Disparidad de criterios de los banqueros con el banco malo

Madrid. Que la nueva sociedad de gestión de activos a la que las entidades financieras deben traspasar los inmuebles, en cumplimiento del Real Decreto del pasado mes de mayo aprobado por el Gobierno a instancias de la Eurozona, pasa inevitablemente por la entrada en la misma de inversores privados como accionistas mayoritarios. Y en esas anda el Gobierno, vendiendo el producto dentro y fuera de España.

Y la respuesta, siempre la misma. Primero, póngame un precio barato para comprar dichos activos, y decidiré si compro o no. Con los fondos internacionales más que reticentes mientras no se clarifique si España solicita o no el rescate total de su deuda soberna, el Ejecutivo tiene hilo permanente con los principales bancos españoles para convencerles de que entren en el proyecto.

Y las primeras respuestas públicas ya han aparecido. ¿En qué sentido? Una de cal y otra de arena. Desde el Banco Popular no lo ven nada claro, mientras que el BBVA sí parece estar más dispuesto a entrar en ese ‘banco malo’. “En beneficio del banco y del país”, reconocía solemne Francisco González, el presidente del BBVA, su disposición a hacerlo “bien como accionistas bien poniendo activos. Todos los bancos estamos abiertos a participar si es bueno para España”, ha dicho.

Todos, todos, no del todo. El presidente del Banco Popular, Ángel Ron, defiende que los activos inmobiliarios que se trasladen al banco malo, que debe crearse como consecuencia de la reforma financiera, incorporen un descuento moderado sobre los precios actuales. Entiende que si se penaliza en exceso el valor para hacerlo atractivo para el inversor, se perjudica a los demás, y si por el contario ese precio es muy alto se perjudica el interés de los posibles inversores.

Falta por saber la valoración definitiva al respecto de Emilio Botín, quien ya a principios de septiembre dejó entrever su postura favorable, al entender que, ahora, la puesta en marcha de esta sociedad es una exigencia de Europa para conceder la ayuda financiera a la banca española por importe de 100.000 millones y, por lo tanto, necesaria.

Y en esas están. Como siempre, el precio, y también las contrapartidas que pueden obtener. Al final, entrarán. Ya lo verán.

- Advertisement -

Comparte las Noticias en tus Redes Sociales

Síguenos

- Publicidad -

CONTENIDOS DE PORTADA

CONTENIDOS RELACIONADOS

La financiación participativa impulsa la energía local

Crowmie participó en el Foro Ciudades Neutras 2030, celebrado en Madrid,...

ACI reclama estabilidad para transformar inversión en nueva vivienda

La Asociación de Consultoras Inmobiliarias (ACI) reclama un marco estable, previsible...

El crédito hipotecario crece más que las operaciones de vivienda

El mercado hipotecario español muestra una evolución desigual durante 2026. En...

El Gobierno deja sin respuesta el déficit estructural de vivienda

La Asociación de Promotores Constructores de España (APCEspaña) considera que el...

Cinco soluciones para proteger los edificios de las lluvias y el invierno

Con la llegada del otoño y las primeras lluvias, anticiparse a...

La promoción residencial coge impulso en la costa española

La obra nueva vuelve a ganar protagonismo en la costa española....

Optigas mejora la eficiencia de las calderas de la UC3M

La Universidad Carlos III de Madrid ha extendido a las tres...

BNEW 2026 reconoce a ocho startups que impulsan la nueva economía

BNEW 2026 ha reconocido a ocho startups por sus soluciones innovadoras...