Primark desalojará a Prisa de Gran Vía 32

Madrid. Los históricos Almacenes Madrid-París en la Gran Vía madrileña –llamados así por el nombre del cine que albergó como primera actividad el edificio situado en el número 32 de esta arteria de la capital– volverá a recobrar buena parte de la actividad comercial que desde hace más de medio siglo fue perdiendo por la instalación, primero, de Radio Madrid, y, después, de la sede del Grupo Prisa.

Ahora, las deudas financieras del imperio mediático han permitido que este edificio protegido por el Ayuntamiento de Madrid recupere el uso que tuvo hace casi un siglo. Será la cadena de moda irlandesa Primark la que ocupe las cuatro primeras plantas del inmueble, casi la mitad de los más de 36.000 metros cuadrados con que cuenta el edificio.

La reforma, ya autorizada por la Comisión de Patrimonio Histórico Artístico del Ayuntamiento de Madrid, servirá para dar mayor empaque comercial a la Gran Vía madrileña, donde los grandes cines y otros edificios emblemáticos han ido dejando el camino expedito al emplazamiento de las grandes cadenas de distribución textil, tanto españolas como extranjeras.

La génesis de esta operación, culminada a finales del pasado año, empezó a fraguarse –todavía sin Primark– en julio de 2008 cuando el fondo Drago Capital, a través de la sociedad Longshore, el Royal Bank of Scotland (RBS), compraron al Grupo Prisa el lote compuesto por este edificio y el de Radio Barcelona en la Ciudad Condal. Fueron 315 millones de euros, con una plusvalía para Prisa de 242 millones. El grupo mediático se quedó en alquiler en ambos edificios, pero ahora, al menos en el caso del de Gran Vía, dejará paso a la cadena irlandesa. Todo encaja. En estos momentos, la Cadena Ser ha planteado la necesidad de ajustar de nuevo la plantilla con la salida de otros 200 empleados.

En 1934, tres años después del cierre de los Almacenes Madrid-París, el edificio ya había sido totalmente modificado. El inmueble creció cuatro plantas, lo que hizo desaparecer la cúpula y dos torrecillas que flanqueaban el inmueble, se remodeló su planta baja y sótano para albergar un cine, el Madrid-París, luego Imperial, y se habilitó el resto de la planta sótano y la baja para los nuevos almacenes que la Sociedad Española de Precios Únicos (SEPU) quería abrir. Posteriormente el edificio sufriría nuevos cambios fruto de su utilización como oficinas y como sede de los estudios de Radio Madrid, emisora que ya en 1925 se había instalado en las plantas superiores.

- Advertisement -

Comparte las Noticias en tus Redes Sociales

Síguenos

- Publicidad -

CONTENIDOS DE PORTADA

CONTENIDOS RELACIONADOS

El Supremo revisará las reglas para las viviendas turísticas en Cantabria

La vivienda de uso turístico afronta en Cantabria un debate jurídico...

Finsolutia e Hipoges refuerzan su negocio residencial con Aelca

La adquisición de Aelca por parte de Finsolutia e Hipoges refuerza...

La Semana de la Arquitectura abre 75 edificios en Madrid

La vivienda, el patrimonio construido y el urbanismo protagonizarán buena parte...

Casa 47 ofrece poca vivienda asequible frente a la demanda

El lanzamiento de Casa 47 ha reabierto el debate sobre la...

Las reformas revalorizan las viviendas antes de venderlas

Las reformas pueden aumentar el atractivo y el valor de una...

Herencias de vivienda en máximos: lo que pasa después de la escritura

España vivió en 2025 el mayor traspaso de vivienda por herencia...

Madrid inicia la regeneración urbana de la Colonia Puerto Chico

La regeneración urbana de la Colonia de Puerto Chico, en el...

ANEFHOP mide el coste financiero de la morosidad en el hormigón preparado

La morosidad afecta directamente a la liquidez y la competitividad de...