Más de 1.100 comunidades de propietarios se han acogido a las ayudas del Plan Renove de Salas de Calderas de la Comunidad de Madrid, que pueden alcanzar hasta el 12% de la inversión, y han sustituido sus antiguas calderas centralizadas por otras más eficientes y menos contaminantes.
Esto supone que más de 50.000 madrileños se han beneficiado de este Plan, a través del cual se han destinado más de 10 millones de euros en incentivos y se ha generado una inversión de más de 65 millones de euros en la región.
Estos datos fueron destacados por el director general de Industria, Energía y Minas, Carlos López Jimeno, en la visita que realizó a una comunidad de propietarios que se ha acogido al Plan Renove de Calderas y ha sustituido la caldera antigua de gasóleo por otro equipo más moderno y eficiente que funciona con gas natural.
Hasta el momento, esta comunidad de propietarios ha conseguido un ahorro energético anual de casi un 27% y un ahorro económico del 32,04%, además de una reducción de las emisiones de CO2 del 47,92%. Se estima que la inversión realizada se pueda amortizar en menos de 7 años.
La renovación de las calderas de esta comunidad de propietarios se ha completado acogiéndose al Plan Renove de repartidores de costes de calefacción central y válvulas con cabezal termostático, un sistema que permite que cada usuario pague por lo que consume. Se trata de una solución técnica que lleva décadas empleándose en el norte y centro de Europa y que en nuestro país apenas se había utilizado.
La Comunidad de Madrid ha lanzado recientemente la primera edición de este Plan, mediante el que se incentiva económicamente la modificación de las instalaciones de calefacción central para dotarlas de estos dispositivos que facilitan que cada usuario pague en función de lo que consume y disminuya la factura energética de las comunidades de propietarios.
Con la aplicación de estas medidas se estima que los usuarios puedan conseguir una reducción del consumo de energía de hasta el 30%, lo que puede suponer en una vivienda media una disminución de la factura anual de calefacción hasta 200 euros.
El Plan Renove de repartidores de costes ha sido pionero en fomentar su empleo y adelantar así el cumplimiento de la obligación que recoge la Directiva de Eficiencia Energética de dotar antes del 31 de diciembre de 2016 a las instalaciones calefacción central de sistemas que permitan individualizar el gasto entre sus usuarios.
La sustitución por gas natural de otros combustibles fósiles supone una serie de beneficios tanto para sus usuarios como para el conjunto de la ciudadanía. En primer lugar, el gas natural es el combustible de origen fósil que menor contaminación produce y además, si se compara con otros combustibles convencionales, es más barato, lo que puede supone un ahorro cercano al 40% y, por último, no se requiere disponer de almacenamientos de combustible, liberándose en muchas ocasiones un espacio que puede ser aprovechable.