Cambiar de vivienda sigue siendo uno de los procesos personales con mayor impacto emocional para los hogares en España. La mudanza se percibe mayoritariamente como una experiencia estresante, asociada a discusiones familiares, sobrecarga logística y decisiones económicas relevantes.
Este impacto emocional del cambio de casa está directamente vinculado a la complejidad del proceso, la organización del traslado y el grado de apoyo externo disponible. El estrés de una mudanza ha sido analizado desde distintos enfoques, incluido el emocional y psicológico, como recoge el contenido especializado de mudarse: el estrés de un traslado, que profundiza en los factores que convierten el traslado en un foco de tensión.
En conjunto, los datos confirman que la movilidad residencial sigue estando asociada a momentos clave del ciclo vital y que su impacto varía notablemente según el territorio, el presupuesto disponible y el tipo de traslado realizado.
Datos relevantes
Cerca del 68% de los españoles considera que mudarse es un foco de tensión
El 54% afirma que la mudanza le resulta un proceso estresante
El 14% discute con su pareja o familia durante la mudanza
El 43% se ha mudado entre una y dos veces a lo largo de su vida
El 69% de las mudanzas se realiza dentro de la misma localidad
Preguntas
¿Por qué la mudanza se percibe como un proceso tan estresante?
La mudanza combina factores emocionales, logísticos y económicos en un periodo corto de tiempo. Implica tomar decisiones rápidas, coordinar personas, gestionar tiempos y asumir costes, todo ello mientras se produce un cambio importante de entorno vital. Esta acumulación de tareas y expectativas explica que muchas personas vivan el proceso con ansiedad y que surjan tensiones en el ámbito familiar o de pareja.
¿Influye el tipo de mudanza en el nivel de tensión percibido?
Sí. El estudio muestra diferencias claras según cómo se realiza el traslado. Las mudanzas gestionadas con ayuda de amigos o familiares pueden reducir costes, pero también aumentar la carga emocional y organizativa. Por el contrario, contratar un servicio profesional aporta mayor control y fiabilidad, aunque supone un mayor desembolso. El equilibrio entre coste, apoyo y tranquilidad es clave para reducir el estrés.
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La mudanza sigue siendo un proceso con un alto impacto emocional y organizativo para los hogares.
Cambiar de casa supone un foco de tensión para casi 7 de cada 10 españoles, según Gil Stauffer
Gil Stauffer, uno de los servicios de mudanzas líderes en España, ha realizado una encuesta sobre los hábitos de mudanza de los españoles y los resultados son claros: cerca del 68% de los encuestados reconoce que mudarse es un foco de tensión: el 54% afirma que el proceso le supone un momento estresante, mientras que el 14% discute con su pareja o familia durante la mudanza.
Un cambio con alto impacto personal
El estudio revela que la mayoría de los españoles se ha mudado pocas veces a lo largo de su vida. En concreto, cerca del 43% afirma haberse mudado entre una y dos veces, mientras que el 29% lo ha hecho entre dos y tres veces. Solo el 14% asegura haberse mudado más de cinco veces, lo que indica que el cambio de vivienda sigue estando ligado a momentos clave del ciclo vital.
Según la encuesta realizada por Gil Stauffer, el 9% de los españoles se muda en esta época del año, lo que refleja que una parte de la población afronta el cambio de vivienda como arranque de un nuevo año.
Mudanzas mayoritariamente locales
Asimismo, el estudio muestra que el 69% de las mudanzas se realiza dentro de la misma ciudad o localidad, mientras que el 39% se ha mudado de una provincia española a otra en algún momento. Los traslados internacionales son minoritarios.
A la hora de realizar el traslado, el 25% afirma haber hecho la mudanza por su cuenta, mientras que el 38% ha pedido ayuda a amigos o familiares. Además, el 29% ha contratado un servicio de mudanzas para el transporte, y el 10% ha optado por un servicio de mudanzas integral, que se encarga de todo el proceso.
Entre quienes contratan un servicio profesional, el 41% señala la fiabilidad de la empresa como el principal factor de decisión, por delante del precio (38%).
Presupuestos destinados a la mudanza
Desde el punto de vista económico, más del 43% de los encuestados gasta menos de 200 euros en su mudanza, mientras que el 25% destina entre 200 y 500 euros. El resto de los presupuestos se reparte entre tramos superiores, siendo minoritarios los casos que superan los 800 euros.
Aunque el 36% de los españoles que han vivido alguna mudanza afirma que todo el proceso dura entre uno y tres días, y más del 28% entre tres y seis días, el asentamiento en la nueva vivienda se prolonga. El 49% asegura haber tardado entre una semana y un par de meses en abrir y colocar todas las cajas, y el 6% admite que aún tiene cajas sin deshacer.
Radiografía autonómica
El estudio revela importantes diferencias autonómicas en la forma de afrontar una mudanza en España. Cantabria destaca como la región donde peor se vive el cambio de vivienda: el 93% de los encuestados lo considera un foco de tensión, seguida de la Comunidad Valenciana (80%), País Vasco (73%), Madrid (73%) y Castilla y León (72%). En el extremo opuesto, La Rioja presenta niveles de estrés más moderados (57%), aunque lidera el ranking de mudanzas más largas, ya que el 71% de los riojanos tarda entre una semana y dos meses en colocar todas las cajas. Asturias sobresale por ser la comunidad donde las mudanzas se resuelven con mayor rapidez y menor coste, mientras que en Madrid se registra el mayor desembolso económico, con un 42% de residentes que supera los 500 euros.
La movilidad residencial también varía notablemente según el territorio. Baleares y Canarias destacan por su fuerte componente internacional: uno de cada tres residentes en Baleares ha cambiado de país, y en Canarias el 30% ha vivido una mudanza internacional. Por el contrario, Murcia (83%), Aragón (79%) y Cataluña (77%) se sitúan entre las regiones con traslados más locales, al igual que Andalucía, donde el 65% se muda dentro de su propia localidad y con presupuestos especialmente ajustados. En Galicia aumenta la confianza en los servicios profesionales, con un 38% que contrata empresas de mudanzas, mientras que en el País Vasco la fiabilidad se consolida como el principal criterio de elección (71%). En conjunto, el estudio confirma que la experiencia, el coste y el impacto emocional de una mudanza siguen estando estrechamente ligados al lugar de residencia.
