena ducha sin riesgo de caída, aunque requiere de una obra más laboriosa y costosa. ¿El precio medio de la reforma? Va desde los 650 euros la sustitución de la bañera por la ducha. Si lo que se necesita es ampliar el espacio, la inversión mínima será de 1.600 euros. “Dependiendo de la ampliación que se necesite, la reforma puede alcanzar hasta los 3.000 euros. Por ejemplo, si la persona usa silla de ruedas, hay que considerar el radio de giro”, comentan los profesionales de timbrit.
  • Instalar asiento de ducha abatible. Este quizás sea el cambio más sencillo y aconsejable para las personas que tengan dificultad para moverse y eso les suponga inestabilidad en la ducha. Aquí entran en juego las personas mayores, que son las que suelen demandar este servicio. La instalación no supera los 50 euros y el precio de la silla no pasa de los 100.

Con una inversión que parte de los  900 euros se podrían realizar estas tres instalaciones básicas. Otras reformas para completar la adaptación total del cuarto de baño pasan por adaptar la distancia del lavabo y cambiar la puerta de entrada por una corredera. Con todo esto, el baño quedaría perfectamente adaptado para el bienestar de las personas que padezcan alguna discapacidad física.