El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha anunciado la autorización de los tres primeros parques asociados al concurso eólico, así como el impulso de nuevas medidas para adecuar el sector en Galicia al nuevo escenario derivado de la caída de las primas a las energías renovables en la nueva regulación eléctrica estatal.
El mandatario autonómico destacó que la Xunta es consciente de que “la energía, y muy especialmente, la energía eléctrica, sigue siendo un motor que tiene una relación directa con la riqueza en Galicia y con el empleo”. Por eso aseguró que el Gobierno gallego trabaja “en un doble sentido”, en primer lugar apostando “por las grandes expectativas que se abren en el sector de la biomasa”, y, en segundo lugar, “para mantener el liderazgo en el sector eólico”.
En ese sentido, destacó la necesidad de adoptar medidas fiscales, financieras, técnicas y administrativas sobre el sector cuando se abre “un período completamente distinto como consecuencia de la reforma del sistema eléctrico español y como consecuencia de la caída de las primas al sector de las eólicas”.
En relación con las medidas fiscales, se refirió a la deducción, vigente ya desde el primer día de este año 2014, del 92,5% en el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales para todos los proyectos eólicos, lo que produjo “un efecto de seguridad” en el sector eólico.
En lo tocante a las medidas financieras, Feijóo avanzó la decisión adoptada hoy de iniciar la tramitación de un proyecto de ley que permitirá retrasar el deber de constitución de los avales desde la autorización administrativa hasta el inicio efectivo de las obras, eliminando así parte de las cargas financieras que tienen las empresas que emprenden un proyecto eólico en Galicia.
Sobre las medidas técnicas, el titular del Ejecutivo autonómico dio a conocer los avances para facilitar la desestimación total o parcial de MW, siempre que no se altere el resultado del concurso. Concretó que dicta renuncia tiene que contar con los correspondientes informes sectoriales así como estar fundamentada en la inviabilidad económica del parque eólico o del proyecto industrial como consecuencia de que no hay primas a la energía renovable; tiene que mantener los ratios de empleo e inversión que tenían anteriormente, y la renuncia tiene que ser por parques completos.
En cuarto lugar, destacó la decisión de impulsar un decreto para la repotenciación de los parques instalados, es decir para que estos cuenten con menos molinos para proporcionar la misma energía y se disminuya, en consecuencia, su impacto paisajístico.
Tres parques para generar el consumo equivalente al de 50.000 hogares
Según dijo, con el compromiso manifestado por la Xunta de impulsar el sector eólico, estorbe verse como las empresas solicitan las autorizaciones para movilizar la energía activada en el concurso eólico. En ese sentido, subrayó que el Gobierno gallego autorizó hoy los tres primeros parques asociados al concurso eólico, y precisó que las infraestructuras aprobadas suman un total de 60MW, tendrán capacidad para producir cerca de 190.000MW/h al año –cifra equivalente al consumo anual de más de 50.000 hogares-, y suponen una inversión conjunta de casi 70 millones de euros.
El parque eólico de Acibal se emplazará en la provincia de Pontevedra, en terrenos pertenecientes a los ayuntamientos de Barro, Moraña y Campo Lameiro y contará con 4 aerogeneradores que totalizan una potencia de 12 MW. Y las otras dos infraestructuras se situarán en la provincia de Lugo: el parque eólico Mondingo, que estará instalado en los ayuntamientos de Trabada, Barreiros y Ribadeo, disponiendo de 15 aerogeneradores con una potencia de 45 MW; y el parque eólico Faro, situado en el Vicedo y con un aerogenerador de 3 MW.
El presidente de la Xunta afirmó que con estas tres primeras autorizaciones al amparo del concurso eólico, se abre un horizonte que supone “un triple beneficio”: beneficios para seguir desarrollando un sector estratégico; beneficios para los ciudadanos, que ven crecer nuevas opciones de energías renovables, más limpias y sostenibles; y beneficios para la economía gallega.
Sobre este último punto, Feijóo subrayó que el canon eólico ya ha permitido recaudar 100 millones de euros, cantidad que aumenta con cada nuevo parque en funcionamiento; y los planes industriales asociados al concurso ya generó 700 millones de inversión y cerca de 1.400 puestos de trabajo.
Una vez que la Xunta está dando pasos para acomodarla el marco eólico en Galicia al marco eólico de la reforma eléctrica española, con la caída de las primas renovables”, el titular del Gobierno gallego se mostró confiado en que la el desarrollo del concurso eólico avance con mayor celeridad.