Ahora sí parece que el culebrón sobre el Edificio España toca a su fin. En un sentido o en otro. La próxima semana el Grupo Wanda debería responder a la última propuesta lanzada por el Ayuntamiento de Madrid. La incluida la pasada semana en una carta remitida por la propia alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, en la que se incluyen algunas concesiones para evitar que el holding asiático prosiga con el proyecto y cese en sus intenciones de traspasar el activo.
En la misiva, el consistorio madrileño admite la posibilidad de derribar, de manera puntual la fachada protegida, siempre y cuando se compruebe, durante las obras, que puede verse afectado de manera puntual algún elemento de la fachada protegida. En ese caso, el Ayuntamiento admitiría la demolición y posterior reconstrucción. No obstante, este puntual desmantelamiento de la fachada no impediría continuar con el resto de la obras.
Con este movimiento, el Ayuntamiento trata de superar las trabas de la Comisión Local de Patrimonio Histórico (CLPH), que el pasado mes de diciembre desestimó los planes del grupo chino porque, a su juicio, no había acreditado la imposibilidad técnica de hacer la obra sin derribar el frontal.
Además, en la carta remitida a Wanda, el consistorio también admite la posibilidad de que el grupo asiático pueda solicitar una exención parcial de la dotación de aparcamiento a construir en los sótanos del edificio, de manera que la obra no exija la construcción de la totalidad de las plantas previstas en el planeamiento. Esta exención implicaría una importante reducción del coste de ejecución del aparcamiento.
A partir de ahora, serán el equipo que el magnate asiático Wang Jianlin ha puesto al frente de este proyecto el que decida si se aviene a aceptar la nueva propuesta del Ayuntamiento o, si por el contrario, mantiene su decisión de suspender el proyecto y mantener el edificio en venta en busca de un inversor que esté interesado en poner los, al menos, cerca de 300 millones de euros que ya ha metido en esta actuación. Los 265 que pagó al Santander por la compra del inmueble y varias decenas de millones aportados en los trabajos previos.
