Cautela en Valencia para no malvender el patrimonio inmobiliario

Para vender o malvender, según se mire, siempre hay tiempo. Y si encima, como dicen algunos, la recuperación resulta imparable y los precios de los inmuebles pueden empezar a repuntar, pues lo mejor es esperar. Es la decisión que parece haber tomado en la Comunidad de Valenciana respecto a la enajenación de su patrimonio para obtener esos ingresos extraordinarios que cubran lo que se está dejando de ingresar de manera recurrente.

Prudencia y aguante ante las ofertas realizadas por fondos buitre o inquilinos de dudosa solvencia para ocupar las antiguas sedes de las consejerías, vacantes tras el traslado al complejo administrativo 9 d’Octubre.

En 2013, por ejemplo, el Gobierno valenciano estuvo a punto de vender la que había sido su sede administrativa en Madrid, un edificio del siglo XIX situado en la calle del Españoleto.

Hasta tres Gobiernos extranjeros se mostraron interesados en el inmueble de la Generalitat para trasladar allí su embajada, pero solo Bolivia llegó a plantear una propuesta. Al final, la crisis del caso Snowden, con la sospecha de que el ex agente había abandonado el aeropuerto de Moscú a bordo de un avión del presidente boliviano, Evo Morales, dejó aparcada la operación.

Hasta ahora las dos operaciones de mayor calado han sido el alquiler de la antigua Consejería de Infraestructuras en la avenida de Blasco Ibáñez a la Agencia Tributaria por 1,1 millones al año y el alquiler de la antigua Consejería de Economía en la calle de Colón de Valencia al grupo Inditex por 1,2 millones de euros año.

El traslado de las consejerías al complejo administrativo 9 d’Octubre también ha permitido ahorrar más de 10 millones de euros anuales en locales que albergaban distintas dependencias de las Consejerías.

El plan de enajenación de patrimonio público incluye un buen número de inmuebles bien situados —como el edificio del antiguo Impiva en la plaza del Ayuntamiento y la antigua sede de las Consejerías de Agricultura y Bienestar Social— e interesantes comercialmente, como solares para terciario en el complejo de la Ciudad de las Ciencias.

En 2012 el Gobierno valenciano presupuestó unos ingresos de 141 millones de euros; otros 181 en 2013 y, en este ejercicio, se ha previsto ingresar 365 millones por enajenación de patrimonio. En los años precedentes, el monto obtenido estuvo muy lejos de las previsiones, y tampoco parece que, a la vista de lo ingresado en los cuatro primeros meses, se pueda llegar a alcanzar, ni de lejos, la cantidad consignada.
 

- Advertisement -

Comparte las Noticias en tus Redes Sociales

Síguenos

- Publicidad -

CONTENIDOS DE PORTADA

CONTENIDOS RELACIONADOS

El 68% comparte piso por no poder pagar un alquiler completo

La vivienda compartida se consolida como una solución condicionada por el...

Solo el 17 % de los trabajadores cree que su oficina favorece el bienestar

Las oficinas afrontan el reto de responder a las nuevas necesidades...

El 94 % de las viviendas españolas necesita mejorar su eficiencia energética

El parque residencial español afronta un importante reto de eficiencia energética....

Vivir donde se trabaja se convierte en un lujo en las zonas turísticas

El crecimiento económico y turístico de destinos como Marbella, Baleares, Canarias,...

El capital hispanoamericano amplía su apuesta por la Costa del Sol

La inversión inmobiliaria procedente de Hispanoamérica está ganando peso en España...

La precisión industrial reduce el consumo y los residuos de fabricación

La eficiencia energética se ha convertido en un criterio estratégico para...

El alquiler en Alicante supera el esfuerzo financiero de las familias

El mercado del alquiler en Alicante afronta una situación de fuerte...

La teledetección valenciana anticipa riesgos ambientales con inteligencia artificial

La aplicación de la teledetección al análisis del territorio abre nuevas...