El sector inmobiliario afronta un cambio de modelo en la gestión de conflictos gracias a los MASC (Medios adecuados de solución de controversias), que han transformado la forma de encauzar disputas técnicas y contractuales. El dato más significativo es la reducción del 30% de las demandas ante los tribunales de justicia.
La implantación de los MASC ha puesto el foco en la trazabilidad de la negociación y en las consecuencias procesales del silencio o la falta de prueba, en línea con el análisis jurídico sobre la obligatoriedad de acudir a los MASC y su impacto en la mediación como vía eficaz.
La profesionalización de la negociación y la implicación temprana de los departamentos jurídicos refuerzan la seguridad en el mercado inmobiliario, donde la correcta redacción de cláusulas y la gestión técnica de conflictos se convierten en ventaja estratégica para reducir costes y desbloquear activos.
Datos relevantes
“Se ha producido un cambio de modelo en la solución de conflictos en el sector inmobiliario gracias al MASC (Medios adecuados de solución de controversias) que ha dado como resultado reducir en un 30% las demandas ante los tribunales de justicia, en el último año”
“La mediación permite que un tercero neutral ayude a resolver conflictos complejos, como los vicios constructivos, de forma mucho más ágil que un juez que no es experto en la materia”
“El MASC no ha cambiado la forma de negociar, sino la forma en que probamos que hemos negociado. El sistema actual penaliza más la falta de pruebas que la falta de voluntad”
“No se debe tomar el MASC como un mero requerimiento al uso; el destinatario debe contestar siempre, pues el silencio tiene repercusiones directas en las costas procesales”
“la confidencialidad de las ofertas MASC se levanta en el momento de la tasación de costas”
¿Qué implica el uso de los MASC para el sector inmobiliario?
La aplicación de los MASC obliga a documentar de forma rigurosa cada intento de negociación antes de acudir a la vía judicial. Esto supone un cambio cultural relevante en el sector inmobiliario, donde ya no basta con demostrar voluntad de acuerdo, sino que resulta imprescindible acreditar formalmente que se ha negociado conforme a los requisitos legales, ya que la falta de prueba puede derivar en consecuencias económicas directas en materia de costas.
¿Por qué la mediación especializada gana protagonismo?
La mediación especializada aporta conocimiento técnico en conflictos complejos, como los vinculados a vicios constructivos o discrepancias contractuales. Frente a la vía judicial tradicional, permite soluciones más ágiles y adaptadas a la realidad del sector inmobiliario. Además, favorece la preservación de relaciones comerciales y reduce la incertidumbre derivada de criterios judiciales dispares en la aplicación inicial del nuevo marco.
Entradas relacionadas
- ¿Cuándo es apropiado contratar un abogado comercial?
- El Tribunal Supremo establece nuevos límites a los registradores de la propiedad en la adjudicación en subastas
El nuevo marco de resolución de conflictos redefine la estrategia jurídica del sector inmobiliario.
Wires y el Colegio de Aparejadores valoran los MASC
“Se ha producido un cambio de modelo en la solución de conflictos en el sector inmobiliario gracias al MASC (Medios adecuados de solución de controversias) que ha dado como resultado reducir en un 30% las demandas ante los tribunales de justicia, en el último año”, es una de las conclusiones de la jornada técnica organizada por el Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Madrid (COAATM) y WIRES (Women in Real Estate Spain).
Bajo el título de «Un año de MASC: realidad, práctica y retos pendientes», el presidente del citado Colegio, Gregorio Diaz señaló que “MASC es una herramienta fundamental para la gestión eficaz de conflictos» y Carmen Panadero, presidenta de WIRES, destacó la importancia de poner el foco en temas técnicos reales que mejoran las prácticas del sector.
La especialista Ana M. Barriga recordó que la ley ahora obliga a acudir al «Templo de la Concordia» antes que al de la Justicia. «No se debe tomar el MASC como un mero requerimiento al uso; el destinatario debe contestar siempre, pues el silencio tiene repercusiones directas en las costas procesales», advirtió.
En la mesa de debate, moderada por Sandra García (Arpada Servicios), se analizó el impacto real del primer año de vigencia. Daniel Leganés (Grupo Incofisa) lanzó una de las conclusiones más comentadas: «El MASC no ha cambiado la forma de negociar, sino la forma en que probamos que hemos negociado. El sistema actual penaliza más la falta de pruebas que la falta de voluntad».
Vicente Español (Bird & Bird) señaló la incertidumbre generada por la disparidad de criterios judiciales: «Es sorprendente que una norma que busca el diálogo haya generado tanta inseguridad en su aplicación inicial». No obstante, destacó el dato del CGPJ sobre la reducción del 30% en las demandas en el último trimestre de 2025 como un indicador a seguir.
Desde la perspectiva de la mediación, Beatriz Rodríguez (Centro de Mediación de la Construcción) reivindicó la figura del mediador especializado: «En España se suele negociar por la fuerza o la imposición. La mediación permite que un tercero neutral ayude a resolver conflictos complejos, como los vicios constructivos, de forma mucho más ágil que un juez que no es experto en la materia».
Beatriz Vara de Rey (Ambar Real Estate): «El departamento jurídico debe involucrarse desde el inicio en la redacción de las cláusulas contractuales. No sirve un ‘copia y pega’; hay que identificar medios, plazos y formas de notificación fidedignas para preservar la relación comercial».
La jornada cerró con una advertencia técnica crucial: la confidencialidad de las ofertas MASC se levanta en el momento de la tasación de costas. Los ponentes hicieron un llamamiento a la «valentía empresarial» para utilizar estos mecanismos no como un obstáculo administrativo, sino como una ventaja estratégica para desatascar activos y reducir costes en un mercado que ya no puede permitirse esperar años por una sentencia.
