El informe de Cushman & Wakefield revela que la inversión inmobiliaria en España alcanzó los 6.700 millones de euros en los primeros seis meses de 2025, consolidando al sector como refugio frente a la volatilidad financiera. El segundo trimestre fue especialmente relevante, con una mejora trimestral superior al 100 %, situándose cerca de los 4.600 M€, solo por detrás del último trimestre de 2024.
El segmento de oficinas experimentó un repunte histórico, con más de 1.200 M€ invertidos, superando el total anual de 2023 y 2024; destacan operaciones como Pontegadea (Planeta) y Prado Urban Business Park (Amazon). El sector Living acumuló hasta 1.800 M€ incluyendo grandes transacciones como la compra de residencias Livensa. El hotelero superó los 1.500 M€, impulsado por operaciones como Mare Nostrum Resort, mientras que retail (+1.200 M€) y logística (+600 M€) destacaron también por su fortaleza.
Cushman & Wakefield subraya que este dinamismo se enmarca en un entorno europeo donde el 82 % de los mercados prime muestran precios atractivos y condiciones de entrada oportunas, gracias a un índice de valor razonable de 91/100 y una puntuación TIME en fase de inflexión. La estabilidad financiera, junto con el abaratamiento de tipos y mejor visibilidad política, refuerza el atractivo del mercado para una reentrada de capital estratégico en los próximos meses.
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Cushman & Wakefield detecta siete mil millones de euros invertidos en España este año
El sector inmobiliario ha registrado 6.700 millones de euros en inversión durante la primera mitad de 2025, consolidándose como un refugio ante la volatilidad de otros mercados financieros. El segundo trimestre ha sido clave para la reactivación del mercado, con una mejora trimestral superior al 100% y una inversión cercana a los 4.600 millones de euros, lo que lo convierte en el segundo periodo con mayor volumen de los últimos 18 meses, solo superado por el último trimestre de 2024.
El segmento de oficinas ha protagonizado un repunte muy significativo, con más de 1.200 millones de euros invertidos en apenas seis meses, superando así el total anual registrado en 2023 y 2024. Entre las operaciones más relevantes figuran la compra por parte de Pontegadea de la sede del Grupo Planeta en Barcelona y la adquisición del complejo Prado Urban Business Park, sede de Amazon en Madrid, que en conjunto suman más de 500 millones de euros.
El sector hotelero también confirma su solidez y atractivo, con una inversión acumulada que supera los 1.500 millones de euros en el primer semestre. Esta cifra ha sido impulsada por operaciones destacadas como la reciente adquisición del complejo Mare Nostrum Resort por parte de Spring Hotels, valorada en 430 millones de euros.
El retail mantiene su tendencia positiva y ha alcanzado los 1.200 millones de euros de inversión. En logística, el volumen supera los 600 millones de euros en el semestre. Por su parte, el mercado Living ha cerrado con una inversión directa de 500 millones de euros, aunque continúa siendo protagonista en grandes operaciones corporativas. Si se incluyen transacciones como la compra de las residencias de Livensa por parte del fondo canadiense CPPIB, a través de Nido, por 1.200 millones de euros, el volumen total de inversión en Living asciende a 1.800 millones. Además, el residencial mantiene una dinámica alcista, especialmente en Madrid, impulsada por operaciones de cambio de uso.
Un momento de entrada estratégico
La recuperación del mercado inmobiliario español se enmarca en una tendencia europea más amplia, caracterizada por una progresiva estabilización del sector y condiciones financieras propicias para la inversión. Según el último informe, European Investment Atlas de Cushman & Wakefield, el 82% de los 119 mercados prime analizados (oficinas, retail y logística) presentan niveles de precios especialmente atractivos, respaldados por un Índice de Valor Razonable elevado (91 sobre 100) y una puntuación TIME que se mantiene en fase de “inflexión”. Esta combinación sugiere que el mercado ha dejado atrás su punto más bajo y comienza a mostrar señales consistentes de estabilización, lo que configura una oportunidad clara para la reentrada estratégica de capital.
El entorno de financiación continúa siendo altamente líquido e incorpora soluciones cada vez más flexibles e innovadoras, lo que facilita el despliegue de capital a largo plazo. A ello se suma la expectativa de una mayor claridad en el panorama político internacional, una inflación contenida y un escenario de tipos de interés a la baja, factores que apuntalan la confianza inversora en la segunda mitad del año.
