La Comunidad de Madrid ha caído en la cuenta de que no dispone de viviendas suficientes para atender la cada vez más alta demanda de familias incluidas en el grupo de especial necesidad.
Son ya cerca de 3.500 las solicitudes recibidas, y, aunque no todos cumplen con los requisitos, los que lo hacen representan una demanda muy superior a la oferta disponible por parte del Gobierno presidido por Cristina Cifuentes.
Es la razón por la que la Consejería de Transportes, Vivienda e Infraestructuras, a través de la Agencia de Vivienda Social, ha iniciado conversaciones con algunas entidades financieras para ver la posibilidad de que puedan ceder parte de las viviendas que tienen en stock.
De momento, el asunto se ha planteado sin llegar a tomar acuerdo alguno. Lo que la Agencia de Vivienda Social ha pedido a los bancos es un listado de los pisos que estarían dispuestos a ceder, para, a partir de ahí, ver si están en condiciones de ser habitados de manera inmediata y, también, si se localizan en las zonas donde se concentran las mayores solicitudes de estas familias con especial necesidad.
De ajustarse a las necesidades que se buscan, habría que llegar a un acuerdo en el precio de la cesión. A través de una fórmula similar a la que la Sareb, el banco malo, viene firmando con Comunidades Autónomas y Ayuntamientos.
Serían cesiones por un periodo de tiempo determinado, mediante las que los organismos públicos que reciben las viviendas se hacen cargo de la gestión de los inmuebles cedidos, así como de su mantenimiento ordinario. En contrapartida, Sareb percibe una contraprestación fija mensual para hacer frente a los gastos de seguros, comunidad y reparaciones extraordinarias.
El Parque de Vivienda de Emergencia Social puesto en marcha por Cifuentes, en cumplimiento de los acuerdos de gobierno pactados con Ciudadanos, contaba con 300 viviendas para atender situaciones extremas, como desahucios o violencia de género, pero las solicitudes están siendo muy superiores.
Durante 2015, la Comunidad de Madrid entregó 691 viviendas a familias en situación de especial necesidad. De ellas, 333 viviendas, adscritas al Parque de Viviendas de la Agencia Social, requirieron algún tipo de reparación antes de ser entregada en buenas condiciones.
Al margen de las viviendas que puedan ser cedidas por las entidades financieras, la Comunidad de Madrid confía en acondicionar unas 270 viviendas con los algo más de 5 millones de euros destinados a este fin en 2016.
