Tuesday, 5 July 2022
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Banco de España: La economía española registro un crecimiento negativo del 0,2% en el tercer trimestre y está al borde de la recesión

 MADRID, 31 Oct. La economía española registró un crecimiento negativo del 0,2% en el tercer trimestre del año respecto al trimestre anterior, mientras que en tasa interanual creció un 0,9%, la mitad que en el segundo trimestre, según indica el Banco de España en su último boletín económico.

   Este crecimiento negativo sería el primero que se registra en 15 años, desde el segundo trimestre de 1993, cuando la economía española decreció un 0,3% en tasa intertrimestral.    

   De confirmarse este dato y teniendo en cuenta que todos los pronósticos apuntan a una mayor desaceleración de la economía española en los próximos meses, España se encuentra al borde de la recesión económica (dos trimestre consecutivos en crecimiento negativo), que se podría prolongar más allá del año 2008.

   La autoridad monetaria indica que detrás de esta desaceleración del PIB se encuentra el “significativo recorte” de la tasa de avance de la demanda nacional, que se situó en el 0,3% en términos interanuales, frente a la demanda exterior, que volvió a mejorar entre julio y septiembre, hasta situarse en un 0,6%.

   A la desaceleración de la demanda interna contribuyeron todos sus componentes, aunque de forma más destacada la inversión residencial y el consumo de los hogares; mientras que la mejora de la demanda externa se debió a la “sensible reducción” de la tasa de crecimiento de las importaciones y al mantenimiento de un cierto dinamismo de las ventas al exterior que, no obstante, habrían registrado una ligera pérdida de pujanza, derivada del debilitamiento del comercio mundial.

   El instituto emisor señala que el gasto en consumo final de los hogares prolongó en el tercer trimestre el perfil “de marcada desaceleración” observado desde principios de año. En la misma línea, el índice de comercio al por menor en términos reales disminuyó en el periodo julio-agosto a ritmos también superiores a los observados en la primavera, al tiempo que el deterioro en el caso de los bienes de consumo duradero fue aún mayor.

EVOLUCIÓN DESFAVORABLE DEL EMPLEO Y LA INFLACIÓN.

   Para el Banco de España, detrás del debilitamiento del consumo de las familias se encuentra tanto la pérdida de confianza, generada por la delicada situación de los mercados financieros internacionales, como la evolución más desfavorable del empleo y de la inflación, que han moderado el ritmo de avance de la renta disponible de los hogares.

   Además, apunta que la caída de las cotizaciones bursátiles y la acusada desaceleración de los precios de las viviendas están teniendo un efecto desfavorable sobre la riqueza de las familias. A su vez, el endurecimiento de las condiciones financieras podría estar contribuyendo a que los hogares pospongan algunas decisiones de gasto en bienes de consumo duradero. Todo ello está contribuyendo a un aumento del ahorro, que se situó en el 10,7% de la renta disponible en el segundo trimestre del año.

   Por su parte, el consumo final de las administraciones públicas se habría registrado un crecimiento similar al del trimestre anterior (3,8%), aunque los datos de ejecución presupuestaria sugieren un aumento algo más moderado de la remuneración de los funcionarios.

DETERIORO DE LA CONSTRUCCIÓN Y LA INDUSTRIA.

   Por el lado de la oferta, en el tercer trimestre prosiguió la “intensa corrección” de la actividad en el sector de la construcción y la caída del valor añadido de las manufacturas, a la vez que se iniciaba un proceso de destrucción de empleo que se extendió a las distintas ramas productivas, excepto a los servicios.

   “Los indicadores referidos al tercer trimestre de 2008 muestran una intensificación del ajuste, en un entorno en el que el profundo deterioro que están experimentando los mercados financieros internacionales desde mediados de septiembre ha agravado la situación de incertidumbre y ha supuesto un endurecimiento adicional de las condiciones de financiación”, subraya el Banco de España.

   Así, indica que la formación bruta de capital fijo continuó retrocediendo en el tercer trimestre. En el caso de los bienes de equipo, los datos apuntan a una “cierta contracción”, en consonancia con el debilitamiento de la demanda interna y del comercio mundial, y con la moderación de los beneficios empresariales.

   Asimismo, añade que el endurecimiento reciente de las condiciones de financiación bancaria y las mayores dificultades para captar financiación por ésta y otras vías estarían afectando negativamente a las decisiones de gasto de las sociedades no financieras.

   Por el lado de la construcción, el Banco de España apunta que el comportamiento contractivo de este sector se agudizó en el tercer trimestre. Así, la inversión en edificación residencial se habría reducido en el tercer trimestre a un ritmo superior al observado en el trimestre precedente, como consecuencia del significativo descenso en las iniciaciones de vivienda.

   El resto de sectores también habría experimentado un debilitamiento en el tercer trimestre. Así, la producción de la rama industrial y energética disminuyó en este periodo, como consecuencia de la desaceleración de la energía y la contracción de la industria, mientras que el sector servicios se habría desacelerado más intensamente que en el trimestre anterior.

   En cuanto al mercado de trabajo, la autoridad monetaria señala que los indicadores disponibles apuntan hacia una intensificación del proceso de destrucción de empleo, mientras la remuneración por asalariado continúa creciendo a tasas elevadas, con lo que se anticipa que el crecimiento de los costes laborales unitarios se habrían ralentizado “ligeramente” en el tercer trimestre.

   Sobre las cuentas públicas, indica que están mostrando un “rápido deterioro”, asociado al propio frenazo de la economía, que está provocando un rápido descenso de la recaudación impositiva, mientras que en el caso del gasto, la activación de los estabilizadores automáticos en forma de aumento de las prestaciones por desempleo, también están contribuyendo a este deterioro.

CRISIS DE CONFIANZA EN LOS MERCADOS INTERNACIONALES.

   Finalmente, el Banco de España afirma que este debilitamiento de la economía española se produce con un panorama económico internacional, donde tras algo más de un año de persistente inestabilidad, se ha producido una “grave crisis de confianza” en los mercados financieros.

   Según la autoridad monetaria, la inestabilidad en estos mercados se agravó ante el deterioro de la posición de algunas instituciones financieras, que dio lugar a la quiebra de un importante banco de inversión americano (Lehman Brothers) y desembocó en una serie de procesos de consolidación bancaria y de rescates públicos de entidades financieras.  

   En este sentido, el Banco de España recuerda las acciones conjuntas y coordinadas adoptadas en el seno de la UE y afirma que todas las actuaciones han de diseñarse “con vocación de temporalidad” y deben respetar el funcionamiento del mercado único, garantizar que accionistas y directivos asumen sus responsabilidades y proteger los intereses de los contribuyentes. “Bajo estas premisas, se enmarcan las medidas adoptadas por el Gobierno de España”, subraya.

  

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