Metro de Madrid ajusta sus condiciones para que eche a andar la cooperativa de Cuatro Caminos

El ajuste realizado por Metro Madrid, de bajar la cota de la cubierta de las antiguas cocheras del suburbano en Cuatro Caminos, parece ser el aldabonazo definitivo para que las 443 familias que componen la Cooperativa Metropolitan puedan, finalmente, iniciar el proyecto del residencial en el que han invertido buena parte de su capital.

La concesión de Metro era una de las condiciones que el Ayuntamiento de Madrid solicitaba como requisito para poder valorar el proyecto.

A partir de este momento, la Cooperativa debe presentar al Ayuntamiento en el plazo de una semana toda la documentación necesaria y requerida en cumplimiento de los ajustes presentados. De este modo, los cooperativistas confían en que la situación pueda desbloquearse a la mayor brevedad posible.

El proyecto de la Cooperativa Metropolitan engloba, junto a la construcción de 443 viviendas, el desarrollo de un gran parque público de más de 17.000 m metros cuadrados que además servirá como elemento conector entre la avenida Pablo Iglesias y la calle Bravo Murillo, permitiendo el acceso peatonal entre estas calles, tal y como exige la ficha del plan (APR).

El proyecto incluye también la renovación de las cocheras de Metro de Madrid, que quedarán soterradas, y una parcela para la construcción de un edificio público dotacional de 6.700 metros cuadrados.

Metro, la empresa pública perteneciente a la Comunidad de Madrid, sacó a subasta a finales de 2014 la parcela de 40.000 metros cuadrados sobre la que se asienta el antiguo complejo ferroviario.

El Grupo Ibosa, en representación de los cooperativistas, adquirió el terreno por 88 millones de euros y planteó junto a Metro un proyecto residencial que contemplaba la construcción de las viviendas, el parque público, una plaza, un edificio dotacional y unas nuevas cocheras que quedarían soterradas.

Pero todo se complicó con el cambio de gobierno en el Ayuntamiento. Desde la nueva Área de Desarrollo Urbano Sostenible no aceptaron mantener en superficie las cocheras actuales y cubrirlas mediante una losa sobre rasante.

Aunque desde el Grupo Ibosa recuerdan que la Dirección General de Urbanismo avalaba el proyecto y consideran que el argumento del consistorio era un simple pretexto político, al final se ha tenido que ajustar todo a los requerimientos municipales.

- Advertisement -

Comparte las Noticias en tus Redes Sociales

Síguenos

- Publicidad -

CONTENIDOS DE PORTADA

CONTENIDOS RELACIONADOS

El 68% comparte piso por no poder pagar un alquiler completo

La vivienda compartida se consolida como una solución condicionada por el...

Solo el 17 % de los trabajadores cree que su oficina favorece el bienestar

Las oficinas afrontan el reto de responder a las nuevas necesidades...

El 94 % de las viviendas españolas necesita mejorar su eficiencia energética

El parque residencial español afronta un importante reto de eficiencia energética....

Vivir donde se trabaja se convierte en un lujo en las zonas turísticas

El crecimiento económico y turístico de destinos como Marbella, Baleares, Canarias,...

El capital hispanoamericano amplía su apuesta por la Costa del Sol

La inversión inmobiliaria procedente de Hispanoamérica está ganando peso en España...

La precisión industrial reduce el consumo y los residuos de fabricación

La eficiencia energética se ha convertido en un criterio estratégico para...

El alquiler en Alicante supera el esfuerzo financiero de las familias

El mercado del alquiler en Alicante afronta una situación de fuerte...

La teledetección valenciana anticipa riesgos ambientales con inteligencia artificial

La aplicación de la teledetección al análisis del territorio abre nuevas...