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Según el informe de Oliver Wyman "La historia de dos indicadores: el futuro de los tipos de interés del euro", las empresas deben prepararse para la transición de dos indicadores, el popular Euribor o Tipo Europeo de Oferta Interbancaria, y el menos conocido Eonia (Índice Medio del Tipo del Euro a un Día). De lo contrario, tendrán que afrontar mayores costes y se incrementará su exposición a riesgos.

Euribor y Eonia son los indicadores de referencia de los tipos de interés para 150 billones de dólares de productos financieros mayoristas y minoristas de la eurozona, que incluyen préstamos hipotecarios residenciales en España, Italia y Finlandia. Sin embargo, están a punto de ser reemplazados o transformados ya que ninguno cumple con el Reglamento de Referencia de la UE (BMR), recientemente introducido.

En palabras de Serge Gwynne, socio de Oliver Wyman, "los preparativos para la transición del LIBOR, el equivalente al Euribor para dólares estadounidenses, ya están en marcha. Sin embargo, se ha prestado mucha menos atención a Euribor y Eonia, cuyo tiempo de transición será mucho más corto. Las empresas deben actuar ahora para desarrollar planes de transición cuyo coste podría alcanzar los 100 millones de dólares para algunas compañías. La demora en poner en práctica este tipo de planes solo aumentará los costes finales y amplificará los riesgos financieros, operacionales y de reputación".

El informe de Oliver Wyman explora cómo se puede afrontar la reforma del Euribor para permitir una transición fluida y explora la viabilidad de que se pueda culminar antes del 1 de enero de 2020. Dado el volumen de negocio impactado, las empresas deberían tener un plan b para afrontar la reforma del Euribor. En el caso del Eonia, no se llevará a cabo ninguna reforma, por lo que se requerirá una transición a una tasa alternativa antes de enero de 2020. Sin embargo, el tipo de referencia alternativo no está disponible aún.

El informe identifica cuatro etapas que pueden ayudar a las empresas a enfrentar este cambio:

- Apoyar iniciativas sectoriales para reformar el Euribor y desarrollar tasas de referencia alternativas tanto para Euribor como para Eonia.

- Iniciar procedimientos que mitiguen riesgos potenciales, como cambios en el lenguaje reiterativo de los contratos, evaluar políticas de cumplimiento y mantener informados a los clientes sobre nuevas transacciones relacionadas con el Euribor o Eonia.

- Llevar a cabo un análisis estratégico para reunir un histórico del uso del Euribor y Eonia en todos los productos y procesos e identificar reto e impactos de esta transición.

- Desarrollar una estrategia de transición por etapas para que se puedan lanzar y ejecutar programas de forma ágil si es necesario.

Para Serge Gwynne, "la transición a los nuevos indicadores será un desafío, especialmente porque los operadores del mercado ya están lidiando con la conversión de LIBOR. Sin embargo, dado que Eonia y Euribor no cumplen con BMR, no podrán utilizarse para contratos firmados después de que finalice el período de transición".