Inicio Blog Página 585

Testamento: cómo realizarlo y qué cuestiones se deben tener en cuenta

Existen varios tipos de testamentos, aunque hay dos más habituales: el testamento notarial, es decir, que se hace ante notario; y el testamento ológrafo, que es un testamento manuscrito.

Se puede escoger libremente a quién se deja la herencia; no obstante, habrá que respetar siempre el tercio de la legítima, es decir, el derecho que tienen los hijos a recibir un tercio de la herencia.

Si se tienen sospechas de deuda en el testamento, se podrá aceptar la herencia a beneficio de inventario, es decir, pudiendo pagar la deuda con los bienes de la propia herencia.

El testamento es un documento que recoge las últimas voluntades de la persona fallecida acerca de su herencia. Existen varios tipos de testamentos, aunque hay dos que son los más habituales: el testamento notarial, es decir, que se hace ante notario; y el testamento ológrafo, que es un testamento manuscrito.

«Siempre se aconseja hacer el testamento ante notario, ya que, al ser un profesional del derecho y fedatario público, ejerce una doble función de asesoramiento y de que acredita que la persona que otorga el testamento está en plena facultades», señala Ignasi Vives, abogado especialista del despacho Sanahuja Miranda Abogados.

De hecho, como en todos los ámbitos del derecho de sucesiones, es importante tener el asesoramiento de un profesional para tener una visión clara de las consecuencias de realizar un testamento y cuál es la mejor manera para dejar la herencia, incluyendo un estudio fiscal de la sucesión hereditaria.

Siendo el testamento una expresión clara de una persona sobre lo que quiere que se haga con sus bienes una vez haya fallecido, esta puede escoger libremente a quién deja la herencia. No obstante, en el derecho civil común español, hay que respetar siempre el tercio de la legítima, es decir, de toda la herencia, salvo excepciones tasadas, el derecho que tienen los hijos a recibir un tercio de la herencia, «aunque, en la comunidad autónoma de Cataluña, es un cuarto de la herencia», aclara Ignasi Vives.

¿Cómo se abre un testamento?

Cuando fallece una persona, se debe solicitar en el registro el certificado de últimas voluntades, en el que se indicará si hay o no testamento. Si no lo hubiera, se abre la sucesión intestada: «Generalmente, si no hay testamento, los herederos serán los hijos; a falta de estos, los padres y, si no, el cónyuge», explica Vives.

En el caso de que exista un testamento, habrá que solicitar el registro de últimas voluntades dónde se indicará el último testamento válido y el nombre de la notaría en que está depositado. «Una vez tengamos la notaría, y siempre que seamos parte interesada en la herencia, el notario nos entregará una copia del testamento», añade el abogado especialista del despacho Sanahuja Miranda Abogados.

¿Qué pasa si se hereda una deuda?

De antemano, es decir, antes de abrir el testamento, no se puede saber si hay deuda. En todo caso, para el supuesto de que se tengan sospechas de que haya deudas, «lo mejor es aceptar la herencia a beneficio de inventario» – aconseja Ignasi Vives – es decir, pudiendo pagar la deuda con los bienes de la propia herencia, por lo que el heredero no deberá responder de su patrimonio personal.

Aunque no haya deudas al abrir el testamento, cabe destacar que el Impuesto de Sucesiones es una tasa que se deberá abonar en el caso de recibir una herencia de bienes inmuebles, la cual está cedida a las Comunidades Autónomas, por lo que dependerá del domicilio del causante para determinar qué cantidad a pagar.

El precio de la vivienda cae un 10% en 2020 y su recuperación se producirá a partir de junio

La COVID-19 ha alterado el mercado inmobiliario, aunque el sector compra ha aguantado el envite con rebajas del 10% en España. En ciudades grandes como Barcelona, Madrid, Bilbao, Sevilla, Málaga o Palma este descenso se ha notado menos, situándose en 5-7%. Se espera que esta ventana de oportunidad se mantenga hasta la segunda mitad de 2021.

Los compradores e inversores han conseguido rebajas en inmuebles de alrededor del 20% en viviendas principales y 30% en segundas residencias desde mayo. Por lo que respecta al mercado de oficinas y locales, también se han cerrado operaciones con bajadas del 20%.

En las grandes ciudades, la crisis y el trasvase del alquiler turístico al convencional también ha afectado al mercado del alquiler, donde los demandantes han conseguido rebajas generalizadas del 10-15%.

La crisis de la COVID-19 ha impactado a lo largo del 2020 en el mercado inmobiliario en todos sus ámbitos: venta y alquiler, ya sea de viviendas principales, como segundas residencias u oficinas y locales comerciales, provocando una rebaja de precios a final de año de alrededor del 10% en inmuebles de compra y de alquiler. Aun así, la Asociación Española de Personal Shopper Immobiliario (AEPSI) prevé que esta ventana de oportunidad se mantendrá abierta hasta la segunda mitad de 2021.

Esta tendencia en el mercado ha ido evolucionando según han avanzado las fases de desescalada. Así, en los meses más duros de confinamiento, la crisis ha impactado en el precio de la vivienda estableciendo caídas entorno a un 10% en España. En las grandes ciudades como Barcelona, Madrid, Bilbao, Sevilla, Málaga o Palma esta caída se ha notado menos, situándose en 5-7%. Aun así, el mercado de compra ha resistido el envite por la negativa de los vendedores a aceptar ofertas muy agresivas por parte del comprador. En palabras de Iñaki Unsain, personal shopper y presidente de AEPSI: «Esta corrección de precios ha sido menor de lo esperado dada la difícil situación macroeconómica en que nos encontramos, con un paro y descenso del PIB del 18%. Los propietarios han aguantado el pulso antes ofertas muy agresivas».

En las grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Bilbao, Sevilla, Málaga o Palma el precio del alquiler también ha experimentado un descenso como consecuencia del trasvase de viviendas de alquiler turístico al alquiler convencional y el exceso de oferta, provocando que los arrendadores hayan podido obtener rebajas del 10-15% en todos los tramos de renta. En este sentido, en el mercado de Catalunya, la nueva regulación de los alquileres ha generado mucha incertidumbre y ha provocado el deseo de muchos propietarios de sacar del mercado de larga temporada sus inmuebles. Mientras, cada vez son más exigentes con los perfiles de solvencia de los arrendatarios, por lo que hay una parte de la demanda que todavía queda más excluida de poder acceder a viviendas en alquiler.

La crisis de la COVID-19 también ha impactado en el mercado no residencial y ha provocado un cambio de tendencia. Por un lado, la consolidación del comercio electrónico, la reducción de superficie contratada y el teletrabajo han provocado oportunidades de inversión en locales y oficinas con rebajas del 20% sobre todo en segundas líneas. El sector retail, sin embargo, ha consolidado su apuesta por las flagship, aprovechando estas oportunidades de inversión en zonas prime para visibilizar su marca.

Iñaki Unsain, personal shopper y presidente de AEPSI, ha explicado: «A lo largo de esta crisis no hemos dejado de pedir medidas a las Administraciones para hacer más llevadero el efecto de la crisis: moratorias en los pagos de las hipotecas y jurisprudencia clara al respecto; condonación del pago de la seguridad social y del IRPF y medidas que faciliten el cambio de uso de local comercial a vivienda para satisfacer el acceso a la misma».

Por su parte, Montse Moreno, personal shopper y vicepresidenta de AEPSI, ha puesto en valor la figura de los PSI, afirmando que «en esta crisis, la figura del personal shopper ha sido clave, pues ha reducido en un 85% el número de visitas evitando desplazamientos y contagios, y han conseguido cerrar operaciones con rebajas del 20% en viviendas principales y del 30% en segundas residencias, como resultado de la necesidad de liquidez de una parte de la oferta».

El 2021, oportunidad de inversión y endurecimiento de condiciones hipotecarias

AEPSI prevé que el sector inmobiliario se recupere paulatinamente en la segunda parte del 2021 como consecuencia de unas mejores perspectivas de futuro, la reactivación del consumo y la comercialización de la vacuna. Por ello, el primer semestre de 2021 supondrá una ventana de oportunidad para efectuar operaciones de inversión con una rebaja del precio de inmuebles de compra alrededor del 8-10%, y del 5% en el parque de alquiler de las grandes ciudades.

Además, la reactivación del turismo reduciría la oferta de viviendas, aumentando su precio. Por ello, «aprovechar esta tendencia de mercado que mantendrá los precios a la baja al menos hasta junio de 2021 representa una oportunidad, en especial para aquellos compradores o inversores que dispongan de liquidez», ha asegurado Iñaki Unsain.

Pero desde AEPSI también prevén un posible endurecimiento de las condiciones bancarias, lo que supondría dificultades a los compradores e inversores para conseguir financiación hipotecaria. Esto consolidaría al inversor con liquidez como el perfil más aventajado y con mayores oportunidades de inversión ante la situación económica que se avecina: «La precariedad laboral y la delicada situación de las empresas harán que los bancos incrementen sus exigencias con el objetivo de exigir garantías y protegerse ante posibles brotes de insolvencia», ha advertido Unsain.

Así se dibuja el sector inmobiliario para 2021

El impacto de la pandemia seguirá presente, aunque se aprecia cierto grado de optimismo por las expectativas de la llegada de la vacuna.

El sector seguirá apostando por la integración de nuevas tecnologías para automatizar, facilitar y abaratar procesos.

La incertidumbre sobre el marco regulatorio del alquiler y la inversión extranjera en posición de «wait and see», junto con la búsqueda de viviendas adaptadas a las nuevas demandas fuera de los centros de las grandes ciudades, entre las tendencias protagonistas.

El 2020 ha sido un año de cambios en todos los sectores. La llegada de la pandemia y sus efectos, entre los que se incluyen la aceleración de la digitalización, el teletrabajo o la incertidumbre y las medidas de distanciamiento, han tenido un importante impacto en la sociedad. La forma de trabajar, de socializar e, incluso, de vivir ha provocado una «nueva normalidad» que parece haber venido para quedarse.

Ante esa situación, los expertos de Instituto de Valoraciones han analizado el panorama inmobiliario actual con la intención de arrojar luz sobre qué se puede esperar para el próximo año en lo referente al impacto de la pandemia en el sector, la digitalización de la actividad inmobiliaria y el comportamiento de los usuarios en base a los nuevos intereses y necesidades.

Búsqueda de viviendas adaptadas a la nueva demanda en áreas con reducida densidad de población

Esta tendencia, que ha irrumpido con fuerza tras el periodo de confinamiento, seguirá cobrando auge de cara a los próximos meses. Si bien se espera que la situación actual se vaya normalizando con la llegada de la vacuna para combatir la COVID-19, muchos se han dado cuenta de que sus viviendas actuales no cumplen con sus necesidades del día a día, y por eso, se encuentran en la búsqueda de una vivienda de reposición.

Entre los factores más determinantes para buscar inmueble actualmente se incluyen: espacios amplios y exteriores, luminosidad, estancias extra para teletrabajar e, incluso, la eficiencia energética de las viviendas. En este sentido, se ha notado un mayor interés por la obra nueva y las viviendas unifamliares en los extrarradios de las grandes ciudades, donde los inmuebles suelen cumplir en mayor medida con las nuevas demandas. Prueba de esta tendencia es que, en el tercer trimestre del año 2020, la compraventa de viviendas unifamiliares ocupó un 20,43% del total de transacciones, marcando el máximo de la serie histórica, según el Colegio de Registradores de la Propiedad, Bienes Muebles y Mercantiles de España.

También, cabe destacar la búsqueda de viviendas o segundas residencias en zonas rurales o costeras donde la densidad de población es menor. Este interés se nota con objetivos de inversión a medio y largo plazo, y como escenario alternativo donde pasar las vacaciones o largas temporadas.

Incertidumbre en el mercado de alquiler

Desde marzo el aumento de la oferta de los inmuebles en alquiler ha aumentado progresivamente, influenciado, en parte, por el traspaso de los pisos del alquiler turístico al alquiler tradicional y por el éxodo de las grandes urbes a otras zonas. Destaca también el formato build to rent como una apuesta del sector por ampliar el parque de viviendas disponibles en alquiler en las principales ciudades, pero que podría verse afectado si finalmente se implementa la regulación de las rentas de alquiler, que se encuentra en la actualidad en proceso de debate

Impulsado por el aumento de la oferta y la disminución de la demanda sobre todo en las grandes ciudades como Madrid o Barcelona o regiones turísticas como Ibiza, los precios han experimentado variaciones que, en promedio desde el inicio de la pandemia, han alcanzado niveles negativos superiores al 5%, según Instituto de Valoraciones. No obstante, y dadas las últimas noticias sobre la puesta en marcha de la vacuna para la COVID- 19, se aprecia cierto grado de optimismo en el mercado que podría generar una desaceleración en el ritmo de caídas de los precios de este tipo de inmuebles, si se retoma la presencialidad en las oficinas y universidades.

El alquiler se sigue posicionando en España como una alternativa muy demandada, sobre todo, en las grandes ciudades como Madrid y Barcelona. No obstante, de cara a analizar su futuro, se deberán tener en cuenta las posibles regulaciones que puedan entrar en vigor en este mercado.

La incertidumbre seguirá presente en la actividad de los extranjeros

La información más actualizada del Consejo General del Notariado refleja un descenso medio del 37,4% interanual en la compraventa de vivienda por parte de compradores extranjeros en el primer semestre del 2020, registrando un nuevo retroceso tras el ligero aumento que se presentó en el segundo semestre del 2019.

La principal caída corresponde a extranjeros no residentes, con el 37,6% de las operaciones realizadas por extranjeros (17,3% del total de operaciones) y un descenso del 42,6% respecto al mismo periodo del año anterior. Por su parte, los extranjeros residentes realizaron el 62,4% de las operaciones restantes ejecutadas por extranjeros, con un decrecimiento del 33,7% interanual. De entre todas las nacionalidades, destaca la caída entre noruegos (-52,3%) y ciudadanos de Irlanda, China, Rusia, Suiza, Reino Unido, y otros países de la UE, con descensos por encima del 40%.

Estos datos presentan una clara evidencia del impacto que han tenido las restricciones para viajar entre países y la incertidumbre sobre la evolución de la pandemia en el mercado inmobiliario español. Así, todo parece indicar que esta ralentización de las transacciones podría mantenerse mientras sigan las restricciones. No obstante, a medio-largo plazo, se podría esperar que España siga atrayendo el interés de los extranjeros gracias a factores como las zonas costeras, el clima o las buenas oportunidades que ofrece con respecto a otras ciudades europeas.

En un entorno cada vez más virtual, más servicios digitales

La tendencia en el Real Estate se dirige hacia más presencia en el entorno online, menos dependencia física y más actividad digital en las transacciones. Por suerte, el mundo del ladrillo ya se venía preparando para la transformación digital. De hecho, las empresas del sector ya han ido integrando las tecnologías en su cadena de valor, y el sector Proptech ha ganado importancia con el surgimiento de diversas startups que han contribuido a impulsar la digitalización de este ámbito.

En el escenario actual, los servicios digitales han permitido que la actividad del sector siguiera funcionando con cierta normalidad a pesar de las restricciones y limitaciones de los últimos meses. La posibilidad de realizar tours virtuales de viviendas con el móvil gracias a plataformas como Vitrio; el poder cerrar transacciones de forma telemática mediante contratos inteligentes; o la solicitud de una hipoteca 100% online, son algunos de los beneficios que la digitalización ofrece a los clientes.

En este sentido, los profesionales del sector también aprovechan las ventajas de la tecnología. Entre las soluciones innovadoras se incluyen los chatbots potenciados por la IA para ofrecer una atención al cliente más eficaz o la posibilidad de gestionar la relación con los clientes mediante softwares de gestión para profesionales inmobiliarios como es el caso de Agency CRM. Por su parte, las entidades de tasación han impulsado sus servicios digitales aprovechando las posibilidades del Big Data y la inteligencia artificial, para, entre otras cosas, realizar tanto valoraciones automáticas de un activo concreto como valoraciones masivas de carteras de activos por medio de algoritmos de valoración.

Los propietarios mantienen el valor de los inmuebles durante la pandemia modulando la oferta

La incidencia del Covid-19 en la oferta de vivienda ha sido objeto de análisis por parte de Servihabitat con el fin de conocer la adaptabilidad y respuesta de ésta en el actual contexto de pandemia, momento en que el sector inmobiliario ha ido presentando grandes muestras de solidez tal como se ha venido constatando a lo largo de estos meses.

Según indican los datos extraídos de los principales portales inmobiliarios y del INE referentes al stock residencial, en julio la oferta de vivienda descendió más de un 14% respecto a junio, con un total de 684.618 unidades en el mercado, unas cifras que se mantuvieron en agosto.

Estas han sido las cifras que se alcanzaron después del fin del estado de alarma, cuando los mensajes de incertidumbre sobre la envergadura de la crisis planeaban sobre los sectores económicos del país, incluido el sector inmobiliario.

Transcurridos unos meses, y analizando la evolución de la oferta, los expertos de Servihabitat atribuyen este efecto a que los propietarios optaron en un primer momento por retirar del mercado sus activos, con el objetivo de preservar su valor en los momentos de mayor incertidumbre.

Y es que se ha visto que una evolución positiva de las expectativas ha conducido a un efecto totalmente contrario en octubre: coincidiendo con un clima más calmado en el mercado y una demanda activa, el número de viviendas en stock se recuperó hasta las más de 835.000 viviendas, sumando más de 150.000 viviendas respecto a julio, un aumento que se sitúa en un 22%.

La confianza en el sector y su afianzamiento han encontrado una demanda dinámica que ha sido capaz de ir absorbiendo parte del stock ofertado. La recuperación, e incluso intensificación, de la actividad en cuanto al cierre de operaciones de compraventas se constata en el mes de noviembre, cuando la reducción de las viviendas ofertadas se ha reducido en más de 100.000 activos, un -12,5% respecto a octubre.

Isidro Soriano, Director Ejecutivo de REOs Sales y Marketing de Servihabitat, destaca que «nos encontramos ante un sector que dispone de una oferta resiliente capaz de adaptarse al contexto actual» y puntualiza que «la respuesta del mercado residencial ha sido coherente con la teoría de economía de mercado, manteniendo la sintonía en las curvas ascendentes y descendentes que presentaban la oferta y la demanda».

Bajo esta idea, se ha constatado que, en las zonas de costa, los decrementos de la demanda han producido decrementos de oferta, presentando descensos en provincias como Las Palmas (-25%), Barcelona (-11%), Almería (-10%), Valencia (-7%) y Cádiz (-7%). Por el contrario, el aumento o conservación de la demanda en las zonas de interior ha tenido su traslación en incrementos de oferta. En este sentido, se ha incrementado el stock en Teruel (27%), Soria (23%), Albacete (21%) o Segovia (9%).

La Marina del Prat Vermell, nuevo barrio de Barcelona con 12.000 viviendas

Barcelona ha aprobado la creación de la Oficina de la Marina, que será el órgano encargado de liderar el desarrollo de la Marina del Prat Vermell, en el distrito de Sants-Montjuïc.

Se transformará un entorno de 75 hectáreas (equivalente a 40 manzanas de L’Eixample) para crear un nuevo barrio con 12.000 viviendas y 28.000 habitantes, y un nuevo polo de vida y actividad económica que incluirá entre 8.000 y 11.000 nuevos puestos de trabajo.

En el 2019 se aprobó una nueva modificación del Plan general metropolitano (MPGM) y un nuevo plan especial de infraestructuras para la Marina, que prevén la transformación progresiva de lo que ahora es un tejido exclusivamente industrial en un planeamiento mixto que genere vida vecinal a través del fomento de la vivienda, las zonas verdes y la actividad económica.

De las 12.000 viviendas, unas 5.160 serán de protección oficial. También habrá 1.086 alojamientos dotacionales para colectivos con dificultades de emancipación y 5.700 viviendas libres.

Con respecto a la actividad económica, se reservan unos 320.000 metros cuadrados de techo para usos comerciales y terciarios, que supondrán entre 8.000 y 11.000 puestos de trabajo.

Las zonas verdes se convierten en uno de los pilares del nuevo barrio. El planeamiento destina 13,34 hectáreas a espacios libres, y destaca un parque central del barrio entre las calles de Arnes, Ascó, Pontils y Cal Cisó. También habrá un eje cívico de unos 720 metros paralelo a la calle del Foc.

Liderazgo de la nueva oficina

La oficina de la Marina nace con la vocación de trascender la gestión urbanística tradicional y definir una gestión de todo este territorio de manera integrada y con criterios de sostenibilidad ambiental y calidad urbana.

Más allá de la ordenación urbanística, en torno a la Marina del Prat Vermell se están desarrollando diversos proyectos de tipo mayoritariamente terciario. La oficina trabajará para agilizar los procesos de planeamiento, gestión, edificación, urbanización e impulso de infraestructuras, para impulsar actividades relacionadas con zonas verdes, para priorizar el transporte público frente al privado y favorecer la creación de energía verde.

Además, se potenciará un tejido económico híbrido, con el comercio de proximidad como eje básico, y se dará continuidad a las actuaciones del Plan de barrios de la Marina en términos de promoción económica.

En el aspecto social, se trabajará activamente por la integración de los nuevos habitantes y del vecindario ya existente, con programas para situar estratégicamente nuevos equipamientos que tengan en cuenta criterios sociales y ambientales, y que fomenten un tejido comunitario activo y un sentimiento de pertenencia al barrio.

Calendario, estado de desarrollo y presupuesto

La transformación de la Marina es un proyecto progresivo en el tiempo y a largo plazo, con un periodo previsto de dieciséis años para completarla, pero que ya está en marcha. La MPGM delimita catorce sectores a desarrollar mediante planes urbanísticos derivados que concretarán la ordenación.

De los catorce, cuatro ya tienen el planeamiento derivado aprobado y están en fase de gestión urbanística, dos sectores tienen el planeamiento derivado en trámite y un sector está en fase de estudios previos.

En el ámbito de la vivienda, actualmente ya se ha acabado la construcción de 3 edificios con 168 viviendas protegidas y se están construyendo cuatro promociones más con 417 viviendas.

En este mandato se invertirán en torno a unos 57 millones de euros de presupuesto municipal. De esta cifra, unos 4 millones se destinarán a infraestructuras generales, y 51,87 se serán para las promociones de vivienda actualmente en ejecución y las dos que se iniciarán próximamente.

Valencia paga el 40% del alquiler anual de sus casas a 1.250 vecinos

La concejala de Vivienda del Ayuntamiento de Valencia, Isabel Lozano, ha anunciado que la Junta de Gobierno Local ha aprobado las ayudas al alquiler para el año 2020 que están dotadas con dos millones de euros.

Estas ayudas permitirán a 1.250 beneficiarios sufragar el 40% del precio de su alquiler durante todo un año, con la condición de que no paguen un arrendamiento superior a 600 euros al mes.

La concejala Lozano se ha referido a esta convocatoria de ayudas como «fundamental en un año tan difícil como ha sido el 2020 para muchas personas». Y ha recordado que se ha producido un incremento del precio máximo de alquiler subvencionable previsto en las cinco convocatorias habidas hasta ahora.

En la de 2016 fue de 450 euros; en 2017 se subió a 500 euros «para adaptarse a la realidad de aumento del precio de alquiler que sufría nuestra ciudad» y, ya en el resto de convocatorias, «el precio máximo de alquiler subvencionable ha subido hasta los 600 euros mensuales».

Lozano ha dicho que «esta convocatoria es una acción más, de todas las que tenemos en marcha, para ayudar a compensar la subida de precios en la ciudad de València y conseguir que más familias tengan un alquiler asequible. Se pone el foco en las personas que tienen menos ingresos y menos capacidad de pago. Asimismo, se trata de ayudas que han beneficiado principalmente a cinco colectivos muy concretos: jóvenes, familias numerosas, familias con miembros con diversidad funcional, personas mayores y familias monoparentales».

Así, hay 278 beneficiarios jóvenes de entre 18 y 34 años, 153 familias numerosas, 131 familias con miembros con diversidad funcional, 101 familias monoparentales y también 101 beneficiarios mayores de 65 años.

Además, hay 18 personas beneficiarias víctimas de violencia de género y 12 familias con la amenaza de un desahucio por impago del alquiler de la misma vivienda para la que se les ha concedido la ayuda.

Lozano ha señalado que el criterio que más prima a la hora de otorgar las ayudas es el económico. «Los ingresos de la unidad familiar o unidad de convivencia deben ser inferiores al Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM) multiplicado por tres, es decir, no pueden superar el máximo de 22.568 euros anuales», ha explicado.

Más de la mitad de los madrileños ha cambiado sus prioridades a la hora de comprar una vivienda 

Disponer de terraza o jardín se ha convertido en lo más importante para los madrileños cuando buscan una nueva vivienda.

La demanda se mantiene estable a pesar de la crisis sanitaria y un 55% de los madrileños que pensaba cambiar de vivienda mantiene sus planes.

El 41% de los madrileños tiene en sus planes cambiarse de vivienda en los próximos cinco años.

El 82% de los madrileños asegura que prefiere vivir en régimen de propiedad, mientras que en la práctica esta opción solo es elegida por el 65% de los mismos.

Solo un 14% de los madrileños estaría dispuesto a realizar todo el proceso de compra de una vivienda de forma online.

El confinamiento adoptado como medida sanitaria contra el covid-19 ha cambiado las prioridades de un 60% de los madrileños a la hora de buscar una vivienda. Es una de las conclusiones alcanzada por el Observatorio Vía Célere de la vivienda en España, promotora especializada en el desarrollo, inversión y gestión de activos inmobiliarios. Según el estudio, la mayoría de los madrileños ha reevaluado la importancia que le da a cada uno de los elementos de la vivienda antes de tomar la decisión de adquirir su nuevo hogar. En este sentido, disponer de terraza o jardín se ha convertido en lo más relevante para los compradores (54% de las respuestas), incluso por encima del precio (48%), la ubicación (47%) o la luz natural (38%). Antes del confinamiento, disponer de terraza o jardín era la cuarta prioridad (34%) por detrás del precio (61%), la ubicación (54%) y la luz natural (38%).

El estudio también demuestra un incremento de la importancia del tamaño de las habitaciones que pasa del 24% al 27%, así como de la orientación exterior (del 19% al 25%), y de la eficiencia energética (del 14% al 18%).

La demanda se mantiene estable entre los madrileños

Asimismo, el Observatorio Vía Célere de la vivienda en España también ha señalado que la demanda de vivienda se ha mantenido estable a pesar de la pandemia generada por el covid-19, ya que el 55% de los madrileños que tenía intención de cambiar de vivienda conserva sus planes. En esta misma dirección, más allá de las personas que ya estaban planteándose un cambio de residencia, un 41% de los madrileños ha asegurado que cree que es un buen momento para buscar una nueva vivienda.

La búsqueda de vivienda se traslada a los barrios periféricos

El Observatorio Vía Célere de la vivienda en España también ha determinado fielmente la tendencia de la demanda a trasladarse fuera de los núcleos urbanos. Según el estudio, los barrios periféricos son la opción preferida de los madrileños, con un 35% de las respuestas. La segunda opción también supone un desplazamiento centrífugo de las búsquedas de vivienda, ya que las ciudades pequeñas situadas cerca de las grandes urbes han sido seleccionados por un 28% de los encuestados. Tras ellos, aparece la opción de vivir en el centro de las ciudades, con un 20% de las respuestas, seguida de la zona metropolitana fuera de la ciudad, con un 17%.

Planes de cambio de vivienda

Otra de las principales conclusiones del estudio es que el 41% de los madrileños tiene en sus planes cambiarse de vivienda en los próximos cinco años. La principal razón que motivaría este cambio de vivienda es la búsqueda de un hogar mejor, en el 43% de los casos. Por otra parte, un 25% de los encuestados asegura que lo está buscando por una ubicación en un barrio más adecuado a sus necesidades, mientras que un 19% indica que este cambio se debe a que desea una residencia más adecuada a las necesidades detectadas durante el confinamiento y un 12% para ganar dinero con la venta o alquiler de su vivienda actual.

En este proceso de búsqueda, el 64% de los madrileños prefieren las viviendas nuevas frente a un 36% que se decanta por las de segunda mano. Estos resultados se deben, como razones principales, a la eficiencia energética que ofrecen las viviendas recién construidas, y a la calidad de los materiales empleados, según ha asegurado un 76% y un 64% de los encuestados respectivamente. El resto de motivos que hacen a los madrileños decantarse por viviendas de obra nueva son la zona en la que se ubican los nuevos edificios (61%), las zonas comunes (48%), seguidas de la decoración moderna (47%), y de la atención al cliente de las promotoras (4%).

Propiedad frente al alquiler

La encuesta también ha detectado un desfase entre los deseos de los madrileños de contar con una vivienda en propiedad con la realidad del régimen en el que viven. Según el estudio, un 65% de los madrileños vive en régimen de propiedad, mientras que un 25% lo hace de alquiler y un 10% en la casa de un familiar o amigo. Sin embargo, un 82% de los encuestados asegura que preferiría vivir en régimen de propiedad, frente a un 18% que apostaría por el alquiler.

En esta dirección, el estudio también determina que las principales razones que impiden adquirir a una vivienda a las personas que viven de alquiler son financieras, siendo el precio de compra inaccesible (57%) y la falta de capacidad para contar con financiación (47%) las opciones más elegidas por los madrileños. Más allá de estas razones, solo un 5% de los encuestados que vive en alquiler, pero preferiría vivir en una vivienda de propiedad no compra ante la falta de certidumbre sobre un posible traslado en el futuro y un 16% por no encontrar una vivienda para comprar en la zona que le interesa.

Recorrido por delante para la compra online

Entre las conclusiones del estudio también se extrae el amplio recorrido que aún tiene por delante el proceso de compra online cuando se trata de una vivienda, ya que tan solo un 14% de los madrileños estaría dispuesto a realizar todo el proceso de compra de forma virtual. Por el contrario, un 47% de los encuestados asegura que no le importaría realizar parte del proceso de compra online, pero visitando el punto de venta en alguna de las fases del mismo. De la misma forma, un 39% sigue prefiriendo realizar todo el proceso de forma presencial.

Sobre el Observatorio Vía Célere de la vivienda en España

El Observatorio Vía Célere de la vivienda en España ha sido realizado por YouGov, entre el día 2 de octubre y el día 4 de octubre, en el ámbito nacional sobre una muestra de 1.098 personas siguiendo la distribución representativa nacional según el método de cuotas por edad, género y áreas geográficas.

Impuestos en 2021: ¿cómo rebajar la factura fiscal?

Desde el despacho Sanahuja Miranda Abogados, afirman que «las modificaciones fiscales afectan a aquellos contribuyentes más vulnerables por las consecuencias de la pandemia, pero hasta el momento son del todo insuficientes, por la magnitud de la crisis, especialmente para determinados sectores económicos».

Las medidas legales más contundentes se han focalizado en la aplicación de los ERTEs, en ámbito laboral, y en opciones de diferimiento en el pago de tributos, pero no en cuanto a un ahorro fiscal real a la altura de la crisis provocada por la COVID-19.

Quedan pocos días para que el 2020 llegue a su fin, por lo que estas últimas semanas pueden convertirse en una oportunidad para rebajar la factura fiscal de este año e intentar optimizar la carga fiscal para atenuar en la medida de lo posible las consecuencias de la crisis provocada por la pandemia. «Las medidas fiscales básicamente afectan a aquellos contribuyentes más vulnerables por las consecuencias de la pandemia, pero hasta el momento son del todo insuficientes en relación con la magnitud e impacto de la crisis, no habiéndose regulado reformas de calado en materia de ahorro tributario», señala Xavier López Villaécija, especialista tributario del despacho Sanahuja Miranda Abogados.

De hecho, la medida legal más contundente a la que se han acogido multitud de empresas, ha sido la aplicación de ERTEs, en ámbito laboral; en ámbito tributario, se encuentran a faltar medidas de calado, habiéndose aprobado, entre otras, fórmulas legales para el diferimiento en el pago de tributos; además, ha sido esencial la obtención de liquidez a través de la financiación vía préstamos ICO; no obstante, en materia de impuestos es opinión generalizada que no se han establecido hasta el momento incentivos convincentes que supongan un ahorro fiscal real a la altura de la dramática situación provocada por la COVID-19, especialmente para los sectores empresariales más perjudicados.

A tenor de lo expuesto, «reviste, si cabe, mayor importancia analizar en cada caso si existe la posibilidad de optimizar la carga fiscal con alguna decisión a ejecutar antes del próximo 31 de diciembre de 2020», apunta Xavier López Villaécija.

Desgravaciones que conllevan un ahorro fiscal

Para ahorrar en la factura fiscal, existen varias medidas aplicables, sobre las que es conveniente recibir asesoramiento de un profesional tributario. Por ejemplo, en relación con los planes de pensiones, en 2020 la desgravación «se mantiene en 8.000 euros máximo por contribuyente, pero a partir de 2021 la desgravación por este producto se ve drásticamente reducida», afirma el especialista tributario de Sanahuja Miranda Abogados.

Asimismo, los pagos de préstamos de hipotecas constituidas antes de 2013 para la adquisición de vivienda habitual se podrán seguir desgravando según los límites de IRPF, pudiéndose valorar aportaciones adicionales que supongan un ahorro fiscal en la renta de 2020 a presentar en 2021. Posibles desgravaciones en caso de arrendamiento de inmuebles, y especialmente en materia de Impuesto sobre Sociedades, conviene que sean valoradas, si no se ha hecho ya, pero siempre con agilidad de decisión y ejecución, al finalizar el período impositivo el próximo 31 de diciembre.

En esta situación de crisis, quienes han sido afectados por un ERTE tendrán previsiblemente una reducción del pago en su declaración de renta a tenor de la pérdida de ingresos, u obtendrán una mayor devolución de este impuesto; asimismo, las empresas con pérdidas lógicamente no pagarán Impuesto sobre Sociedades en julio de 2021, o les devolverán las cantidades anticipadas durante el 2020, si es el caso.

Final de año para el mercado inmobiliario: ¿es buen momento para invertir en vivienda?

Vicenç Hernández Reche, CEO de Tecnotramit, afirma que «el último trimestre de este año está viendo una reactivación proveniente de capitales que han estado a la espera en meses anteriores».

En este escenario, los futuros compradores que cumplan con los requisitos y tengan una buena solvencia económica encontrarán buenas oportunidades para pedir hipotecas y financiar así sus inversiones inmobiliarias.

El 2020 ha sido un año marcado por cambios drásticos en todos los aspectos de la sociedad y de la economía, que inevitablemente también han afectado al sector inmobiliario en distintas medidas. Mientras que los primeros trimestres vieron una bajada en los movimientos y operaciones de compraventa de inmuebles debido al Estado de Alarma, con una cierta recuperación en los meses de verano, «el último trimestre de este año está viendo una reactivación proveniente de capitales que han estado a la espera en meses anteriores», afirma Vicenç Hernández Reche, CEO de Tecnotramit.

En este sentido, para hacer frente a la inversión, las condiciones de financiación siguen siendo atractivas y, pese a existir factores negativos que pueden desincentivar la compra para inversión debido a la incertidumbre económica y las regulaciones de los precios de los alquileres, «se están produciendo buenas oportunidades de compra para aquellos que tienen una necesidad real de adquirir una vivienda», añade Hernández Reche.

En el mercado de la compraventa de inmuebles, por el lado de la demanda, en este último trimestre ha aumentado el nivel de exigencia, «pero eso hace que cuando se despejan las dudas la decisión sea más rápida», comenta el CEO de Tecnotramit. Por el lado de la oferta, «nos encontramos desde gente que quiere monetizar su patrimonio ante posibles incertidumbres laborales, hasta propietarios que creen que no sale a cuenta mantener un inmueble en zonas donde se ha producido la regulación de los precios de los alquileres», argumenta Vicenç Hernández Reche.

Condiciones de las hipotecas en el último trimestre de 2020

Frente a la crisis sanitaria provocada por la COVID-19 y la consecuente precariedad económica, «las entidades han endurecido las condiciones de aprobación de riesgo, pero sigue siendo un negocio importante para su balance y estrategia de negocio», asegura el CEO de Tecnotramit. La prueba de esto son las ofertas que están lanzando las entidades bancarias para obtener la mayor rentabilidad en el mercado hipotecario.

En este escenario, los futuros compradores que cumplan con los requisitos y tengan una buena solvencia económica encontrarán buenas oportunidades para pedir hipotecas y financiar así sus inversiones inmobiliarias.

La «trampa de precios»

La bajada de precios de viviendas puede conducir a la duda sobre si es mejor esperar para que los precios bajen todavía más: «Ha habido una corrección en los precios que debe aprovecharse», sostiene Vicenç Hernández Reche. «No hay que caer en lo que, en psicología económica, denomino la ‘trampa del precio», añade.

En estos casos y frente a la duda sobre la posibilidad de una bajada de precios mayor, algunos compradores tienden a retrasar la adquisición del inmueble, aun habiendo encontrado la vivienda que encaja con sus necesidades, llegando a perder la oportunidad de compra: «La mejor manera de superar este sesgo es tener claros los condicionantes presentes y no las posibilidades futuras», sugiere el CEO de Tecnotramit al respecto.

El RDL antidesahucios provocará una oleada de reclamaciones judiciales y daña la imagen de España ante Europa

A falta de conocer el texto final del Real Decreto Ley que prohíbe los desahucios a familias vulnerables mientras esté en vigor el estado de alarma, desde ASVAL seguimos estando en contra de un texto que ampara la ocupación ilegal y que traerá las siguientes consecuencias:

Oleada de reclamaciones judiciales por responsabilidad patrimonial y económica del Estado. El decreto aprobado hoy abre la puerta a una oleada de reclamaciones judiciales al Gobierno por responsabilidad patrimonial, ya que se atenta contra el derecho a la propiedad privada. Además, el Estado tendrá que asumir responsabilidad penal, ya que el propietario no podrá garantizar la seguridad de los inmuebles ocupados. También se pone en riesgo la tutela judicial efectiva.

Esta litigiosidad va en contra de la seguridad jurídica y la confianza que se necesita para desarrollar el mercado del alquiler en España. Daña seriamente nuestra imagen como país ante la inversión extranjera y ante nuestros socios europeos.

Efecto llamada a la ocupación ilegal. Estas medidas incrementarán los intentos de ocupación de viviendas, tanto a pequeños como a grandes propietarios ante la expectativa de que no podrán ser desahuciados durante un periodo de tiempo. Posteriormente, a los jueces les será difícil dirimir si esa ocupación se produjo antes o después de la entrada en vigor del decreto.

Con este real decreto España se convierte en una excepción dentro de Europa, ya que es el único país que regulariza la ocupación ilegal, que es un delito según nuestro Código Civil. Este amparo de la ocupación ilegal genera preocupación en las instituciones europeas.

El sistema de compensaciones tiene que ser claro, inmediato además de acorde al daño causado. De no ser así, el Estado se enfrentará a importantes reclamaciones patrimoniales. Según lo anunciado por el Gobierno, los propietarios tardarán tres meses en ser compensados económicamente, tiempo que tendrán las CCAA para dar una vivienda social a las familias vulnerables. ASVAL considera que carece de sentido que no se compense durante este periodo de tiempo a los propietarios y que, además, éstos tengan que demostrar el perjuicio económico generado por la ocupación de la vivienda. Es evidente que existe un daño económico cuando el propietario no puede hacer uso de su vivienda y, además, tiene que seguir haciendo frente a gastos e impuestos y posibles desperfectos de la misma.

Esta ley provoca desequilibrios en el mercado y acceso a la vivienda. Los propietarios de ASVAL están a favor de dar soluciones a los inquilinos afectados por la crisis económica generada por el Covid-19. Sin embargo, por un principio de respeto a la ley, están totalmente en contra de legalizar una acción de naturaleza delictiva, como es la ocupación ilegal, que es lo que se consigue con este Decreto.

Desde ASVAL estamos a la espera de conocer los detalles del Real Decreto Ley y sus características particulares