El mercado inmobiliario español muestra un comportamiento a dos velocidades, con un alquiler sometido a una fuerte presión y una compraventa que avanza de forma más pausada. Los tiempos de absorción reflejan esta dualidad: mientras el arrendamiento se resuelve en días, la venta mantiene plazos más largos, condicionados por la financiación y los trámites.
Los datos del Barómetro Inmobiliario elaborado por UCI y SIRA confirman que las viviendas tardan de media 8 días en alquilarse y 54 días en venderse, en un contexto de stock limitado, alta rotación en alquiler y una demanda que supera claramente a la oferta disponible en las grandes ciudades.
En conjunto, el diagnóstico apunta a una tensión estructural del mercado, con competencia creciente en el alquiler y un proceso de compraventa más racional, pero todavía fluido, que sigue viéndose afectado por la escasez de vivienda y la evolución de los precios.
Datos relevantes
Las viviendas tardan una media de 8 días en alquilarse
El plazo medio de venta se sitúa en 54 días
6 de cada 10 inmobiliarios piden seguridad jurídica para aumentar la oferta
El 90% prevé subidas de precios entre el 5% y el 10% en 2026
2 de cada 3 inmobiliarios detectan menos vendedores al cierre de 2025
¿Por qué el alquiler se alquila tan rápido?
El alquiler concentra una demanda creciente en un escenario de oferta limitada y elevada rotación, especialmente en grandes ciudades. La escasez de vivienda disponible reduce los plazos hasta niveles mínimos y genera una competencia intensa entre inquilinos, con menos margen para comparar o negociar condiciones.
¿Qué explica que la venta mantenga plazos más largos?
La compraventa requiere procesos adicionales —financiación, tasaciones y formalización notarial— que alargan los tiempos. Aun así, los 54 días de media indican un mercado activo y funcional, con operaciones que se cierran con fluidez pese al encarecimiento de los precios y la menor oferta.
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UCI y SIRA analizan la doble velocidad del mercado inmobiliario
La XXIII edición del Barómetro Inmobiliario de UCI, Unión de Créditos Inmobiliarios y SIRA confirma en su última publicación una tendencia que los profesionales del sector advierten con cada vez mayor fuerza: el mercado inmobiliario español está funcionando a dos velocidades. Así lo atestiguan los últimos datos recogidos por UCI, que señalan que, mientras el alquiler continúa moviéndose a un ritmo vertiginoso, con una media de 8 días para que una vivienda sea alquilada, la venta de un inmueble mantiene un proceso más alargado en el tiempo, de 54 días de media hasta que se finaliza la operación.
En este sentido, el Barómetro Inmobiliario advierte que el alquiler se ha situado en una cota de máxima presión, con tiempos de absorción casi inmediatos. Asimismo, el análisis del contexto actual señala que el alquiler en el conjunto de nuestro país no solo concentra una parte creciente de la demanda en las grandes ciudades, sino que lo hace en un escenario de stock limitado y alta rotación. De esta manera, el mercado se está comportando como un embudo, reduciendo los plazos hasta niveles mínimos, lo que apunta a una tensión estructural donde la demanda supera con claridad la oferta disponible. Esta realidad también desencadena una competencia por el acceso al alquiler con, por un lado, inquilinos con menos margen para comparar alternativas o negociar y, por otro, propietarios que tienden a endurecer los requisitos.
En cambio, los datos del último Barómetro Inmobiliario de UCI revelan un proceso de compraventa de 54 días de media, más racional y pausado que el del alquiler, condicionado por trámites más extensos derivados del acceso a la financiación, las tasaciones o la formalización de la compraventa ante notario, entre otros. Aun así, se trata de un plazo relativamente contenido, lo que indica que las operaciones se completan de forma fluida. Este comportamiento dual del mercado inmobiliario español subraya un problema de sobra conocido: la falta de stock suficiente para satisfacer la demanda actual.
Garantizar la seguridad jurídica, entre las soluciones de los inmobiliarios para aumentar la oferta de vivienda
Una de las principales cuestiones planteadas a los profesionales del sector inmobiliario en el último Barómetro Inmobiliario de UCI y SIRA ha sido la de cómo solucionar la falta de oferta de vivienda en nuestro país. Los expertos centran su diagnóstico en desbloquear la oferta retenida y acelerar el sistema a través de seguridad jurídica, incentivos fiscales y menos fricción administrativa.
Así, para 6 de cada 10 inmobiliarios (62%), una de las medidas principales sería garantizar la seguridad jurídica de la propiedad, incluyendo el objetivo explícito de acabar con la ocupación ilegal y los “inquiocupas”. La segunda medida más compartida por el 39% de los profesionales es la de fomentar ventajas fiscales para quienes pongan sus viviendas en alquiler, destacando que el estímulo tributario puede ser una herramienta inmediata para recuperar stock.
Asimismo, el 35% cree que es clave agilizar los trámites administrativos para generar suelo finalista, es decir, suelo listo para construir, mientras que un 30% reclama reducir sustancialmente impuestos en las distintas etapas de producción de vivienda, con especial atención a la vivienda protegida.
Los inmobiliarios también incluyen medidas destinadas a aumentar oferta de forma más rápida en las ciudades más tensionadas. El 29% defiende permitir cambios de uso de locales y oficinas a vivienda, porcentaje que coincide con otra petición clave: agilizar la obtención de licencias (29%).
En relación con la financiación, 2 de cada 10 (23%) pide facilitar altos porcentajes de financiación hipotecaria, señalando las dificultades de acceso al crédito para muchos compradores. Paralelamente, un 17% reclama mayor disponibilidad de financiación para promotores.
Más abajo se sitúan medidas vinculadas a la rehabilitación y la modernización del parque edificado. Un 18% propone impulsar desde lo público la rehabilitación para incorporar viviendas al alquiler, una vía que apunta a recuperar vivienda infrautilizada o envejecida. La industrialización de la construcción, a pesar de su presencia en el debate sectorial, alcanza un apoyo relativamente reducido del 9%.
Por último, en la parte final del ranking aparecen medidas como nuevos desarrollos con fórmulas como coliving o alquiler con opción de compra (8%), y dotar de infraestructuras y transporte a nuevos desarrollos urbanísticos (4%).
El precio de la vivienda subirá en 2026 entre un 5% y un 10% de media
Consultados por el comportamiento de los precios en los próximos meses, el 90% de los inmobiliarios consideran que los precios aumentarán los próximos meses entre un 5% y un 10%. El consenso entre los profesionales se reduce seis puntos con respecto a la anterior edición del Barómetro Inmobiliario, si bien la percepción continúa en la cota del 90% de unanimidad. Este ligero descenso puede deberse a las previsiones de que el mercado se modere debido al fin de la guerra entre entidades para conseguir clientes, la menor capacidad de compra y a un ritmo de demanda más contenido, que reduce la expectativa de subidas tan fuertes de precio.
