El Ayuntamiento de Vitoria revisará la situación de todos los inmuebles del Casco Medieval en los que intervino la extinta Agencia para la Revitalización del Casco Histórico (Arich).
Lo hará para tener todas las garantías de que la sociedad no tiene ninguna cuenta pendiente con ninguna comunidad de vecinos, comprobar que todas las operaciones están resueltas y cerradas correctamente y descartar que no existen más casos como el que ha trascendido recientemente de la calle Txikita.
Los consejeros en Ensanche 21, la sociedad municipal heredera de la Arich, han acordado encomendar a los auditores de cuentas de la sociedad la realización, bajo la dirección y coordinación del Interventor General y el secretario del consejo de la sociedad, de un informe exhaustivo sobre las ayudas a la rehabilitación y otros gastos concedidas por la extinta Arich y su correlación con la necesaria justificación documental de los citados pagos.
La extinta Agencia para la Revitalización del Casco Histórico de Vitoria nació para tratar de insuflar nueva vida a la almendra medieval. En el momento de su creación, en 2008, y todavía la crisis no había arreciado en toda su plenitud. Todo lo contrario, los grandes dispendios públicos se mantenían.
Ahora, con la Arich liquidada por el Ayuntamiento, falta documentación y varios de los acuerdos que se alcanzaron con vecinos y comerciantes del Casco Viejo parecen no haber quedado plasmados jamás en papel.
El Síndico de Vitoria, Martin Gartziandia, ha comenzado a recibir reclamaciones vecinales y se ha visto sorprendido cuando, al solicitar los expedientes a la sociedad urbanística municipal Ensanche 21 no ha recibido respuesta alguna.
En algunos casos, se trata de rehabilitaciones urbanísticas de particulares de hasta 140.000 euros que la Agencia asumió y ejecutó con dinero público pero sin rellenar un solo formulario.
Es el caso de un piso perteneciente a una comunidad de propietarios de la calle Chiquita. Su propietario se declaró incapaz de asumir el pago de la reforma que se planteaba por la cantidad anteriormente citada y la Arich recogió el guante. Realojó al vecino y pagó íntegramente la rehabilitación. Pero no existe documento alguno que certifique estos extremos.
El Casco Antiguo de Vitoria-Gasteiz conserva el trazado medieval en forma de almendra que le dieron hace más de ocho siglos, cuando Sancho VI «El Sabio» fundó la villa. Se asienta sobre una colina presidida por la Catedral de Santa María. Junto a la Catedral, las torres de las iglesias de San Miguel, San Vicente y San Pedro forman el perfil más conocido de la ciudad.
