Las licitaciones desiertas dejaron sin adjudicar 5.236 millones de euros en España en 2025, un 143% más que en 2021, según un análisis de DoubleTrade. El importe medio de estos contratos superó los 4,47 millones de euros. El problema alcanza grandes proyectos de construcción, transporte sanitario y gestión de residuos, y plantea cómo mejorar la participación empresarial en los concursos públicos.
El análisis de históricos de contratación pública permite identificar proveedores con experiencia, comparar precios adjudicados y consultar pliegos de procedimientos similares. DoubleTrade plantea incorporar esa información antes de publicar una licitación. Entre los factores que reducen la concurrencia figuran presupuestos insuficientes, requisitos de solvencia desproporcionados, pliegos rígidos, riesgos contractuales elevados y plazos de presentación demasiado ajustados.
Para las Administraciones, conocer mejor el mercado proveedor aporta referencias para preparar contratos que faciliten la competencia. La tecnología también permite seguir vencimientos y prórrogas y anticipar necesidades de contratación. Sin embargo, la nota subraya que los datos no evitan por sí solos los concursos desiertos: unas condiciones poco atractivas seguirán alejando a las empresas, aunque existan proveedores capaces de ejecutar el trabajo.
Datos relevantes
- Las licitaciones desiertas dejan sin adjudicar 5.236 millones de euros en 2025, un 143% más que en 2021
- El importe medio de estos contratos sin adjudicar superó además los 4,47 millones de euros, según un análisis elaborado por DoubleTrade.
- Solo durante el primer semestre de 2026 se publicaron alrededor de 81.200 licitaciones por 89.500 millones de euros.
- Más de 38.350 correspondieron a servicios, 21.110 a suministros y 15.070 a obras, según DoubleTrade.
- Entre las mayores licitaciones desiertas de 2025 figuran la construcción y explotación del Mercado Municipal de Teatinos de Málaga, con más de 490,5 millones de euros; el transporte sanitario terrestre de Extremadura, con más de 340,8 millones; y la gestión de residuos de Pontevedra, con 267,1 millones.
MiniFAQs
¿Por qué puede quedar desierta una licitación aunque existan empresas capaces de ejecutarla?
La nota identifica presupuestos insuficientes, exigencias de solvencia desproporcionadas, pliegos demasiado rígidos, ausencia de división en lotes, riesgos contractuales elevados y plazos ajustados. También señala que algunos proveedores con experiencia no llegan a conocer el procedimiento. Por ello, DoubleTrade plantea analizar el mercado antes de publicar, para identificar empresas y disponer de referencias sobre las condiciones de contratos similares.
¿Cómo ayuda el análisis de datos a preparar una licitación?
Los históricos de contratación permiten relacionar empresas adjudicatarias, organismos, objetos de contrato, importes, territorios y categorías. Con esa información se pueden identificar proveedores experimentados, comparar precios y consultar pliegos de otros procedimientos. El seguimiento de vencimientos y prórrogas también ayuda a anticipar necesidades. El objetivo descrito es preparar condiciones que favorezcan la concurrencia y permitan competir en igualdad de oportunidades.
Entradas relacionadas
- Licitaciones públicas y crecimiento del gasto en España
- Crecen los procesos de licitación en base a la tecnología colaborativa y sostenible BIM
Conocer el mercado proveedor antes de licitar aporta referencias para preparar concursos con mejores condiciones de participación.
Más de 5.200 millones de euros sin adjudicar y el reto de la Administración ante las licitaciones desiertas, según DoubleTrade
Publicar una licitación no garantiza encontrar una empresa dispuesta a ejecutarla. En el último año, concursos públicos presupuestados 5.236 millones de euros quedaron desiertos en España, un 143% más que los 2.154 millones registrados en 2021. El importe medio de estos contratos sin adjudicar superó además los 4,47 millones de euros, según un análisis elaborado por DoubleTrade.
El dato revela una de las paradojas de la contratación pública: mientras el mercado público alcanza volúmenes récord, algunos concursos reciben pocas ofertas y otros ni siquiera encuentran una empresa dispuesta a ejecutarlos pese a existir un amplio tejido empresarial capaz de suministrar productos y servicios a las Administraciones. ¿Cómo conseguir que las empresas adecuadas lleguen hasta ella y encuentren condiciones para competir?
“Cuando una licitación queda desierta tendemos a pensar que no existen empresas capaces de realizar ese trabajo, pero no siempre es así. En muchos mercados hay proveedores con experiencia suficiente que simplemente no han llegado al procedimiento o no han encontrado condiciones adecuadas para participar. El desafío para la Administración es conocer mucho mejor el mercado al que se dirige antes de publicar”, explica Xavier Piccinini, director general de Intescia–DoubleTrade España.
Cuando existen empresas, pero no llegan las ofertas
No existe una única explicación para que un concurso quede desierto. Entre los factores identificados por los expertos del sector se encuentran presupuestos insuficientes, requisitos de solvencia desproporcionados, excesiva rigidez de los pliegos, ausencia de división en lotes, riesgos contractuales elevados o plazos de presentación demasiado ajustados.
A ellos se suma un problema menos visible: conocer quién puede suministrar realmente los materiales más adecuados o prestar un servicio. Un organismo puede tener identificados a los proveedores habituales de su entorno y desconocer empresas de otros territorios que ya ejecutan contratos similares para otras Administraciones.
La magnitud del mercado dificulta realizar ese análisis manualmente. Solo durante el primer semestre de 2026 se publicaron alrededor de 81.200 licitaciones por 89.500 millones de euros. Más de 38.350 correspondieron a servicios, 21.110 a suministros y 15.070 a obras, según DoubleTrade.
“Durante mucho tiempo la lógica ha sido publicar y esperar a que los proveedores encuentren el concurso. La tecnología permite recorrer también el camino contrario: conocer primero qué mercado existe y utilizar esa información para preparar mejor la contratación”, señala Piccinini.
De esperar ofertas a buscar proveedores
La tecnología juega aquí un papel clave e invierte una de las lógicas tradicionales de la contratación pública. Hasta ahora, el organismo definía una necesidad, preparaba los pliegos, publicaba el concurso y esperaba a que las empresas lo encontraran y presentaran sus ofertas. La explotación masiva de los datos de contratación permite incorporar un paso anterior: analizar quién podría competir antes de salir al mercado.
Cada adjudicación pública deja información sobre la empresa ganadora, el organismo, el objeto del contrato, su importe, territorio o categoría. Analizados conjuntamente, esos históricos permiten reconstruir quién opera realmente en cada mercado, estudiar contratos comparables e identificar compañías con experiencia demostrada. Plataformas de inteligencia comercial como DoubleTrade permiten cruzar objeto del contrato, códigos CPV, organismos, territorios, adjudicatarios anteriores, importes e históricos para ampliar ese mapa de potenciales proveedores.
Pero conocer a los posibles licitadores es solo una parte del problema. Las condiciones de una licitación también pueden determinar su éxito o fracaso. Analizar contratos anteriores permite comparar precios adjudicados, consultar pliegos y cláusulas de otros organismos e identificar requisitos que podrían limitar la competencia. Se trata de aprovechar información pública, a menudo dispersa entre miles de expedientes, para reducir el riesgo de impugnaciones o concursos desiertos.
Estos datos también permiten anticipar necesidades de contratación mediante el seguimiento de vencimientos y prórrogas, así como planificar nuevas inversiones a partir de tendencias sectoriales, territoriales y presupuestos de proyectos similares, incluidos los financiados con fondos europeos.
El objetivo no es determinar quién debe obtener el contrato, sino disponer de información suficiente para establecer unas condiciones que favorezcan la concurrencia y permitan a más empresas competir en igualdad de oportunidades.
“Los datos permiten sustituir una pregunta basada en la incertidumbre: ‘¿quién se presentará?’; por otra mucho más útil: ‘¿qué empresas sabemos que tienen experiencia para hacer este trabajo?’. Cuanto mejor conozca una Administración su mercado proveedor, más referencias tendrá para plantear una contratación competitiva”, apunta Piccinini.
Contratos millonarios que no encontraron adjudicatario
El fenómeno tampoco se limita a pequeños procedimientos. Entre las mayores licitaciones desiertas de 2025 figuran la construcción y explotación del Mercado Municipal de Teatinos de Málaga, con más de 490,5 millones de euros; el transporte sanitario terrestre de Extremadura, con más de 340,8 millones; y la gestión de residuos de Pontevedra, con 267,1 millones.
La tecnología no puede evitar por sí sola que un concurso quede desierto: unas condiciones poco atractivas seguirán alejando candidatos. Pero el análisis de contratos y adjudicaciones anteriores permite saber qué empresas trabajan para otros organismos, qué experiencia tienen y bajo qué rangos económicos operan.
Los 5.236 millones que quedaron sin adjudicar en 2025 muestran que publicar un trabajo a realizar no garantiza encontrar quién quiera (o pueda) cubrirlo. Por este motivo cada vez más administraciones invierten su estrategia licitadora aplicándole una inteligencia fundamentada en el análisis de datos y la tecnología.
