El Ayuntamiento de Madrid ha tenido abierto durante el último mes el periodo de alegaciones a la modificación puntual del plan general referida al Edificio España. Curiosamente, un documento instado, el pasado 17 de junio, por el fondo de inversión Santander Banif Inmobiliario, que en esa fecha ya no era propietario del inmueble, ya que unos días antes lo había vendido a Renville Invest, filial de Dalian Wanda Group, propiedad del empresario chino Wang Jianli.
El objetivo de la modificación es reducir el nivel de protección del edificio catalogado para permitir su demolición. Solo se salvan la fachada principal, que da a la Plaza de España, y parte de los laterales, que dan a las calles de los Reyes y de San Leonardo.
Todo ello para construir un complejo comercial, de oficinas y viviendas y excavar hasta 23 metros de profundidad en el subsuelo para construir un aparcamiento subterráneo con capacidad para 318 plazas, permitiendo además su conexión con el aparcamiento público bajo la Plaza de España.
Un proyecto de gran alcance que supera la simple modificación del catálogo del PGOU que se pretende justificar.
En la modificación se contempla un aumento de la edificabilidad comercial de 3.687 metros cuadrados, con el correspondiente aumento de la plusvalía. Esto tendría que llevar a la cesión obligatoria de redes locales (equipamientos y zonas verdes) al Ayuntamiento por valor de 1.106 metros cuadrados, pero esa cesión no aparece en el proyecto.
La Ley del Suelo de la Comunidad de Madrid establece que el planeamiento general, como es el caso, es competencia exclusiva de la administración. Sin embargo, esta modificación puntual se ha instado a iniciativa del propietario del edificio España, el fondo de inversión Santander Banif Inmobiliario.
Para admitir esta vía, el proyecto se está tramitando como si fuese una simple solicitud de modificación del Catálogo. Esta posibilidad en realidad solo es legal cuando se produce un error material en la catalogación de un elemento y es necesario rectificarlo. No es el caso. No se ha producido ningún error en la catalogación, y solo se utiliza esta vía para construir un nuevo complejo.
La modificación puntual enfatiza el escaso valor de la fachada posterior del edificio que da a la calle Maestro Guerrero, cuando en realidad el juego de volúmenes y patios abiertos tiene mayor interés que la fachada principal continua que se mantiene.
