Una propuesta más para sacar del atolladero a las concesionarias de peajes

Madrid. El Gobierno no tiene margen para seguir ayudando a las concesionarias de las fracasadas autopistas de peaje, y las constructoras y demás empresas que están detrás de aquellas se afanan en presentar proyectos al Ministerio de Fomento para que este los avale. De momento, no ha cuajado ninguno. El departamento presidido por Ana Pastor echa cuentas y no le salen.

El último de estos informes pasa porque el conjunto de los españoles paguemos por circular por las autopistas hasta ahora gratuitas. Ya han echado cuentas y le han puesto los dientes largos al Ejecutivo con esos supuestos 2.500 millones de euros que llegarían a las arcas del Estado. En definitiva, se trata de que las constructoras salven la cara a costa de los contribuyentes.

La medida pasaría por poner en marcha un sistema integrado y homogéneo que permita circular y pagar por todo el país, tanto por las autovías estatales como por las autonómicas, con el mismo sistema de cobro y sin paradas. ¿Cómo? Por un sistema de  tarifas por kilómetro recorrido diferentes según las zonas del país, teniendo en cuenta costes sociales y criterios de equidad o reequilibrio territorial. El proyecto conllevaría la existencia de subvenciones cruzadas entre los tramos con mayores densidades de tráfico y volumen de ingresos y aquellos con menores usuarios y orografía más complicada.

La recaudación correría a cargo de un fondo que luego pagaría a las concesionarias, que estarían tuteladas por el Ministerio para gestionar el cobro y mantener las autovías. Dicho fondo, además, se encargaría, de evaluar a qué se dedican los recursos remanentes una vez abonado lo que corresponda a las concesionarias bien para financiar la construcción de nuevas carreteras, mejorar el transporte mediante ayudas a la renovación de las flotas de camiones o modernizar los equipos de supervisión.

El documento llegado hasta la sede Fomento establece dos tipos de tarifas. La que abone el usuario fijada por el Ministerio y la técnica, la que cobraría la empresa privada explotadora del tramo en cuestión, que estaría condicionada por el tráfico de vehículos, los indicadores de calidad o la opinión que del tramo tengan los usuarios a través de las encuestas que se realicen.

- Advertisement -

Comparte las Noticias en tus Redes Sociales

Síguenos

- Publicidad -

CONTENIDOS DE PORTADA

CONTENIDOS RELACIONADOS

El Dedómetro 2026 evidencia debilidades en la dirección pública andaluza

El sector inmobiliario y otros ámbitos estratégicos dependen en gran medida...

El mercado inmobiliario inicia una fase de moderación en 2026

El mercado inmobiliario español comienza a mostrar señales claras de estabilización...

Ellas alquilan y ellos compran: así evoluciona la demanda de vivienda en 2026

El mercado de la vivienda en España refleja una clara diferenciación...

Asocimi propone un reglamento para reforzar la seguridad jurídica de las SOCIMI

La necesidad de mayor claridad normativa vuelve a situarse en el...

La venta de un ático por casi 6 millones impulsa el ultra lujo en Málaga

La operación registrada en Málaga Este confirma una transformación relevante en...

El sector de carreteras reclama revisión de precios por el alza de costes

El sector de la construcción vinculado a la conservación de carreteras...