Monday, 4 July 2022
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El Banco de Inglaterra cifra en 2,4 billones de euros la factura global de los bancos por la crisis

 LONDRES, 28 Oct. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Eva Martínez Millán) –

   El Banco de Inglaterra (BoE) estima que la crisis que asola a las economías internacionales ha generado ya pérdidas por valor de 1,8 billones de libras (unos 2,4 billones de euros) para las instituciones financieras y que el total se elevaría hasta los 5 billones de libras (6,8 billones de euros) de añadir el gasto acometido por los bancos centrales y los Gobiernos para recapitalizar las entidades e inyectar liquidez a los mercados.

   Así figura en el Informe de Estabilidad Financiera semestral publicado hoy, en el que las cifras de pérdidas globales representan ya el doble de las estimaciones que había publicado el pasado mayo. No obstante, el BoE añadió que los planes de rescate diseñados por los Ejecutivos de cada país para atajar la situación podrían reducir las pérdidas entre un tercio y la mitad

   Aún así, el informe, que será enviado a cada uno de los directores de los bancos de Reino Unido, alerta de las consecuencias derivadas de la contracción de las economías internacionales y el colapso de las entidades financieras, a las que advierte de que deberán hacer frente a una normativa más severa que evite la reedición de una crisis de crédito como la actual y a una “revisión de cómo impedir un riesgo sistémico”.

   Para ello, el BoE demanda una reforma estructural del sistema en su conjunto que incluya un endurecimiento de las condiciones de préstamo como una de las “lecciones aprendidas” de la deriva de los últimos 15 meses, que ha dejado como resultado un impacto “que se podría considerar” sin precedentes desde el que dejó como resultado la I Guerra Mundial en el primer tercio del siglo XX.

   En este sentido, el balance del banco central británico supera al emitido recientemente por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que se concentraba prácticamente en exclusiva en las instituciones de Estados Unidos como país de origen de la crisis y que no incluía los reveses experimentados en las últimas semanas.

PLANES DE RESCATE

   Con todo, el informe expresa cierta confianza en la capacidad de los planes de rescate para superar la situación y concretó que, en el caso de Reino Unido, los 64.000 millones de euros procedentes de las arcas públicas puestos a disposición de la recapitalización de los bancos han otorgado ya margen de maniobra para las entidades del país, que han podido evitar una venta de activos a la baja de forma inmediata.

   Aún así, las pérdidas estimadas de los bancos, las aseguradoras y los fondos de inversión británicos son ya de 122.600 millones de libras (168.000 millones de euros), por lo que, tras haber previsto una recuperación gradual en el informe de Estabilidad de mayo, el BoE ha optado por la prudencia en su evaluación de la eficacia de las acciones coordinadas internacionalmente para recapitalizar los bancos y garantizar liquidez en el mercado.

   En consecuencia, se limitó a mantener que, pese a mantenerse “bajo presión, el sistema financiero está mejor posicionado como resultado del excepcional paquete de capital, las garantías de fondo y liquidez”. “Esto está ayudando a apuntalar el sistema y demostrar la determinación de las autoridades a hacer todo lo que sea necesario para restaurar la confianza”, añadió.

   Sin embargo, advierte de que, en adelante, resulta “fundamental revisar cómo gestionar un riesgo sistémico internacional” mediante la introducción de restricciones severas que atajen riesgos, en lugar de limitar las acciones a un incremento de capital y demandas de liquidez . Con todo, asume que la inyección de capital acometida ya dará como resultado que los bancos no tengan que proceder a un recorte radical de préstamo y aliviará la presión en la economía.

OTRAS CONSECUENCIAS

   Pese a ello, persisten riesgos que los planes de rescate no podrán evitar, como la acelerada caída del precio de la vivienda, que podría provocar en Reino Unido que 1,2 millones vean cómo el coste de sus propiedades es menor que la hipoteca. Un efecto derivado en parte a la sobre expansión de la industria bancaria británica en tiempos de bonanza y la falta de fundamentos sólidos en períodos de contracción.

   Así, las figuras revelan que en 2001, los niveles de préstamo eran similares a los de los depósitos, mientras que, en el primer tercio de 2008, la diferencia entre los primeros y los segundos era de 950.000 millones de euros. Por tanto, el informe de Estabilidad apuesta por aumentar los depósitos, estimular la asunción de activos fáciles de vender y reducir la dependencia de los mercados.

   En este contexto, se espera que los grandes bancos centrales acometan un nuevo recorte de intereses, que en el caso de la Reserva Federal de Estados Unidos podría ser de entre un 1 y un 1,5 por ciento al final de la reunión de dos días que hoy comenzó para estudiar si reducir los ratios a los que había en 2001. Por su parte, los europeos decidirán la próxima semana si repiten la estrategia coordinada por la que apostaron el pasado 8 de octubre.

 

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