Andan los ánimos revueltos entre los comuneros de la parroquia de Cabral, en Vigo, desde que el pasado otoño tuvieron constancia de que en su pueblo se iba a instalar el macrocentro comercial Porto Cabral, en el marco de un gran desarrollo urbanístico en la zona de Liñeiriños. Y que Eurofund, un fondo inglés, iba a poner 500 millones de euros para acometer el proyecto, que podría dar empleo a 3.000 trabajadores.
En primera instancia, los parroquianos no vieron claro el tema y se opusieron, votando en contra en la asamblea comuneros. Ahora, un acuerdo del fondo con la Federación Provincial de Empresarios de Hostelería de Pontevedra establece entre otros compromisos la futura colaboración para atraer visitantes de España y Portugal a Vigo.
Pese al fracaso del acuerdo con los comuneros, los promotores de Porto Cabral tienen la alternativa, de optar al desarrollo del ámbito urbanístico tal y como está previsto en el Plan General. El alcalde de Vigo, el socialista Abel Caballero, nunca ha ocultado su apoyo a Porto Cabral ni la obligación legal que se deriva del PXOM de desarrollar la actuación de Liñeiriños, Mientras el alcalde se esfuerza en negar que haya acuerdo alguno, los responsables del fondo presionan con los puestos de trabajo que se van a crear.
El acuerdo con los hosteleros locales incorpora el comienzo de la precomercialización de los futuros locales, ya que concede a los asociados de la Federación de Hostelería condiciones preferentes para instalarse en Porto Cabral y puedan promocionar su actividad, den a conocer su oferta de servicios y capten nuevos clientes.
Con este acuerdo, los responsables de Eurofund tratan de desactivar las acusaciones de que el gran centro comercial perjudicaría los negocios de tamaño medio y pequeño de la ciudad. La apuesta por la promoción conjunta de Vigo en el resto de Galicia y en el norte de Portugal, mientras, trata de remarcar el carácter metropolitano del proyecto, y disipar así el recelo sobre la incidencia negativa que el complejo tendría sobre el comercio local.
A pesar de la negativa de los comuneros a negociar los 300.000 metros cuadrados que pretende Eurofund, desde el Ayuntamiento se ha seguido avanzando en la tramitación urbanística para el desarrollo del parque comercial y la expropiación de los terrenos. Los planes de grupo británico pasan por iniciar la construcción del complejo en 2015 y abrir las puertas en 2018.
