Brasil. Brasil, como China y otros países, ya no emergentes, sino auténticas locomotoras del crecimiento económico mundial será este año el foco hacia adonde apunten las principales constructoras españolas. Su gobierno tiene previsto licitar durante el presente ejercicio contratos por más de 3.000 millones de euros para la construcción de 2.000 kilómetros de nuevas autopistas, además de la posterior gestión en algunos casos.
Miriam Belchior, ministra brasileña de Planificación, ha asegurado que en la licitación de autopistas en Brasil la participación del sector privado será fundamental. La mayoría de los grupos constructores españoles han manifestado su deseo en participar en las licitaciones de los principales países emergentes como una manera de diversificar su cartera de concesiones. Brasil ha conseguido superar en los planes de las empresas a zonas como Europa del Este e incluso Asia, aunque un destino como India también ha sido en ocasiones mencionado como objetivo por algunas empresas como Ferrovial.
Por el momento, el anuncio del Gobierno brasileño ha puesto sobre la pista a las principales compañías del sector sobre las oportunidades que pueden surgir en el país sudamericano ya que los procesos comenzarán a conocerse en breve. Como ha sucedido en los últimos meses, el principal problema con el que se encontrarán las compañías será la financiación de los proyectos a pesar del notable papel que, en este sentido, juega el banco público de desarrollo Bndes.
Este interés por licitar nuevos kilómetros de autopistas eclipsará, de alguna manera, el proyecto del conocido como ‘tren bala’, una infraestructura ferroviaria que unirá las ciudades de Sao Paulo y Rio de Janeiro, cuya entrada en funcionamiento se quiere lograr antes de que en esta última ciudad den comienzo los Juegos Olímpicos de 2016.