Monday, 8 August 2022
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Airbnb facilita que la mitad de los anfitriones llegue a final de mes

A los responsables de la plataforma online de viajes Airbnb nada parece pararles en la implantación del modelo de economía colaborativa implantado, que ya ha alojado a más de 40 millones de personas en cinco años, y que crece de manera exponencial.

No suelen ser muy pródigos en poner sobre la mesa los números que manejan, pero cuando lo hacen resultan altamente sorprendentes. Con los datos recabados en Madrid en 2014 han llegado a algunas conclusiones, como que fueron 164.000 los viajeros que pernoctaron en casas de la plataforma en la capital, y que el 55% lo hizo por primera vez. Además, en el 25% de los casos han reconocido que no hubieran optado por visitar Madrid sin el paraguas de Airbnb.

Un número de viajeros que supuso un impacto superior a 320 millones de euros brutos sobre el conjunto de la economía española. Unos 116 millones, de manera directa, otros 70 millones indirecto en el negocio de proveedores por los proveedores y los 140 millones restantes contabilizados por el impacto inducido en la generación de 5.130 puestos de trabajo gracias a los gastos realizados por huéspedes y anfitriones.

Para los anfitriones, la media de ingreso mensual se sitúa en 320 euros. Estos tienen una media de 48 años, en el 75% de los casos comparte sus casas con los huéspedes y, para casi la mitad, los ingresos que reciben sirven para hacer frente a gastos básicos, como facturas de suministros, el alquiler o la hipotecas. Ingresos adicionales que, de no existir, podrían provocar serios problemas para que los anfitriones permanezcan en sus casas por razones económicas.

El informe también resalta que los viajeros de Airbnb están más tiempo y gastan más. En torno a 835 euros por los 4,6 días de media que se alojan, con un gasto aproximado de 180 euros por día. Y, además lo hacen en muchos casos fuera del distrito Centro, donde se concentra el mayor número de plazas hoteleras de Madrid.

“Son particulares que alojan de manera esporádica, en muchos casos por necesidad, y no son profesionales”, es el argumento recurrente al que acuden los responsables de Airbnb para afrontar las fuertes críticas surgidas por parte de los empresarios hoteleros. Y, en este sentido, no dudan en señalar que, como está pasando en otras ciudades, también en Madrid acabarán entendiendo la diferenciación. En Francia, por ejemplo, la actividad de economía colaborativa de Airbnb ya ha quedado excluida como modalidad turística.

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