Comprar un solar para 60 viviendas por 150 millones te lleva a la ruina

Madrid. Es verdad que en los negocios hay que tomar ciertos riesgos para lograr el mayor de los éxitos, que el que no arriesga no gana. De acuerdo. Pero una cosa es arriesgar y otra, muy distinta, gastarse 150 millones de euros en un solar para construir 60 pisos. Esto no es un riesgo, es una locura. Y las locuras, y más en estos tiempos de crisis tan profunda, se pagan.

Por mucho barrio de Salamanca que sea, y por mucho inversor y clientes adinerados dispuestos a gastarse 2 o 3 millones de euros por un piso de lujo en la zona más lujosa y céntrica de Madrid, operaciones como esta tienen todo el marchamo de llevar a la ruina sus promotores. Y Eurosazor, la empresa de la familia Ortiz, artífice del proyecto Juan Bravo Plaza lo acaba de demostrar, al reconocer su insolvencia y entrar en concurso de acreedores.

Hace un año los números empezaron a no cuadrar, y las obras tuvieron que paralizarse. Y el pasado mes de enero, Gilmar –la consultora encargada de la venta– echaba balones fuera sobre la realidad del proyecto. “De momento no tenemos información”, comentaban en relación a la que iba a ser la promoción más cara y lujosa de Madrid, entre las calle de Juan Bravo, Lagasca y Maldonado. En el solar, San Martín, la constructora contratada, había dejado dos enormes grúas y las plantas bajo rasante del garaje a medio terminar.

El proyecto ya se había modificado y también había cambiado la propiedad. Todo estaba pensado para convertir este edificio en el más exclusivo de Madrid, con 60 pisos de 150 metros a 2,5 millones de euros cada uno.

Un arquitecto de postín, Rafael de la Hoz, interioristas de renombre como Tomás Alía y Pascua Ortega, y un proyecto de condominio al que no le falta detalle. Hasta un gerente de operaciones —una especie de conserje ‘full time’— encargado de todo, desde conseguir entradas de última hora a subir la cena al apartamento.

Pero el proyecto, financiado por Banif, ha quedado en cuarentena ante los problemas económicos de la propiedad, la sociedad Juan Bravo 3, creada en 2006 por la familia Ortiz como una filial de Eurosazor, su buque insignia. Se han dejado en el empeño mucho dinero. Más de 150 millones invertidos en comprar, en 2007, a Repsol y a la Mutua, sendos edificios de oficinas para su posterior demolición, redactar el proyecto y llevar a cabo la tramitación.

Ahora, Eurosazor ya ha entrado en concurso de acreedores. Y será el banco el que decida qué hacer con este valioso solar. Si seguir con el proyecto o venderlo a un tercero.

- Advertisement -

Comparte las Noticias en tus Redes Sociales

Síguenos

- Publicidad -

CONTENIDOS DE PORTADA

CONTENIDOS RELACIONADOS

El euríbor sube al 2,532% en marzo de 2026 y encarece las hipotecas 300 euros al año

El euríbor vuelve a marcar tendencia en el contexto financiero actual,...

La rehabilitación de oficinas impulsa rentabilidades del 20% en Madrid

La transformación de activos en el sector inmobiliario europeo está ganando...

El IRPF podría reducir un 13% el coste de tu futura vivienda

El inicio de la campaña fiscal introduce nuevas claves sobre cómo...

Los patitos feos desaparecen del mercado inmobiliario

En un contexto marcado por la fuerte demanda y la escasez...

El 22@ concentra el 43% de la contratación de oficinas en Barcelona en 2025

El mercado de oficinas en Barcelona continúa mostrando signos de dinamismo...

Distrito F impulsa su expansión y refuerza su modelo comercial

El segmento de parques comerciales continúa evolucionando dentro del sector inmobiliario,...

Costa Sunsets lanza buscador inmobiliario con IA en Marbella

La irrupción de la inteligencia artificial está redefiniendo el mercado inmobiliario,...

El Teatro Barceló sale al mercado con alto potencial inversor

El lanzamiento al mercado de un activo histórico como el Teatro...