Thursday, 7 July 2022
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Actualidad y Noticias del Mercado Inmobiliario

El Banco de Suelo Funcional, al rescate de terrenos con posibilidades

En esa búsqueda de poner suelo a disposición de los constructores, capaces de satisfacer la demanda potencial de vivienda, el Instituto de Práctica Empresarial (IPE), a través de la Red de Asesores Inmobiliarios Cualificados (RAIC), ha puesto en marcha el Banco de Suelo Funcional. La idea pasa por empezar los proyectos al revés, viendo la necesidad del cliente ante el bloqueo a la financiación que sigue existiendo.

Se trata de un registro gratuito de solares abierto al mercado, a disposición de los empresarios de la construcción, sin más restricciones que ser un suelo urbano, con una edificabilidad máxima de 10.000 metros cuadrados y que sus propietarios estén predispuestos a que la transacción se realice desde la fórmula de la aportación, admitiendo la posibilidad de transformar el valor de ese solar en los inmuebles que se construyan en él, ya sean viviendas, trasteros, locales comerciales o garajes.

La operativa es de lo más sencilla. Un propietario de un suelo urbano, bien situado y sin cargas, lo pone en venta, y como nadie lo compra, su valor tiende a ser de cero. Si lo aporta a un proyecto que sale adelante y logra que las viviendas construidas se vendan por unos 200.000 euros, al final tendría un beneficio de entre 40.000 y 60.000 euros por casa que acabe vendiéndose.

El objetivo que se busca con el Banco de Suelo Funcional es abordar desarrollos residenciales de no más de 100 viviendas, con un adecuado equilibrio entre costes y precios, entre producto y nivel de renta de clientes.

El proyecto se puso en marcha hace nueve meses y ya logrado implantar delegaciones en toda España, haciendo posible recabar cerca de 300.000 metros cuadrados de terrenos para poder construir sobre ellos unas 3.000 viviendas.

La del Banco de Suelo Funcional es una más de las iniciativas tomadas para reactivar esos terrenos que tienen salida. Operadores como la Sareb, los bancos o los fondos de inversión extranjeros también se han dado cuenta de que merece la pena aportar algo de liquidez para abordar proyectos que pueden resultar rentables en zonas muy concretas donde ya se está viviendo cierto déficit de viviendas.

El problema del suelo no es menor. Fueron cerca de 145.000 millones de euros lo que las entidades financieras destinaron a financiar la compra de 200 millones de metros cuadrados de suelo hasta el año 2007.

Desde entonces, solo el 20% de esa superficie se ha puesto en valor con las 670.000 viviendas iniciadas, 400.000 entre 2008 y 2009 y 270.000 en los últimos cinco años. Quedan, por tanto, terrenos donde levantar unos tres millones de casas que, en la mayoría de los casos, no se han desarrollado y será difícil que lo hagan.

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