Madrid. El burofax puede considerarse el instrumento que muchas comunidades de vecinos y propietarios de inmuebles necesitan para poder llevar a cabo, sin mayores inconvenientes, alguna gestión relacionada con reclamaciones por impago de alquileres, derramas y cuotas mensuales, ya que a diferencia de un correo electrónico, una carta normal o un aviso en la puerta del edificio, la autentificación del contenido del burofax, del remitente y del resultado de la entrega es certificada y testimoniada notarialmente mediante papel timbrado del Estado.
Si un propietario quiere dejar constancia de que ha exigido el pago del alquiler a su inquilino o una comunidad de vecinos quiere que la convocatoria a una junta importante quede avalada, la mejor alternativa es el burofax por ser una notificación fehaciente y el único medio que garantiza que quien lo recibe es consciente de que tiene una comunicación jurídicamente inatacable.
El burofax también puede utilizarse en casos contrarios, como cuando un inquilino quiere informar de que prescinde del contrato de alquiler a partir de determinada fecha, o cuando un vecino responde por las causas que han impedido que pague la derrama o la cuota mensual de la comunidad. El contenido de los comunicados que envíen queda legitimado y el destinatario no puede negar que nunca se le ha suministrado esa información.
Si la situación trasciende y se llega a un juicio, el remitente del burofax podrá probar que el contenido del documento ha sido entregado al destinatario y utilizar el acuse de recibo ante un tribunal competente, como prueba de que el documento llegó a manos de la persona a la que se le envió.
Para tener asegurado estos procesos, desde la empresa española Notificad@s recomiendan el uso del burofax, ya que notifica el compromiso acordado a todos los intervinientes, generalmente dando un plazo para su posible impugnación, de manera que el receptor es consciente de lo comprometido a la vez que se le da la oportunidad de impugnarlo o alegar cualquier circunstancia.
En síntesis, el burofax es un instrumento que garantiza de forma fehaciente, tanto la entrega de la comunicación como la certificación del contenido.