Los instaladores apoyan la propuesta de un etiquetado energético para las calderas antiguas

El 65% del parque de calderas instalado en Europa, que asciende a más de 120 millones de aparatos, es viejo e ineficiente, lo que supone un 30% de las emisiones de CO2 solo en el sector residencial. Una realidad que, según Agremia (Asociación de Empresas del Sector de las Instalaciones y la Energía), «no es muy distinta en España».

«Si bien es cierto que un alto porcentaje de las ventas de calderas y calentadores (722.000 unidades) se destinaron a la sustitución de los equipos en 2017, para alcanzar los objetivos climáticos y de descarbonización fijados por la Unión Europea, sigue siendo prioritario renovar el parque de aparatos de calefacción en nuestro país», señala José María de la Fuente, presidente de Agremia.

Para promover la eficiencia y reducir las emisiones contaminantes, esta Asociación apoya a Fegeca (Federación que aglutina a los fabricantes de calderas) en el uso de etiquetas con clasificación energética en las calderas convencionales que tienen más de 3 años (es de obligado cumplimiento para aparatos nuevos desde septiembre de 2015).

«Esta pegatina tiene como objetivo que el usuario final en lugar de reparar una caldera antigua, que consume más y es menos segura, decida cambiarla e instalar otra más eficiente, como es la caldera de condensación», explica De la Fuente.

Según Agremia, «las calderas de condensación permiten ahorrar hasta un 25% del consumo de energía y reducir hasta un 35% las emisiones de CO2 respecto a una caldera convencional».

La etiqueta energética indica de manera gráfica la eficiencia del equipo teniendo en cuenta la antigüedad y la tecnología de la caldera instalada, siendo la calificación A+ el indicativo del sistema de calefacción más eficiente y la letra G aquel correspondiente a equipos viejos e ineficientes, con más de 25 años de antigüedad.

«Serán los instaladores los que cuando acudan al domicilio del usuario le marque la calificación (de la A+ a la G) de la caldera que tiene en casa instalada, en función de los años de antigüedad y de la tecnología», señalan desde Agremia. «Con este sencillo proceso», insisten, «el consumidor sabrá perfectamente el tipo de equipo que tienen instalado y la posibilidad de mejorar la eficiencia sustituyéndolo por otro menos contaminante y seguro, como es una caldera de condensación, que tiene una calificación A».

Esta campaña que Fegeca ha puesto en marcha en fechas recientes en España, ya ha sido implantada, con éxito, en Reino Unido, Austria y Alemania. «Esperemos que sea también bien recibida en España que cuenta con más de 13 millones de usuarios de instalaciones domésticas de gas», concluye De la Fuente, presidente de Agremia.

- Advertisement -

Comparte las Noticias en tus Redes Sociales

Síguenos

- Publicidad -

CONTENIDOS DE PORTADA

CONTENIDOS RELACIONADOS

Las hipotecas fijas alcanzan el 88% de las firmas en España

La hipoteca fija se ha consolidado en 2026 como la opción...

El envejecimiento de las tuberías amenaza la calidad del agua doméstica

Más de la mitad de las viviendas principales de España fueron...

El COAM moviliza arquitectos para evaluar daños de los incendios de julio

Los incendios forestales que han afectado al suroeste de la Comunidad...

Finsolutia e Hipoges acuerdan adquirir Servihabitat

La adquisición de Servihabitat por Finsolutia e Hipoges refuerza la concentración...

Valgrande alcanza el acuerdo total para impulsar 8.600 viviendas

La Junta de Compensación de Valgrande ha logrado la conformidad del...

La rehabilitación energética combate las cárceles térmicas en verano

Las olas de calor convierten muchos edificios residenciales en espacios que...

JYSK prevé 120 nuevas tiendas en Iberia con una inversión de 60 millones

El crecimiento de la red comercial en Iberia refuerza el posicionamiento...

La Generación Z cambia el piso compartido por residencias conectadas

El alquiler universitario atraviesa una transformación marcada por nuevas prioridades habitacionales....