Más de la mitad de las viviendas principales de España fueron construidas antes de 1980, según los datos citados del INE y del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana. El envejecimiento del parque residencial afecta también a las redes interiores de agua, un elemento esencial de las instalaciones domésticas que conecta el suministro municipal con los hogares.
Aunque el agua municipal está sometida a controles de calidad, las tuberías interiores del edificio quedan bajo la responsabilidad de las comunidades de propietarios. La corrosión y el desgaste pueden favorecer la presencia de óxido, sedimentos y trazas de metales pesados. El análisis de las tuberías de agua viejas y la corrosión aborda precisamente esta problemática.
Ante la dificultad y el coste de renovar integralmente la fontanería de muchos edificios, la nota presenta la microfiltración doméstica como una alternativa de punto de uso. Tappwater defiende que sus sistemas pueden actuar como una barrera inmediata y reducir la dependencia del agua embotellada, dentro de un enfoque relacionado con la sostenibilidad en la construcción y la protección ambiental.
Datos relevantes
- Más del 50% de las viviendas principales de nuestro país fueron construidas antes de 1980.
- Esto implica que millones de hogares dependen de instalaciones que acumulan más de 4 décadas de desgaste.
- Como consecuencia, al abrir el grifo, el agua arrastra de forma imperceptible partículas de óxido, sedimentos y trazas de metales pesados como cobre o plomo.
- Sus sistemas de microfiltración directa, basados en bloques de carbón activo de alta densidad, logran retener turbidez y hasta el 95% de los metales pesados disueltos sin eliminar los minerales esenciales.
- Tappwater, fundada en Barcelona en 2017 como startup, desde 2023 forma parte del grupo internacional sueco Bluewater.
- En la actualidad, esta compañía tiene oficinas en Estocolmo (Suecia), Denver (EE.UU.), Ciudad del Cabo (Sudáfrica), Londres (Reino Unido), Barcelona (España) y Shenzhen (China).
MiniFAQs
¿Cómo puede afectar el envejecimiento de las tuberías a la calidad del agua?
Según la nota, el paso continuado del tiempo en las redes antiguas provoca la erosión de las paredes internas de los tubos y la corrosión de aleaciones. Como consecuencia, el agua puede arrastrar partículas de óxido, sedimentos y trazas de metales pesados como cobre o plomo, aunque estas partículas no siempre sean perceptibles al abrir el grifo.
¿Qué alternativa plantea la nota ante la dificultad de renovar las tuberías?
La nota plantea soluciones de punto de uso basadas en la microfiltración doméstica. Esta alternativa pretende actuar sobre el agua que llega al hogar sin necesidad de reformar íntegramente la fontanería del edificio. Tappwater señala que sus sistemas pueden retener turbidez y metales pesados disueltos, conservando los minerales esenciales y reduciendo el consumo de agua embotellada.
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El mantenimiento de las redes interiores y la filtración doméstica ganan importancia ante el envejecimiento de las viviendas.
Tappwater analiza cómo el envejecimiento de las tuberías afecta al agua del grifo
Coincidiendo con la celebración de la Semana Internacional del Agua, del 24 al 28 de agosto, el debate público suele concentrarse en las grandes infraestructuras hídricas, los embalses y el tratamiento municipal. Sin embargo, arquitectos, expertos en salud ambiental e ingenieros señalan el estado de las tuberías interiores de los edificios de viviendas como una aspecto indispensable en el suministro hídrico que afecta directamente al consumidor diario.
En España, el agua municipal cuenta con los más altos estándares de calidad. Las Estaciones de Tratamiento garantizan su pureza bajo el estricto control del Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo (SINAC). No obstante, la garantía legal y el control de las distribuidoras terminan en el contador del edificio. A partir de ahí, los últimos metros de conducción hasta el grifo son responsabilidad de la comunidad de propietarios, un tramo crítico que en España sufre un envejecimiento severo.
La filtración como opción de protección sin obras
El paso continuado del tiempo en estas redes antiguas provoca la erosión de las paredes internas de los tubos y la corrosión de aleaciones. Como consecuencia, al abrir el grifo, el agua arrastra de forma imperceptible partículas de óxido, sedimentos y trazas de metales pesados como cobre o plomo.
Ante el coste inasumible que supone para muchas comunidades de vecinos la renovación integral de la fontanería del edificio, los expertos en sostenibilidad apuntan a soluciones de punto de uso para evitar, además, el recurso insostenible del agua embotellada en plástico.
Desde Tappwater, compañía especializada en el desarrollo de sistemas de purificación doméstica, advierten sobre la necesidad de proteger este último eslabón de la cadena hídrica. Sus sistemas de microfiltración directa, basados en bloques de carbón activo de alta densidad, logran retener turbidez y hasta el 95% de los metales pesados disueltos sin eliminar los minerales esenciales, actuando como una barrera de contención inmediata.
«A menudo nos preocupamos por el origen del agua que abastece a nuestra ciudad, pero olvidamos los últimos metros que recorre antes de llegar a nuestro vaso», explica Magnus Jern, cofundador de Tappwater. «En esta Semana Internacional del Agua, queremos recordar que un filtro doméstico avanzado actúa como un seguro de salud en el hogar, garantizando que el desgaste estructural de nuestro edificio no altere el agua que bebe nuestra familia, de una forma accesible y sin generar residuos plásticos».
