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Publicado por Redacción en Internacional el 09-04-2018
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    Según un informe elaborado por Arup, necesitan invertir en infraestructura verde y azul, así como diseñar edificios inteligentes y espacios públicos que respondan a sus condicionamientos climáticos.

    Las ciudades situadas en zonas áridas deben abandonar el paradigma de la planificación y el diseño urbano de los años 50, desligados del factor del clima, y afrontar que la escasez de agua las convertirá progresivamente en zonas menos habitables. Esta es una de las principales conclusiones del informe Cities Alive: Rethinking cities in arid environments de Arup, la firma global de diseño y consultoría del entorno construido. En este sentido, recomienda que las ciudades aprendan de los desarrollos más innovadores puestos en marcha a nivel mundial, tales como la captación del agua de la niebla a escala industrial, la cosecha del rocío y los pavimentos "fríos", que pueden llegar a reducir la temperatura ambiente hasta en 7ºC.

    Actualmente, casi un tercio de la superficie terrestre mundial está clasificada como "árida" y, a medida que el cambio climático vaya generando fenómenos meteorológicos extremos como la sequía con mayor frecuencia, este porcentaje irá en aumento. A esto se añade que muchas ciudades experimentan el efecto de isla de calor urbano; es decir, se vuelven más cálidas que las zonas rurales circundantes. Esto está afectando particularmente a las ciudades situadas en entornos muy secos, ocasionando un aumento de su consumo de agua y una reducción de su capacidad para mantener los niveles de vida existentes.

    El informe describe tres principios clave para la construcción de ciudades en regiones áridas para el siglo XXI, que necesitan aprender del pasado y hacer uso de soluciones de diseño adaptadas al clima local. Así, las urbes necesitan invertir en infraestructura verde y azul, basada en la integración de sistemas vegetales y de agua, para aumentar la resiliencia de las ciudades áridas. Finalmente, precisan diseñar edificios inteligentes y espacios públicos que respondan a sus condicionantes climáticos.

    El estudio señala ejemplos de iniciativas en ciudades áridas que las hacen más sostenibles, más saludables y mejores lugares para vivir. Entre ellos, se incluyen:

    - Recolección de niebla y rocío: las nuevas tecnologías permiten optimizar los sistemas y materiales de cosecha para extraer grandes cantidades de agua, incluso en ambientes áridos con bajos niveles de humedad. El Pabellón de Sostenibilidad de la próxima Expo de Dubai 2020 empleará estructuras híbridas que generan energía solar renovable y captan agua de la humedad en el aire para abastecer una parte significativa de las necesidades de agua del pabellón.

    - Pavimentos frescos: pequeños cambios en diseños ya existentes pueden tener su impacto. Por ejemplo, un replanteamiento de los espacios públicos podría mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. En Los Ángeles han comenzado a recubrir sus calles con una pintura especial, CoolSeal, de alto índice de reflexión solar, para reducir la temperatura de la ciudad. En una prueba inicial, se ha demostrado que reduce la temperatura ambiente en 6,6 grados centígrados.

    - Edificios energéticamente eficientes: el diseño de edificios puede desempeñar un papel activo con el objetivo de reducir la dependencia del aire acondicionado y mitigar el efecto de isla de calor urbano. Por ejemplo, las torres Al Bahar en Abu Dhabi tienen un exclusivo sistema de sombreado dinámico, un 'Mashrabiya' modular que se abre y se cierra para proporcionar sombra propia a medida que el sol se mueve alrededor del edificio. Se prevé que este sistema reducirá la energía solar que ingresa al edificio en un 20%, disminuyendo la demanda de aire acondicionado y el consumo de energía del edificio. También se está trabajando para desarrollar edificios que tengan un efecto refrescante en su entorno.

    - Cubiertas y muros verdes: además de por motivos estéticos, su uso permite a las ciudades una mayor capacidad de recuperación. El enfoque Xeriscape, por ejemplo, utiliza especies de plantas seleccionadas para maximizar la sombra y la protección efectiva reduciendo a su vez el ruido, el deslumbramiento, el polvo y la contaminación del aire. De esta forma, puede proporcionar áreas altamente funcionales con un microclima adecuado para que la gente disfrute durante todo el año. Los diseños de cubiertas verdes en climas áridos deben enfocarse a un mayor porcentaje de superficies duras y menos elementos verdes, reduciendo la necesidad de agua de riego. El Brewbooks Cactus Garden Roof en Los Ángeles es un buen ejemplo de ello.

    - Vida al aire libre: los espacios públicos atractivos y cómodos son vitales para las ciudades, impactando significativamente su éxito social y económico. En las regiones áridas, el número de espacios públicos se ha reducido drásticamente en las últimas décadas. En este sentido, el Proyecto Downtown en Las Vegas ha tenido como objetivo volver a desarrollar el centro antiguo de la ciudad para promover los beneficios de un vecindario más accesible. Para ello, se han llevado a cabo importantes inversiones en arte callejero e instalaciones para que caminar sea más interesante y cómodo, de forma que las personas piensen más allá del automóvil.

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