El pasado viernes, en plena caída al precipicio bursátil tras el Brexit acaecido un día antes en Gran Bretaña, salió presuroso Blackrock, el gigante estadounidense de los fondos de inversión, para decir que era el momento ideal para que los inversores con posibles pusieran su dinero en liza, dado el pánico generalizado de los mercados y la buena rentabilidad que, por ese motivo, se podía obtener.
Dicho y hecho. Algunos, como el español Amancio Ortega, el fundador de Inditex, se lo tomaba como una indirecta, y no se lo pensó dos veces. Y ha puesto a mover su ingente patrimonio para hacer lo que más le gusta, comprar inmuebles en las mejores zonas de las grandes ciudades, donde las rentas a obtener son seguras y al precio más alto posible.
Así, ha ofrecido casi 500 millones de euros por la Torre Cepsa, una de los cuatro grandes rascacielos del norte de Madrid. Y, fiel a su costumbre, lo ha hecho para acometer la compra con recursos propios. A tocateja. Los otros dos pretendientes ofrecen algo más, pero con financiación ajena.
Pone el dueño de Inditex los ojos en el mercado prime de Madrid año y medio después de pagar 400 millones por el edificio situado en la madrileña Gran Vía 32, lo que le convirtió en casero de algunas de las principales marcas competidoras de Zara como Mango, H&M y Primark. El mismo precio que, también en efectivo, había pagado en 2011 por Torre Picasso.
En el interín, Amancio Ortega ha seguido aumentando su patrimonio por medio mundo. La última adquisición ha sido un hotel de lujo en Nueva York, en la prestigiosa Park Avenue, por el que abonaba unos 60 millones de euros.
El edificio Murray Hill, de estilo neoclásico y construido en 1928, gestionado por el grupo hotelero español Iberostar. Esta no es la primera inversión hotelera del fundador de Inditex en Estados Unidos, ya que en 2008 invirtió en Miami en un proyecto de lujo residencial.Antes, cerraba el pasado año, con la compra del edificio Haughwout por 133 millones. El edificio neoyorquino, del siglo XIX, fue el primero en disponer de ascensor en Manhattan
Ya este año, el pasado mes de febrero, Ortega, a través de su brazo inversor Pontagadea, daba el salto al continente asiático al comprar un inmueble en Seúl por 330 millones de euros.
Y siempre sin olvidar Londres, el lugar preferido para sus inversiones inmobiliarios. En la capital británica se ha dejado en los últimos años casi 2.200 millones de euros para adquirir centros comerciales y oficinas. La última compra, por unos 320 millones de euros, fue un edificio de oficinas en el barrio de Saint James, el Almack House.
