Se planificaron en un momento de expansión constructora y ahora, con el cambio de ciclo económico, muchos ayuntamientos han pedido dejarlos sin efecto. Esta es la razón por la que la Generalitat de Cataluña ha optado por disolver los 3 consorcios urbanísticos encargados de desarrollar 5 áreas residenciales estratégicas (ARE) en Malgrat de Mar, Palafrugell y Olesa de Montserrat, que debían sumar un total de 1.755 pisos de nueva construcción y diversos equipamientos para dar servicio a la nueva población.
Pero, la situación es la que es, y no existe ni demanda ni dinero para sacarlos adelante, con lo que la mejor solución era la que ahora se ha tomado. En su momento, para llevar adelante estas áreas residenciales estratégicas se crearon consorcios, a petición de los ayuntamientos, entre los consistorios y el Instituto Catalán del Suelo (Incasòl).
En Malgrat de Mar se contempló desarrollar la ARE Escultor Clarà, con una superficie de 8,97 hectáreas y 525 pisos, 276 de los cuales debían ser protegidos. En Olesa de Montserrat, la ARE debía construir los sectores 1 y 8, con una superficie de 14,92 hectáreas y 848 viviendas. De éstos, estaba previsto que 432 tuvieran algún tipo de protección oficial.
Finalmente, en Palafrugell, se había previsto sacar adelante 3 áreas residenciales estratégicas. La de Piverd Este, con 2,3 hectáreas y 122 pisos (la mitad libres y la mitad protegidas). A Pi Maragall, 116 viviendas (63 de protección) en una superficie de 1,15 hectáreas. A SUR 1.4 El Término, finamente, se preveía construir 144 pisos, repartidos a partes iguales entre libres y protegidas, en una extensión de 2,89 hectáreas.
El auge de estos consorcios se produjo entre 2009 y 2010, cuando se aprobó el planeamiento necesario para sacar adelante 73 nuevos ensanches con la construcción de casi 74.000 viviendas, pero inmediatamente después de esa aprobación empezaron a detectarse disfunciones importantes entre las previsiones y la demanda real de nueva vivienda, muy afectada ya por la crisis económica.
Ese fue el motivo por el que, en 2012, el texto refundido de la Ley de urbanismo introdujo un mecanismo especial para que los ayuntamientos pudieran solicitar dejar sin efecto o reducir la ordenación de las ARE correspondientes. Desde entonces, con los tres que se acaban de sumar a la listas, el Ejecutivo catalán ya ha dejado sin efecto el planeamiento de 18 consorcios urbanísticos y procedido a disolver 10 más.
