Saturday, 13 August 2022
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Actualidad y Noticias del Mercado Inmobiliario

BBVA y Amancio Ortega no quieren malvender Occidental Hotels & Resorts

Un año después de poner en venta la cadena hotelera occidental, sus dos accionistas, el BBVA y Pontegadea  –la instrumental con la que el fundador de Inditex, Amancio Ortega, canaliza sus inversiones– han decidido poner punto final al proceso, y mantener los activos en sus respectivas carteras. La causa, la cuantía de las ofertas están lejos de esos 650 millones de euros, el mínimo por debajo del cual no estaban dispuestos a negociar. Mejor esperar que malvender.

La cadena, fundada en 1982, tiene negocios en Aruba, Costa Rica, Colombia, República Dominicana, Cuba y México. Además, se deben sumar otros dos hoteles urbanos en La Habana (Cuba), dos en Santo Domingo (República Dominicana) y uno en Haití.

En 2006, BBVA, a través de su división de capital riesgo Valanza, y Pontegadea adquirieron Occidental Hoteles pagando 706 millones de euros a Mercapital, la sociedad de la familia Loizaga que vio cómo sus activos acabaron muy dañados por los huracanes que en los años previos habían sacudido la zona del Caribe.

La oferta contemplaba la adquisición del 76,58% de las acciones ordinarias y el 100% de las acciones preferentes de Occidental Hoteles, así como el 50% del capital social de Solteltur Internacional y Solteltur.

La compañía, que el pasado 30 de octubre anunció que dejaba de operar en Cuba, registró en 2013 sus primeros beneficios desde el ejercicio 2005 y su Ebitda fue de 45,2 millones de euros, lo que supuso un incremento del 7,4% respecto al año anterior y el doble del registrado en 2010.

Hasta entonces, las pérdidas habían sido cuantiosas. De más de 200 millones de euros y la necesidad de tener que inyectar varias veces capital para restituir el patrimonio, además de llevar a cabo un ajuste notable, en el que destacó la liquidación de los establecimientos en España.

Además del tema económico, la operación se ha topado con un asunto complicado, como es la aplicación de la Ley Helms-Burton, por la que Estados Unidos impide a cualquier empresa de su país comprar activos de otra que tenga propiedades o negocios en Cuba. Un país donde la española tiene cuatro hoteles en gestión.

Aunque estos activos tan solo aportan el 2% del Ebitda, en el caso de aceptar alguna de las dos ofertas finalistas, Occidental debería rescindir estos contratos para evitar sanciones graves a aquellas cadenas que cuentan con establecimientos operativos en Estados Unidos.
 

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