Monday, 8 August 2022
Publicidad

Actualidad y Noticias del Mercado Inmobiliario

Los lunes al sol: A vueltas con la deducción por vivienda habitual.

Es lo que faltaba, para completar el paquete de medidas anunciadas por el gobierno eliminando la histórica deducción fiscal por compra de vivienda. Una medida que lleva aplicándose en España desde hace más de 30 años, y que gobiernos de signo político distinto han preservado durante años. Además esta medida se anuncia en plena batalla sobre el Debate del Estado de la Nación cual bomba de artillería en primera línea de ataque del campo de batalla, justo entre las líneas de infantería y artillería.

Según la nueva Ley, a partir del 2011 solo podrán desgravarse por adquisición de vivienda las familias que perciban unos ingresos inferiores a 24.000 euros. En concreto, y según explicó el presidente de Gobierno, en el pasado Debate del Estado de la Nación los contribuyentes con ingresos de hasta 17.000 euros, podrán deducirse en su declaración del IRPF en los mismos términos que lo hace en la actualidad cualquier ciudadano hipotecado, es decir, un 15% de 9.015 euros como máximo. Desde esa franja salarial el porcentaje de desgravación irá menguando a medida que crezcan los ingresos familiares hasta alcanzar el límite de 24.000 euros que origina la exclusión de este incentivo fiscal.

Esta medida afectará a más de un tercio de contribuyentes (38% según INE) que en la actualidad perciben rentas superiores a 24.000 euros, lo que supone que a medio plazo más de 2,7 millones de contribuyentes dejarán de percibir la deducción por vivienda y una gran incertidumbre a los que en el momento actual se estén planteando adquirir una vivienda. Pero es que esta medida plantea muchísimos interrogantes, incluso en el propio Gobierno que se está planteando subir el límite de 24.000 euros anuales, y ha generado una nueva división en la sociedad española y en el sector inmobiliario.

¿A quién beneficia esta medida? Según la tesis del Gobierno, servirá para reactivar el mercado inmobiliario en estos 2 años, puesto que al perder el incentivo fiscal, mucha gente se animará a comprar. En contra los promotores inmobiliarios, consideran que esto supone lo contrario, pues el límite de desgravación fiscal a las rentas inferiores a 24.000 euros, queda limitada a la adquisición de vivienda de VPO, puesto que dichos ingresos sólo permiten obtener hipotecas de escasa cuantía que como máximo permiten adquirir viviendas de VPO o libres con un descuento de 50% (¿esto existe en el mercado?). Además ACPE y el G-14 han pedido más incentivos fiscales durante los próximos tres años para intentar aligerar el stock actual de vivienda.

¿En donde tendría menos impacto esta medida? En ciudades y CC.AA. con un precio medio de vivienda bajo. Esta medida tendría mucho impacto en las grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, donde la vivienda es más cara y se necesita más financiación para adquirirla, lo que provocaría que una cantidad ingente de contribuyentes perdieran esta deducción.

¿Qué pasará con las cuentas vivienda? Aunque el Gobierno ha silenciado el asunto, el mercado da por hecho que sí desaparecerán, ya que si desaparecen las desgravaciones fiscales, el interés por las cuentas vivienda lo hará de la misma manera.

Existen más interrogantes, pero lo que está claro es que esta medida ¿realmente animará a la compra de la vivienda? Hay voces que opinan que sí, puesto que es una idea barata y no aumenta el gasto público, además permite ahorrar a las arcas públicas unos 2.800 millones de euros, que pueden ser destinados para fomentar otras medidas como incentivos al alquiler o compra de suelo para promoción de VPO. Incluso, los más atrevidos sostienen que eliminando las deducciones fiscales se consigue abaratar la vivienda y animar la compra, ya que lo conseguido con éstas ha sido encarecer el precio de la vivienda y fomentar la especulación a favor del bolsillo de los promotores debido a un sueño financiero profundo provocado por las deducciones fiscales

En contra, creo que la eliminación de la desgravación por adquisición de vivienda tiene algo de demagogia social, mezclado con intervencionismo al más puro estilo socializante. Lo que se debería hacer es bajar los impuestos e intervenir en la concesión de préstamos hipotecarios por parte de las entidades financieras. De nada sirve movilizar los ahorros de los contribuyentes para reducir el stock de viviendas, para luego recaudar a partir de 2011, las cantidades que por vía de las desgravaciones hubiera tenido que devolver, aumentado los impuestos, pero ¿Qué entidad financiera va a conceder una hipoteca a alguien que ingresa menos de 24.000 euros? Y además ¿en que lugar de España?

Miguel Ángel García Rosado
Abogado experto Derecho inmobiliario.

- Publicidad -

CONTENIDOS DE PORTADA

- Publicidad -
Publicidad

CONTENIDOS RELACIONADOS

Sociedad de Tasación ha publicado una nueva edición del Mapa del Tiempo Urbanístico

La actividad inmobiliaria acelerada tenderá a suavizarse durante la segunda mitad...

Àticos, los activos blindados del sector inmobiliario

Madrid es una de las ciudades donde estas propiedades son más...