La rehabilitación de edificios educativos se sitúa en el centro del debate sobre salud y aprendizaje tras la presentación de las primeras recomendaciones para avanzar hacia centros escolares más saludables. Profesionales de la arquitectura, la medicina y la educación coinciden en que factores ambientales presentes en las aulas influyen directamente en el bienestar físico, emocional y cognitivo del alumnado.
Durante el II Encuentro de Arquitectura Saludable en Baleares se presentó un documento basado en evidencia científica que reúne medidas relacionadas con la calidad del aire, la luz, la acústica, la ergonomía y el confort higrotérmico. Entre los aspectos analizados destaca el impacto del ruido en la educación, junto a otros factores ambientales que condicionan la atención, el bienestar y el rendimiento académico en los centros educativos.
La iniciativa busca impulsar una visión más amplia de los espacios escolares, incorporando criterios de salud, inclusión y adaptación climática. Los expertos consideran que la transformación de los colegios requiere la colaboración entre administraciones, profesionales y comunidad educativa para avanzar hacia entornos más preparados para responder a las necesidades actuales y futuras del alumnado.
Datos relevantes
- “los centros educativos no pueden entenderse únicamente como edificios funcionales, sino como espacios que acompañan el crecimiento, el aprendizaje y la salud de los niños y niñas”
- “la evidencia científica es cada vez más clara: la calidad del aire, la temperatura, la luz o el ruido influyen directamente en la capacidad de atención, el aprendizaje y el bienestar del alumnado”
- “adaptar los espacios educativos no es una opción, sino una necesidad urgente para proteger la salud de las futuras generaciones”
- “Las aulas, donde los niños pasan gran parte de su tiempo, son un factor determinante en su desarrollo físico, cognitivo y emocional”
- “La salud debe convertirse en un criterio central en el diseño, rehabilitación y gestión de los espacios donde aprenden nuestros hijos”
- Entre las recomendaciones destacan garantizar que las aulas dispongan de luz natural, mantener una calidad del aire adecuada mediante sistemas de renovación de aire y sensores de CO₂, controlar la temperatura y humedad relativa de manera continua y mejorar la acústica para favorecer la atención y la comprensión del alumnado.
MiniFAQs
¿Por qué la calidad del aire, el ruido y el calor son factores importantes en las aulas?
Según las conclusiones expuestas durante el encuentro, estos elementos influyen directamente en la capacidad de atención, el bienestar y el aprendizaje del alumnado. La evidencia científica recopilada por los expertos muestra que aspectos como la ventilación, la temperatura, la acústica o la iluminación pueden afectar al rendimiento académico y a la experiencia diaria de estudiantes y docentes dentro de los centros educativos.
¿Qué medidas proponen los expertos para mejorar los centros educativos?
Las recomendaciones incluyen garantizar una adecuada calidad del aire mediante sistemas de renovación y sensores de CO₂, mejorar el confort higrotérmico, reforzar la acústica, potenciar la luz natural y emplear materiales saludables. También se plantea aumentar la presencia de vegetación, favorecer la accesibilidad integral, incorporar criterios de neuroarquitectura y promover entornos adaptados a las necesidades físicas, cognitivas y emocionales del alumnado.
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La salud y el aprendizaje comparten más espacio del que tradicionalmente se ha considerado en el diseño de las aulas.
El Observatorio de Arquitectura Saludable presenta recomendaciones para centros educativos más saludables
La salud de los niños también se decide en las aulas. Esta es una de las principales conclusiones del II Encuentro de Arquitectura Saludable en Baleares, celebrado en la sede del Col·legi Oficial d’Arquitectes de les Illes Balears —COAIB—, y centrado en la rehabilitación de edificios de los centros educativos como vía para mejorar la salud, el confort y el aprendizaje de la comunidad escolar.
La jornada, organizada por el Observatorio de Arquitectura Saludable —OAS—, el Colegio Oficial de Médicos de las Islas Baleares —COMIB— y el COAIB, ha reunido en Palma de Mallorca a profesionales de la arquitectura, la salud, la educación y la administración pública para analizar cómo los espacios escolares influyen directamente en el bienestar físico, emocional y cognitivo del alumnado.
Para el COAIB, la celebración de esta jornada en su sede refuerza el papel de la arquitectura como disciplina esencial en la mejora de la calidad de vida de las personas. En este sentido, el decano del COAIB, Bernat Nadal, ha señalado que “los centros educativos no pueden entenderse únicamente como edificios funcionales, sino como espacios que acompañan el crecimiento, el aprendizaje y la salud de los niños y niñas. La arquitectura tiene una responsabilidad directa en la creación de entornos más saludables, inclusivos y preparados para los retos climáticos actuales”.
Nadal ha destacado, además, que “en Baleares, donde el calor, la humedad y la adaptación al cambio climático son desafíos cada vez más presentes, la rehabilitación de edificios de los colegios debe abordarse desde una mirada integral, incorporando criterios de salud, sostenibilidad, confort y bienestar desde las primeras fases del diseño”.
Por su parte, el presidente del COMIB, Carles Recasens, ha subrayado que “la salud no depende únicamente de la atención sanitaria, sino también de los entornos en los que vivimos y crecemos. Las aulas, donde los niños pasan gran parte de su tiempo, son un factor determinante en su desarrollo físico, cognitivo y emocional”.
Recasens ha añadido que “la evidencia científica es cada vez más clara: la calidad del aire, la temperatura, la luz o el ruido influyen directamente en la capacidad de atención, el aprendizaje y el bienestar del alumnado. En un contexto como el de Baleares, marcado por el incremento de las temperaturas y los efectos del cambio climático, adaptar los espacios educativos no es una opción, sino una necesidad urgente para proteger la salud de las futuras generaciones”.
El presidente del COMIB ha destacado también que el encuentro “representa un paso muy importante hacia un enfoque más integrador, en el que Medicina, Arquitectura y Educación trabajen de forma coordinada para avanzar hacia entornos escolares que promuevan activamente la salud”.
Un documento de primeras recomendaciones basado en evidencia científica
Las recomendaciones presentadas constituyen una síntesis de un trabajo más amplio que el Observatorio de Arquitectura Saludable continuará desarrollando, y que integra investigaciones científicas sobre calidad del aire, luz, confort higrotérmico, acústica, materiales saludables, accesibilidad, ergonomía, seguridad, biofilia y neuroarquitectura.
El objetivo de esta primera ficha es trasladar de forma sencilla y práctica algunas de las medidas con mayor respaldo científico, así como llamar la atención sobre el impacto que tienen los espacios educativos en la salud, el bienestar y el rendimiento académico de alumnos y docentes.
Principios para crear centros educativos saludables
Los organizadores destacan que el encuentro supone el inicio de un proceso de trabajo conjunto entre administraciones, profesionales de la arquitectura y la salud, y comunidad educativa.
A partir de las conclusiones de esta jornada, así como de las aportaciones de expertos y agentes implicados, el objetivo es avanzar en la elaboración de un documento más amplio que pueda servir como base para una futura hoja de ruta orientada a transformar los centros educativos desde una perspectiva de salud, bienestar y entorno inclusivo.
«Lo que presentamos hoy son algunas de las principales recomendaciones respaldadas por distintos niveles de evidencia científica y desarrolladas por los expertos del Observatorio. Queremos abrir un proceso de reflexión y colaboración que nos permita avanzar hacia una futura hoja de ruta para los centros educativos sean saludables y potencien el aprendizaje. La salud debe convertirse en un criterio central en el diseño, rehabilitación de edificios y gestión de los espacios donde aprenden nuestros hijos», señaló Rita Gasalla, presidenta del OAS.
Adaptar los centros educativos al clima de Baleares con la colaboración de médicos y arquitectos
La celebración del encuentro da continuidad al acuerdo estratégico firmado en el I Encuentro sobre Arquitectura y Salud, celebrado en Palma de Mallorca en 2025, en el que la colaboración entre médicos, arquitectos y el OAS sentó las bases de una alianza pionera en España para integrar la salud en el diseño y la rehabilitación de edificios de los espacios construidos.
Un año después, el foco se ha desplazado a los centros educativos, donde las aulas y el resto de los espacios presentan a menudo condiciones mejorables en aspectos como la calidad del aire, la luz, la acústica, la ergonomía o el confort higrotérmico.
En el contexto balear, uno de los principales retos es adaptar los centros educativos a las condiciones climáticas propias de las islas, marcadas por veranos cada vez más cálidos, elevados niveles de humedad y episodios de olas de calor más frecuentes e intensos.
Por ello, las recomendaciones inciden en la necesidad de mejorar el confort higrotérmico de las aulas usando soluciones pasivas que reduzcan el sobrecalentamiento sin renunciar a la luz natural, como son la incorporación de sistemas de protección solar, el refuerzo del aislamiento y la mejora de la ventilación. También se incluyen algunas recomendaciones para los patios.
Según los expertos, estas medidas pueden tener un impacto directo en el bienestar, la atención y el aprendizaje del alumnado, además de contribuir a que los centros educativos de Baleares estén mejor preparados frente al cambio climático.
Entre las recomendaciones destacan garantizar que las aulas dispongan de luz natural, mantener una calidad del aire adecuada mediante sistemas de renovación de aire y sensores de CO₂, controlar la temperatura y humedad relativa de manera continua y mejorar la acústica para favorecer la atención y la comprensión del alumnado.
La ficha también apuesta por incorporar materiales saludables de baja emisión química, ampliar la presencia de vegetación y espacios naturales en los centros, fomentar el uso de mobiliario ergonómico adaptable a distintas edades y avanzar hacia una accesibilidad integral que contemple no solo las barreras físicas, sino también las necesidades sensoriales, cognitivas y emocionales de los estudiantes.
Uno de los aspectos más innovadores del documento es la incorporación de criterios de neuroarquitectura y evidencia científica detallada, disciplinas que estudian, cómo factores como la luz, el ruido, la calidad del aire, la organización espacial o el contacto con la naturaleza influyen en la capacidad de atención, el bienestar emocional y el rendimiento académico.
La ficha incluye además recomendaciones dirigidas a docentes y familias para reforzar hábitos saludables, como promover pausas activas durante la jornada escolar, favorecer la exposición diaria a la luz natural y fomentar una adecuada higiene del sueño adaptada a cada etapa educativa.
Un encuentro para conectar salud, arquitectura y educación
La apertura del encuentro institucional contó con la participación de Elena Esteban Ramis, directora general de Salud Pública del Govern de les Illes Balears; Bernat Nadal, decano del COAIB; Carles Recasens, presidente del COMIB; y Rita Gasalla, presidenta del OAS, quienes coincidieron en la necesidad de impulsar una visión transversal que integre salud, educación y arquitectura en la transformación de los espacios escolares.
Durante la jornada, Rita Gasalla explicó la guía de rehabilitación de espacios docentes saludables que están desarrollando los expertos del OAS y presentó la ficha técnica, una síntesis de las recomendaciones del OAS en nueve principios fundamentales para crear entornos educativos saludables e inclusivos: luz natural, calidad del aire, confort higrotérmico, acústica, materiales saludables, biofilia, ergonomía, accesibilidad y neuroarquitectura.
El programa además reunió a miembros de los Grupos de Trabajo del OAS expertos de diferentes disciplinas, para analizar los principales determinantes ambientales que influyen en la salud y el aprendizaje.
Ricardo Rey, experto en iluminación de Simon, abordó el impacto de la luz en las aulas sobre la salud infantil y el rendimiento académico, mientras que Manuel Castañón, especialista de Schütz Energy Systems, explicó la importancia del confort higrotérmico en el bienestar de alumnos y docentes.
La segunda parte del encuentro se centró en la acústica, los materiales saludables y la neuroinclusión. Juan Negreira, experto en acústica de Saint-Gobain, analizó cómo el ruido afecta a la atención y al aprendizaje; Mateo Rosales, de Knauf Insulation, expuso la influencia de los materiales saludables en el desarrollo infantil; y Paula Gómez Vela, arquitecta y doctora en Biomedicina de Veladesign ID, presentó los principios de las aulas neuroinclusivas y la necesidad de adaptar los espacios a la diversidad sensorial y cognitiva del alumnado.
La jornada concluyó con la mesa redonda “Rehabilitación de espacios educativos en Baleares: bienestar y educación”, moderada por Cinzia Maggio, coordinadora de Oficina en Mapei, en la que participaron Paquita Luque, directora de Bachillerato del Colegio Nuestra Señora de Montesión; Guillermo Reynés Vázquez-Rovira, arquitecto de Gras Reynés Arquitectos; y el pediatra especialista en sueño José Peña.
El cierre corrió a cargo del director general de Universidades, Investigación y Enseñanzas Artísticas Superiores del Govern de les Illes Balears, el Sr. Sebastià Massanet Massanet, quien destacó la importancia de seguir avanzando en la mejora de los entornos educativos como parte de una estrategia integral de bienestar, salud y calidad educativa en Baleares.
