La cruda realidad de vender solo 3.000 viviendas nuevas al mes

Madrid. Se pueden hacer las elucubraciones que se quiera, hacer una previsión tras otra sobre lo que pueda suceder en el futuro –con o sin el supuestamente abrumador protagonismo de la Sareb–, y confiar en que los extranjeros las compren a manos llenas cuando el Gobierno les otorgue el permiso de residencia por hacerlo, pero la realidad de la compraventa de viviendas nuevas es la que es. Y, francamente, resulta patética.

No se puede calificar de otra manera el último dato conocido, el facilitado por el Ministerio de Fomento en relación al número de viviendas nuevas vendidas en los tres primeros meses del año. Solo 9.414. Unas 3.000 al mes. Estamos en una proyección anual por debajo de las 40.000 unidades si se sigue la tendencia registrada entre enero y marzo.

Son algo menos de la mitad de las que se vendieron en el mismo periodo del pasado año, pero por encima del 80% de caída respecto al último trimestre de 2012, cuando la demanda acudió rauda ante la eliminación de las deducciones fiscales.

La caída confirmada por Fomento se veía venir –aunque no con tanta virulencia– a tenor de los resultados ofrecidos por las inmobiliarias cotizadas, cuya cifra de negocios por la venta de viviendas empieza a ser ya, en muchos casos, irrisoria.

Algunas todavía logran mantener el tipo a duras penas, pero otras, como Quabit –la inmobiliaria presidida por Félix Abánades– ya prácticamente no venden nada, como queda demostrado con esa facturación alcanzada en el primer trimestre de poco más de 400.000 euros.

Ninguna de las promotoras llega al caso extremo de Quabit, de prácticamente no vender una sola vivienda durante el primer trimestre –de ahí esa cifra de negocio–, pero todas percibieron el recrudecimiento de la situación negativa del mercado inmobiliario por una demanda solvente prácticamente nula. En meses anteriores, Quabit y otras empresas maquillaron los datos de ingresos por venta de viviendas con las obligadas operaciones de dación en pago a los bancos recogidas en los acuerdos de refinanciación.

Metrovacesa y Realia entregaron 11 viviendas cada uno, Colonial ingresó medio millón de euros por la venta de media docena de pisos, Martinsa-Fadesa no desglosa las viviendas y comenta que escrituró en España 37 unidades entre viviendas, locales comerciales y oficinas, y deja entrever que el futuro de los ingresos por vivienda en España serán mínimos a tenor del hecho de que entre enero y marzo no se firmara ninguna preventa. Algo mejor le fue a Vallehermoso, la promotora del Grupo Sacyr. Entregó un 38,5% menos que hace un año, pero la escritura de 31 viviendas le supuso unos ingresos de 9,4 millones.
 

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