Comprar un piso ocupado tiene sus ventajas y sus inconvenientes, y es necesario calibrar muy bien ambos extremos antes de tomar una decisión. Un reciente estudio del portal idealista ha cuantificado en un 42% el precio medio de descuento que están aplicando los vendedores para deshacerse de estos inmuebles problemáticos.
La tipología de viviendas en venta que se encuentran ocupadas es la de un piso en zona urbana, con un tamaño medio de 102 metros cuadrados y 3 habitaciones.
Asturias es la comunidad en la que mayor es el descuento que aplican los propietarios de viviendas ocupadas, con un 65,1%, seguida por el País Vasco, Baleares y Comunidad Valenciana, donde las rebajas aplicadas superan el 50%.
Por el contrario, las comunidades donde menos descuentos aplican los propietarios a las viviendas ocupadas son Navarra, Madrid, Extremadura y Cataluña, donde los descuentos oscilan entre el 28% y el 40%.
Una búsqueda en detalle permite detectar fácilmente estas viviendas. El primer indicio es un precio superrebajado como llamada de atención para los posibles compradores. El principal problema es que estos pisos no pueden visitarse y la información que se tiene sobre su estado es, en muchos casos, escasa.
Además, comprar un piso ocupado puede generar algunos inconvenientes al comprador. Si el piso se vende ocupado por sus antiguos propietarios después de haber sido embargados pero antes del desahucio, implica normalmente que ya hay en marcha un procedimiento judicial interpuesto por el banco por impago de hipoteca, de modo que habrá que prestar atención a las actuaciones que se lleven a cabo en el procedimiento, dentro del cual lo normal es que el piso tras el embargo, se venda en subasta.
Además, hay supuestos en los que el banco hace de mero intermediario entre el propietario que no puede pagar la hipoteca y los interesados en la compra del inmueble, para ahorrarse los costes del procedimiento judicial.
Lo recomendable es comprar la casa libre de cargas y ocupantes, pero si se opta por adquirir un inmueble ocupado hay que tener en cuenta si se trata de una ocupación legal o ilegal.
Si se compra con ocupantes con derecho a permanecer en la vivienda, el nuevo propietario se subrogará en el contrato de arrendamiento y ante el impago de cualquiera de las rentas, tiene la legitimación para instarle un procedimiento de desahucio. Si no tienen derecho, el banco y el nuevo propietario negociarán quien se ocupará de instar las acciones legales pertinentes para recuperar su pacifica posesión.
