El desahucio de un refugiado político en España llega a la ONU

«Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona a un nivel de vida adecuado para sí y su familia, incluso alimentación, vestido y vivienda adecuados, y a una mejora continua de las condiciones de existencia. Los Estados Partes tomarán medidas apropiadas para asegurar la efectividad de este derecho, reconociendo a este efecto la importancia esencial de la cooperación internacional fundada en el libre consentimiento».

Este es el artículo 11.1 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC), firmado por España en 1977, que forma parte de la Carta de Derechos Humanos de Naciones Unidas, al que se ha acogido un inmigrante argelino en España tras ser desahuciado.

Mohamed Ben Djazia fue desahuciado en octubre de 2013 de una vivienda en alquiler que ocupaba en un barrio del norte de Madrid, en la que vivía con su mujer y sus dos hijos menores a la espera de que el Instituto de la Vivienda de Madrid (Ivima) le concediera un piso en alquiler tras tres lustros de espera. Algo que nunca sucedió. El IVIMA alegó que las solicitudes de alquiler de vivienda social presentadas por Mohamed no podían ser atendidas por la gran cantidad de ellas que reciben cada año y que están en lista de espera.

Tras el desahucio, y con la ayuda legal recibida, ha hecho llegar esta queja a Naciones Unidas bajos los argumentos de la obligación legal del Estado de evitar que una familia sin recursos acabe en la calle y de las garantías legales que deben procurarse a las personas amenazadas de perder una vivienda.

En respuesta al Comité, el Gobierno eludió cualquier implicación de la Administración, y que al tratarse de un contrato de alquiler privado no tenía nada que hacer a la hora de mediar con el propietario de la vivienda.

Si hay condena por parte del Comité de la ONU supondría el obligatorio cumplimiento del PIDESC, con la posibilidad de exigir en tribunales que la Administración provea de una vivienda social a la familia desahuciada.

España firmó el Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, un instrumento internacional que prevé un sistema de comunicaciones individuales o colectivas a Naciones Unidas en caso de vulneración de los derechos recogidos en el PIDESC, siempre que previamente se haya intentado en los tribunales internos la reparación de esa vulneración. Este Protocolo sólo entraría en vigor cuando lo suscribiesen diez países. Esto sucedió en 2012 y a partir de mayo de 2013 entró en vigor, para vulneraciones producidas a partir de esa fecha.

- Advertisement -

Comparte las Noticias en tus Redes Sociales

Síguenos

- Publicidad -

CONTENIDOS DE PORTADA

CONTENIDOS RELACIONADOS

Las hipotecas fijas alcanzan el 88% de las firmas en España

La hipoteca fija se ha consolidado en 2026 como la opción...

El envejecimiento de las tuberías amenaza la calidad del agua doméstica

Más de la mitad de las viviendas principales de España fueron...

El COAM moviliza arquitectos para evaluar daños de los incendios de julio

Los incendios forestales que han afectado al suroeste de la Comunidad...

Finsolutia e Hipoges acuerdan adquirir Servihabitat

La adquisición de Servihabitat por Finsolutia e Hipoges refuerza la concentración...

Valgrande alcanza el acuerdo total para impulsar 8.600 viviendas

La Junta de Compensación de Valgrande ha logrado la conformidad del...

La rehabilitación energética combate las cárceles térmicas en verano

Las olas de calor convierten muchos edificios residenciales en espacios que...

JYSK prevé 120 nuevas tiendas en Iberia con una inversión de 60 millones

El crecimiento de la red comercial en Iberia refuerza el posicionamiento...

La Generación Z cambia el piso compartido por residencias conectadas

El alquiler universitario atraviesa una transformación marcada por nuevas prioridades habitacionales....