Galicia. La nueva entidad Novacaixagalicia ha presentado ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) los datos de su exposición crediticia en el sector inmobilario, que asciende a 30.363 millones, un 55,6% de todos activos, de los que 13.750 son los más delicados, pues están en préstamos a promotores y en inmuebles y suelo que llegaron a manos de la caja por impagos.
En el capítulo concreto de los créditos a los promotores y constructores, de los 11.150 millones de euros concedidos, hasta 2.527 son dudosos y otros 1.911 podrían quedarse también por el camino, los calificados subestándar, con lo que morosidad se dispara a casi el 40%. Novacaixagalicia tiene reservados 1.269,27 millones, una cobertura cercana al 47% teniendo en cuenta el exceso del importe bruto de cada crédito sobre el valor de los derechos reales que se reciben en garantía.
El colchón llega al 70,8% en el caso de los préstamos dudosos y al 71% entre los subestándar. Con las provisiones genéricas, la protección alcanza, según la entidad, al 90,8% del dinero que quedaría en el aire en comparación con el aval. La tasación de las garantías, a cierre de 2010, asciende a 14.646 millones, lo que suponen 3.500 millones por encima del volumen de los créditos.
El 83% de las promociones amparadas por la caja cuenta con garantía hipotecaria, más de 9.200 millones de euros. Algo menos de la mitad de los proyectos están finalizados y en fase de comercialización. Otros 1.888 millones en edificios todavía sin terminar. El 75% de las operaciones con suelo de por medio cuentan con los derechos de urbanización, donde, el riesgo de depreciación es sensiblemente más bajo, según la entidad.
Novacaixagalicia declara una morosidad de las hipotecas de un 1,74%, cuando, según la entidad, la media en el conjunto del sector del ahorro estaba situada el pasado septiembre en el 2,61%. “La elevada calidad del riesgo se corresponde con una prudente política de concesión de tal modo que más del 86% de los créditos se otorgaron por un importe inferior al 80% del valor de tasación del inmueble”, comentan desde la entidad.
La quiebra de promotoras y los impagos han provocado que la cartera de activos inmobiliarios supere los 2.616 millones de euros, con una revisión de la tasación reciente que los eleva a más de 3.000. Edificios o suelos como pago en prenda de créditos que no se pueden asumir. De familias provienen solo 357,67 millones. Más de 1.150 millones es suelo, 530 millones en viviendas terminadas y casi 415 están aún levantándose. Aquí también es obligatorio hacer provisiones, porque las propiedades se devalúan en paralelo al pinchazo del sector, con 909 millones.
